Convocada una concentración en Alcobendas por los ruidos de un supermercado

Una familia del barrio centro de Alcobendas ha convocado una concentración para denunciar las molestias provocadas por un supermercado en su casa. Tiene lugar hoy 8 de septiembre a las 20 horas en la Plaza Felipe Álvarez Gadea, junto a la Iglesia de San Pedro.

El convocante afirma que "la reverberación acústica y las vibraciones del establecimiento afectan a su domicilio de día y de noche, impidiendo el descanso". Afirma que tiene "ataques de ansiedad" y está tomando antidepresivos. Ha denunciado la situación en juzgados y el juicio está previsto celebrarse en febrero de 2022.

La empresa Día España ha señalado que "durante 3 meses, de enero a marzo, el supermercado permaneció cerrado por reformas. Y que durante este periodo se realizaron las obras necesarias para reducir los ruidos. Y añaden que "se llevó a cabo una medición de decibelios, cumpliendo esta por el nivel permitido por el ayuntamiento". Por esa razón se permitió la reapertura el establecimiento.

Una familia del Distrito Centro de Alcobendas ha convocado una concentración para denunciar las molestias provocadas por un supermercado en su vivienda. La concentración tiene lugar el 8 de septiembre a las 20 horas en la Plaza Felipe Álvarez Gadea, junto a la Iglesia de San Pedro de Alcobendas.

Una reverberación acústica persistente

Manuel Linares, convocante de la manifestación, explica que los ruidos consisten en una "reverberación acústica que proviene de la planta baja, donde está situado el supermercado. Dicha reverberación se transmite a la vivienda día y noche. Es un ruido de frecuencia baja muy molesto". Linares añade que "las paredes del dormitorio vibran cuando se encienden las máquinas del supermercado". Al parecer, el ruido procede de máquinas refrigerantes del supermercado.

Escucha las palabras de Manuel Linares, convocante de la manifestación

"Es imposible descansar"

Linares señala que esta situación se produce desde noviembre de 2019. La reverberación acústica continuada les está generando múltiples problemas. "Es imposible descansar con ese zumbido de fondo. He tenido que ir en varias ocasiones al hospital Infanta Sofía con ataques de ansiedad y estoy tomando antidepresivos. Y no quiero estar de baja laboral, porque entonces estaría todo el tiempo con este ruido", dice Manuel.

Linares afirma que los niveles de ruido permitidos, según la legislación estatal, están en 25 decibelios. Este vecino dice que una medición realizada por el Ayuntamiento, tras la denuncia, arroja que el nivel de ruidos es de 29,5 decibelios.  Sin embargo, el mismo ha encargado otras mediciones por su cuenta, y estas registrarían, según sus palabras, que el nivel de ruidos llega a los 35 y los 38 decibelios.

Denuncia en juzgados

El afectado alude al "derecho que tenemos los ciudadanos al descanso digno", y por eso ha denunciado estos hechos en juzgados. Linares señala que ya ha tenido lugar la vista previa del juicio que previsiblemente tendrá lugar en febrero de 2022.

Por el momento, entre abogados, procuradores y la contratación de mediciones particulares, ha gastado unos 5.500 euros por el momento.

"No queremos que cierre el supermercado, simplemente que solucione el problema para que podamos descansar", dice Manuel Linares.

Linares también ha criticado la gestión el problema del Ayuntamiento. Considera que "el gobierno de Alcobendas nos ha abandonado a su suerte, y ha dado una callada por respuesta a sus peticiones para que obliguen al supermercado a arreglar el problema".

Respuesta de la empresa

Por su parte desde DIA España señalan que "efectivamente, la tienda generaba ruidos provocados por la central de frío. Por este motivo, durante 3 meses, de enero a marzo, el supermercado permaneció cerrado por reformas. Durante este periodo se realizaron las obras necesarias y se cambió la central de frío y climatización por maquinaria nueva, realizando una alta inversión económica".

La compañía señala que su objetivo es "estar cada día más cerca de las comunidades en las que estamos ubicados, prestando un servicio esencial. Esto implica respetar a los vecinos, y por este mismo motivo hemos hecho todo lo posible por minimizar los ruidos".

La empresa añade que "finalizadas las obras, se llevó a cabo una medición de decibelios en la que estuvieron presentes ambas partes, el denunciante y su abogada, un perito profesional y un representante del Ayuntamiento. Durante esta inspección se corroboró la subsanación del problema. El resultado de esta medición fue un nivel máximo de 21 decibelios, cumpliendo así con la normativa, por lo que el Ayuntamiento el 10 de marzo da por buenas las medidas de mejora y decreta la apertura de la tienda", ha señalado la compañía.