Colmenar Viejo quiere revitalizar la zona centro del pueblo con un Mercado como el de San Antón

Para ello impulsará la remodelación del Mercado de Abastos de la Plaza de Eulogio Carrasco donde se ubicarán puestos tradicionales de alimentación, y como novedad un restaurante y un espacio de degustación gastronómica.

logo onda ceroEscucha las declaraciones de Miguel Ángel Santamaría

El Alcalde de Colmenar Viejo, Miguel Ángel Santamaría, y la Concejala de Desarrollo Local, Remedios Hernán, acompañados de responsables de la empresa RyA Residencias, presentaron en la mañana del 22 de abril el proyecto de modernización del Mercado de Abastos que abrió sus puertas hace 50 años y fue el centro neurálgico de la venta de alimentos perecederos (como carnes, pescados, frutas, verduras u hortalizas) cuando el casco urbano no tenía la población y el número de barrios que tiene hoy.
Con una superficie construida de aproximadamente 1.300 m2, repartidos en una planta baja, entreplanta y una planta primera, el edificio contará con comercios de alimentación, un restaurante, y un espacio de degustación gastronómica; una oferta hostelera y comercial que se adecúe a los gustos modernos del consumidor que ya han tenido éxito en otros enclaves como el mercado de San Antón o el de San Miguel en la capital.
Aprovechar un edificio de 50 años
La idea de base es remodelar el centro por dentro para aprovechar mejor el edificio, y sus características. La planta baja continuará siendo una Sala de Ventas pero se redistribuirán los puestos actuales buscando agrupamientos espaciales más comerciales. Se eliminarán las barreras arquitectónicas; se adecuarán y reorganizarán los almacenes y cámaras frigoríficas para que cada puesto tenga el suyo en su propio puesto y no en la entreplanta, como hasta ahora; y se potenciará la implantación de puestos de venta o degustación coherentes con las exigencias comerciales actuales.
Esta planta, situada a nivel de calle, se convertirá así en una Sala de Ventas donde los puestos tradicionales de toda la vida se complementen con comercios nuevos que hagan más atractiva la oferta.
"La idea es transformar esa planta baja en una Sala de Mercado moderna, con grandes entradas de luz y desde la que se vea la planta primera", explica la Concejala de Desarrollo Local colmenareña, Remedios Hernán.
La planta entreplanta, actualmente, está ocupada por almacenes y cámaras frigoríficas y prácticamente sin utilizar. El proyecto prevé abrir en ella un restaurante que no sólo ayude a potenciar la actividad en el interior del inmueble sino también en la plaza exterior del mercado, en la Plaza de Eulogio Carrasco, con la colocación, por ejemplo, de una terraza.
Por último, la planta primera, que no se modificará arquitectónicamente, desempeñará un papel especial en el nuevo mercado porque se transformará en un espacio singular ya que en ella se desarrollará el grueso de la actividad de degustación gastronómica, tipo gourmet, prevista en el proyecto, donde los clientes podrán ir a comprar los productos para consumirlos en casa o degustarlos in situ.
mercado abastos abril 2015Remodelación del edificio
Desde el punto de vista arquitectónico, además de las reformas interiores, se modificará la fachada del edificio para darlo una mayor luminosidad y visibilidad al interior. Se crearán grandes ventanales acristalados para integrarlo más con el espacio público exterior que lo rodea, potenciando así su actividad comercial al asemejarlo a un gran escaparate.
Explotación privada mediante concesión
La explotación del Mercado será por una empresa privada a través de una concesión por 20 años. Esta empresa, elegida mediante concurso cuyo pliego de condiciones se está redactando ahora, aportará la inversión inicial (el alcalde estima que será de cómo mínimo un millón de euros), y también la búsqueda y contratación de los comercios que estén en el edificio. El alcalde colmenareño, Miguel Ángel Santamaría, manifiesta que "se ha acordado dar prioridad a los comercios que han aguantado hasta el momento en el Mercado de Abastos, y también los alquileres deberán ser asequibles".
Según el gobierno local, la explotación de los puestos se ha decidido en estos momentos ya que hasta abril de 2012 el ayuntamiento había hecho concesiones administrativas firmadas entre el Ayuntamiento y los comerciantes por una duración de 20 años. A partir de esa fecha, los comerciantes que aún se alojaban en el mercado fueron cerrando o trasladando sus negocios a otros lugares.
Un Mercado de Abastos languideciendo
El paso del tiempo y la apertura de modernas y grandes superficies comerciales y/o medianas galerías de alimentación en la localidad, entre otros factores, fue dejando obsoleto y cada vez con menos clientela al mercado de abastos. Aunque los dos supervivientes afirman que tienen una clientela fija que mantiene a salvo sus negocios, no obstante reconocen que es muy triste haber visto como el mercado languidecía y otros compañeros iban dejando sus puestos.
Uno de los objetivos del ayuntamiento es convertir el Mercado de Abastos en un motor de atracción al centro del pueblo; otra de las quejas de los comerciantes y de vecinos de la zona centro. El alcalde señala: "Estamos hablando de un proyecto muy ambicioso con el que queremos despertar del letargo a este edificio emblemático del caso histórico del municipio. Queremos transformarlo en un mercado vivo, donde los vecinos puedan ir a comprar a puestos tradicionales de alimentación como hasta ahora pero también a comer, a tomar un café o el aperitivo, a degustar productos frescos o a asistir a una cata o a una charla sobre el mundo del vino, por ejemplo. Queremos que active la vida del corazón del municipio", explica el Regidor colmenareño.
El proyecto presentado por el Alcalde (y diseñado por RyA Residencias, la empresa que aspira a hacerse cargo del proyecto y de la explotación del mercado en régimen de concesión) pretende invertir esta situación. La actuación afectará tanto a la propia arquitectura del inmueble como a las funciones de cada una de sus plantas, y tendrá una duración de entre un año y año y medio, según previsiones municipales