El Belén Viviente de Colmenar Viejo regresa con nuevo escenario y más de 250 figurantes

La Navidad colmenareña tiene una de sus citas más emblemáticas el sábado 20 de diciembre con la celebración del Belén Viviente de Colmenar Viejo. Un evento que, en su XXII edición, vuelve a congregar a miles de vecinos y visitantes y que este año presenta una novedad destacada: el cambio de ubicación al entorno del Mercado de Abastos. Este cambio se debe a las obras de remodelación que se están realizando en el entorno de la Basílica.

Para conocer los detalles de esta edición, hemos hablado en Onda Cero Madrid Norte (100.1fm) con Gonzalo Madrid y María Ángeles Isidro, dos de las personas que están detrás de la organización de este belén, impulsado por las parroquias de la Asunción de Nuestra Señora, Santa Teresa y San José, en colaboración con la Concejalía de Festejos.

Un Belén Viviente que crece año tras año en Colmenar Viejo

El Belén Viviente de Colmenar Viejo se ha consolidado como uno de los eventos navideños más esperados del municipio. Este año contará con más de 250 figurantes, una cifra que refleja el crecimiento constante de esta iniciativa y la implicación vecinal que la sostiene. Según explican Gonzalo Madrid y María Ángeles Isidro, cada edición supone un reto organizativo mayor, pero también una oportunidad para seguir sorprendiendo al público y mantener viva una tradición que ya forma parte de la identidad local. Ambos organizadores han manifestado en antena que temen por la climatología, ya que de cara al sábado 20 de diciembre se prevén lluvias "esto puede hacer que la gente no se anime a venir al Belén Viviente y que pueda ser incómodo para los figurantes".

Cambio de ubicación: el Mercado de Abastos como nuevo escenario

Una de las principales novedades de esta edición es el traslado del Belén Viviente a los alrededores del Mercado de Abastos, una decisión motivada por las obras en la Basílica y su entorno. Lejos de suponer un inconveniente, los organizadores valoran muy positivamente esta alternativa, ya que permite un recorrido amplio y cómodo para el público, manteniendo la esencia del Belén y facilitando la contemplación de cada uno de los pasajes bíblicos representados. Este año el cartel se centra en la Anunciación, la bajada de Dios a Colmenar Viejo para anunciar la llegada de Jesús al mundo. Por ello, en el cartel se ve a la Virgen María recibiendo el mensaje, a José siendo conocedor del anuncio a través de un sueño y de los pastores expectantes. El acceso para disfrutar de los detalles de cada cuadro se realizará por la calle de las Moralas a partir de las 18:30h, desde donde comenzará un itinerario pensado para disfrutarse con calma y atención al detalle.

Pasajes, novedades y un recorrido para disfrutar sin prisas

Como cada año, el Belén Viviente recrea distintas escenas del nacimiento de Jesús, con un cuidado especial en la ambientación, el vestuario y la puesta en escena. Además del cambio de ubicación, la organización ha introducido pequeñas novedades pensadas para sorprender a quienes repiten visita, sin perder el carácter tradicional que define al evento. Gonzalo y María Ángeles insisten en que este es un recorrido que merece hacerse despacio, deteniéndose en cada escena para apreciar el trabajo de los figurantes y el esfuerzo colectivo que hay detrás de cada detalle. También recuerdan las largas filas que se forman para acceder, por lo que recomiendan ir a la entrada a las 17.30h.

Horarios, afluencia y recomendaciones para el público

La XXII edición del Belén Viviente de Colmenar Viejo comenzará el sábado 20 de diciembre a las 18:30 horas. Debido a la gran afluencia de público —el año pasado se superaron las 8.000 personas—, se recomienda acudir con antelación y armarse de paciencia, ya que es habitual que se formen largas colas. El evento se prolonga hasta que pasa el último visitante, lo que en ediciones anteriores ha llevado la clausura bien entrada la noche. Desde la organización recuerdan la importancia de acudir bien abrigados, ya que el frío es un elemento habitual de esta cita navideña, especialmente para los figurantes que permanecen horas al aire libre.

El Belén Viviente de Colmenar Viejo vuelve así a convertirse en uno de los grandes planes de la agenda navideña del municipio, una propuesta que combina tradición, participación ciudadana y espíritu navideño en un entorno que este año se renueva sin perder su esencia.