Un informe relata los perjuicios medioambientales que generará la urbanización de Los Carriles

El espacio natural de los Carriles de Alcobendas acoge 53 especies diferentes de polinizadores, por otro lado vitales para la supervivencia de este espacio que tiene numerosos beneficios ecosistémicos para la población. En el lugar se quiere construir un nuevo barrio, el desarrollo urbanístico de Valgrande. La plataforma ciudadana Salvemos los Carriles, cuya portavoz Ainara Elorza ha hablado con Onda Cero Madrid Norte (100.1FM), ha dado a conocer los perjuicios que supondría para la vida humana y el ecosistema si se urbaniza este espacio.

Informe de Iberozoa

Los perjuicios quedan reflejados en un informe de la asociación Iberozoa, que ha dado a conocer la plataforma recientemente. Dicho informe alude a la importancia de los polinizadores (abejas, avispas, mariposas, etc) para la vida en los procesos ecológicos. Son los responsables de que podamos seguir teniendo cultivos de los que nos alimentamos. En dicho informe se dice por ejemplo, que “más del 75 de los cultivos a nivel global dependen de animales polinizadores”, lo  que incluye frutas, hortalizas, frutos secos, o cultivos industriales.

Esta polinización tiene a la vez un valor económico y también ecológico, puesto que estos insectos también forman parte de las redes tróficas complejas. De hecho forman parte de la dieta de herbívoros, aves, micromamíferos y otros organismos. “Si faltan estos insectos, no tendremos estos otros animales”, señala Elorza.

Al mismo tiempo los Carriles es un corredor periurbano estratégico de gran valor. Sus praderas mediterráneas seminaturales tiene una gran biodiversidad florística y acoge grandes comunidades de insectos y otros animales. De hecho, Elorza califica los Carriles como “un paraíso para los polinizadores”.

A su vez, Los Carriles tiene una vegetación que aporta humedad, sombra y gradientes microclimáticos que permiten la coexistencia de diferentes especiees.

Por otro lado, el espacio natural actúa como una franja de amortiguación ecológica entre el núcleo urbano de Alcobendas y el monte de Valdelatas, de forma que protege este espacio natural de la contaminación que se genera en el casco urbano.

Beneficios ecosistémicos

Así mismo, la vegetación diversa del enclave también proporciona beneficios ecosistémicos adicionales. Es el caso de la regulación térmica local, infiltración de agua, secuestro de carbono, reducción de contaminantes y atenuación del ruido. “Todo ello incrementa la calidad ambiental y favorece la integración de la biodiversidad en el entramado urbano”, dice el informe.

Por no olvidar que también es un lugar de esparcimiento  para los ciudadanos de Alcobendas “que no tienen que irse muy lejos para poder disfrutar de los beneficios del contacto con la naturaleza”, según explica Elorza.

Por todo esto, la Plataforma Salvemos los Carriles se pregunta “por qué se siguen desarrollando espacios artificiales, como el desarrollo urbanístico de Valgrande, y no se protegen los espacios naturales existentes. Que además juegan un papel decisivo en nuestra vida”.