Colmenar Viejo cuenta con dos Lugares de Memoria Democrática

destacamento penal las Jarillas de Colmenar Viejo

Colmenar Viejo cuenta con dos Lugares de Memoria Democrático desde este 21 de mayo. Dos destacamentos penales donde trabajaron personas represaliadas por el franquismo y sometidas a trabajos forzados durante la dictadura. Uno de ellos no existe ya: el destacamento penal estaría ubicado en lo que ahora es el Parque Santiago Esteban Junquer. El otro está en una zona denominada las Jarillas, en las proximidades del río Manzanares (NO confundir con las Jarillas, finca situada en la carretera M-607 cerca de Tres Cantos)

El pasado jueves, 21 de mayo, el Boletín Oficial del Estado ha publicado la Resolución de 18 de mayo de 2026, de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, por la que se declara Lugar de Memoria Democrática “Los destacamentos penales del ferrocarril directo Madrid-Burgos”. Dos de ellos estuvieron en Colmenar Viejo. Uno en lo que ahora es el Parque Santiago Esteban Junquer, del que no queda rastro, y otro en “Las Jarillas”, en las proximidades del río Manzanares.

Este ferrocarril se inició en 1927, a iniciativa del Estado, con el objetivo de recortar su recorrido entre Madrid y Burgos. Sin embargo, por diversos avatares, entre ellos la indecisión de su estación de salida, donde se encontraban también los intereses de las compañías ferroviarias privadas, y la posterior Guerra Civil, paralizaron en gran medida el tramo comprendido entre la capital y el rio Lozoya, reiniciándose en la posguerra, tomando ahora también un carácter estratégico, ante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial.

Para la construcción de los primeros 70 kilómetros, se levantaron entre Chamartín y Garganta de los Montes hasta once destacamentos penales, empleándose, entre 1941 y 1955, más de seis mil penados trabajadores políticos, y poco después comunes, mediante el sistema de Redención de Penas por el Trabajo del Patronato de la Merced. La mayoría de estos destacamentos fueron construidos por los presos, a excepción de los existentes en Fuencarral, donde se aprovechó una antigua casa de las pieles, y en Colmenar Viejo, al utilizarse la Prisión del Partido Judicial, amortizando los viejos muros del convento franciscano en el actual parque Santiago Esteban Junquer. Además de este destacamento colmenareño, se construyó otro en “Las Jarillas”, en las proximidades del río Manzanares (No confundir con el lugar existente en las inmediaciones de la carretera C-607). Los trabajos más duros y de mayor complejidad y peligrosidad correspondieron a estos penados, a través de la explanación, apertura de trincheras, viaductos, túneles…

Finalmente, la inauguración de la línea tuvo lugar el 4 de julio de 1968, bajo el silencio y el olvido de sus protagonistas. Por ello, la declaración de Lugar de Memoria Democrática de los once destacamentos penales, constituye un acto de reconocimiento y reparación de la memoria de las personas represaliadas sometidas a trabajos forzados durante la dictadura franquista, que se realzará oficialmente el próximo jueves, 4 de junio, en el municipio de Bustarviejo, organizado por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, junto con la Delegación del Gobierno de España en Madrid.

"Nuestra mirada hacia este paisaje de posguerra que nos ha quedado, y que, en gran parte, recorre la Línea de Cercanías entre Madrid y Colmenar Viejo, actualmente en proyección hasta Soto del Real, debería hacerse bajo la necesidad de su comprensión no solo como un espacio físico, sino como una construcción histórica de memorias y conflictos. Entenderlo así implica asumir el compromiso de evitar la repetición de las dinámicas que produjeron la fracturación social, promoviendo el reconocimiento mutuo y la convivencia Los paisajes no deben incomodarnos por nuestro pasado, sino que, por el contrario, pueden ofrecernos una mejor proyección de futuro compartido", señala Fernando Colmenarejo, arqueólogo y fundador del Equipo A de Arqueología.