Las personas más mayores de Alcobendas reciben un merecido homenaje
Alcobendas homenajea a tres personas mayores de 101, 99 y 97 años en una gala en el teatro municipal de la ciudad
Cada uno de ellos son un ejemplo de lucha contra la adversidad y amor a la familia
Durante el acto se reconoció también la puesta en marcha del programa “Comercios amigables con las personas mayores” así como el trabajo de los medios de comunicación que ofrecen una visión positiva de este colectivo
El Teatro Auditorio acogió ayer el tradicional acto de homenaje a las personas mayores de Alcobendas. La gala, conducida por el locutor de radio Antonio Hueso, forma parte de la programación de la XXVI Semana de las Personas Mayores que se está celebrando hasta el próximo viernes, 28 de abril.
El momento más emotivo se vivió cuando el alcalde, Aitor Retolaza, el vicealcalde, Rafa Sánchez Acera y la concejala de Mayores, Inma Puyalto, bajaron al patio de butacas a entregar el reconocimiento a las personas de mayor edad de cada uno de los distritos.
Antonia Sánchez, del Distrito Centro y a punto de cumplir 101 años, es la más mayor de las
homenajeadas. Nació en Aranjuez y, gracias al trabajo de su padre como ebanista en la industria del cine, participó como extra en varias películas. En 1975, después de casarse y
vivir en Madrid, se instaló en la Avenida de España, donde aún vive, y trabajó toda su vida
como modista. Ha tenido varios hijos y, aunque no tiene nietos, asegura que su vida ha sido
intensa y plena. Hoy vive feliz, rodeada de los suyos y con una salud envidiable.
Le sigue en edad Luscinda Morán, del Distrito Urbanizaciones, con casi 99 años y que no
pudo acudir al acto porque se está recuperando de una rotura de cadera. Nació en Genestaza, un pueblo de Asturias de donde aún conserva el acento. Su vida es como una película. Conoció a su marido en un tren, él se apuntó su dirección en la suela del zapato, la escribió una carta y, poco después, fue a buscarla a su casa montado a caballo. Se casaron cuando ella tenía tan solo 17 años y, unos años después ella emigró sola a Venezuela dejando en España a su hija y a su marido. A los pocos meses volvieron a estar todos juntos, en Venezuela, donde llegó a tener su propia peluquería. Hace 22 años regresaron a España y se instalaron en Alcobendas donde hoy continúa viviendo ella muy querida y cuidada, junto a su única hija y su nieta. Sus familiares recogieron el reconocimiento en su nombre.