Así es la hazaña de Ángel Fernández: el colmenareño que ha viajado hasta París en su Suzuki DR big 50

Ángel Fernández, vecino de Colmenar Viejo, ha completado una hazaña poco habitual: recorrer en tres días los 1.200 kilómetros que separan su municipio de París a bordo de una moto de 49 cc. Lo ha hecho por carreteras comarcales y a un máximo de 40 km/h.

"Llevaba muchos años queriendo hacer esta ruta y estas vacaciones me lo propuse y tenía los hoteles de las diferentes etapas reservados desde el año pasado".

Con su Suzuki DR Big 50, un ciclomotor clásico de los años 90, Ángel ha cruzado la península y parte de Francia en un viaje de aventura y paciencia. Fernández asegura que ha sido una experiencia dura pero que está muy contento de haber cumplido este reto. La mayor dificultad que ha encontrado ha sido el no poder pasar de 40km/h por las características de la moto y atravesar carreteras comarcales, evitando las autopistas y autovías.

400km al día para llegar a Francia

Salió el domingo 3 de agosto a primera hora de la mañana y llegó a París el miércoles 6. Durante esos días, Fernández y su pequeña moto recorrían unos 400 kilómetros diarios, conduciendo una media de 14 horas al día. “Salía sobre las 6 de la mañana para evitar las horas de más calor”, explica.

Otro de los retos que solventó con facilidad, fue el cómo acomodar el equipaje en este tipo de ciclomotor. "Coloqué una caja de fruta en la parte de atrás, atada con cuerdas y ahí metí lo esencial por si sufría alguna avería".

Fernández destaca los paisajes que ha podido disfrutar desde su ciclomotor de camino a París, aunque el país vecino le recibió con lluvia durante más de 3 horas, lo que le dificultó aún más la travesía.

La vuelta a casa

Otro hito destacable, según el colmenareño es que, a pesar de que le encantaría volver a Colmenar Viejo en su ciclomotor, hay tramos en Francia que es inevitable circular por autovía los últimos 80km, por lo que, a pesar de que "se la jugó" para llegar a Francia, ha decidido volver en avión a Madrid y contratar un transporte para la Suzuki "aunque voy a perder el dinero de los hoteles que había reservado para la vuelta".

Tras haber cumplido el reto, Ángel se siente satisfecho pero no volvería a repetir la hazaña en una moto de 50. "Lo próximo, en una moto de 125"