Concentración en las puertas de una de las oficinas del INEM de Alcobendas denunciar la Reforma Laboral
Alrededor de treinta personas acudieron a la convocatoria de la Asamblea contra la Reforma laboral para concentrarse ante una de las oficinas del INEM en Alcobendas. El objetivo fue denunciar la precariedad laboral provocada por la citada reforma del Gobierno popular
La actividad forma parte de las actividades de continuación de las Marchas de la Dignidad. De hecho ha sido convocada a nivel regional por la Asamblea Frente a la Reforma Laboral (ASFRL) surgida de las Marchas de la Dignidad que tuvieron lugar en marzo.
Café con porras
La concentración se llevó a cabo de las 8:30 a las 11 horas en las puertas de la oficina del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) de Alcobendas (en Cruce C/ Valportillo con Avda. Industria). Los concentrados han entregado un desayuno a quienes acudían a la oficina (un café con porras) y de paso les ofrecían información sobre el motivo de la concentración.
"Ha sido una concentración tranquila. No hemos llegado a entrar en la oficina, debido a que hemos considerado y votado que era mejor informar en la calle. Por otro lado, nos hemos encontrado con una fuerte presencia policial, de hecho había más agentes de seguridad que concentrados", señala Abel, uno de los participantes.
Motivos de la concentración
La concentración pretendía informar sobre la precariedad laboral que se ha instalado en el mercado laboral español después de la Reforma laboral, y concienciar sobre esta situación. Según el comunicado emitido por el colectivo, "las Marchas de la Dignidad pedían un trabajo digno contra un sistema que, bajo políticas de la Troika, esquilma al obrero hasta su pan y su techo. Ante la salvaje pérdida de empleo desde 2008 (más de 2.5 millones de parados más, un 30% más de jóvenes que antes) creemos que sólo cabe responder colectivamente desde la calle, junto a las organizaciones de clase. Un paro masivo requiere una respuesta masiva de la mayoría social. Porque cobrar 400€ no es digno ni nos hace felices, es una violencia ante la que no podemos permanecer como mayoría silenciosa y reprimida, sino movilizarnos".