Continúa la protesta de la vecina de Colmenar Viejo por la reapertura de urgencias

  • La vecina de Colmenar Viejo, Soledad Arias 'Solina', continúa por tercer día consecutivo la protesta en la puerta del centro de salud Sur de Colmenar Viejo. Reclama la reapertura de Urgencias presenciales en la ciudad, cerradas desde hace dos años y dos meses.

  • "Necesitamos que habrán Urgencias porque somos 50.000 personas en Colmenar Viejo ya, y a estos hay que sumar más vecinos en verano", señala Solina.

La vecina de Colmenar Viejo, Soledad Arias 'Solina', continúa por tercer día consecutivo con la protesta emprendida en la puerta del centro de salud Sur a favor de la reapertura de Urgencias. Reclama la reapertura de Urgencias presenciales en la ciudad, cerradas desde hace dos años y dos meses.

El miércoles 18 de mayo Solina se "plantó" en la puerta del centro de salud Sur con una pancarta en la que explica su reivindicación básica. "En Colmenar Viejo llevamos dos años y 2 meses sin servicio de Urgencias de Atención Primaria. ¡Huelga de hambre por la reapertura inmediata de las Urgencias!"

Arias insiste en que "la comunidad de Madrid tiene que reabrir dicho servicio" ya que considera que es "esencial" para la población. En estos dos años se han sucedido las concentraciones, manifestaciones, quejas y mociones de partidos políticos para apoyar dicha reivindicación. Sin embargo, esta es la primera acción individual con dicho objetivo.

Promesa incumplida

"Nos habían dicho que iban a abrir en abril las urgencias presenciales y estamos a 20 de mayo y no ha ocurrido", recuerda esta vecina. Con estas palabras se refiere a la promesa realizada por la Consejería de Sanidad y de la que se hizo eco el alcalde de Colmenar que hasta el momento no se ha cumplido.

Esta vecina septuagenaria se coloca desde el miércoles en la puerta del centro de salud de Colmenar en horario de mañana y tarde para pedir la reapertura de Urgencias. "Vengo por la mañana a primera hora, me colocó en la entrada principal y me suelo ir un poco después de las 20 horas, que es cuando cierra el centro", dice Solina.

Además de mostrar la pancarta a quienes acuden al centro de salud, Solina explica a quién se acerca a mirar el motivo de la protesta.

Eso sí, reconoce que estos primeros días se le están haciendo cuesta arriba. "Son muchas horas. Y hasta aquí no se ha acercado nadie aunque sea para dar un poco de conversación", señala.

A nivel de salud, la acción reivindicativa también le está dejando huella. Todos los días en el centro de salud le miden la tensión y el azúcar en sangre con el fin de controlar sus problemasd e salud.

Por otro lado, según afirma, no ha recibido llamadas o visitas de políticos desde el pasado miércoles. Añade que la excepción ha sido alguna conversación inicial con ediles de PSOE y Ganemos a los que pidió ayuda para tener la mini pancarta que exhibe.

Soledad Arias ha decidido no acudir al centro de salud en fin de semana puesto que "el centro está cerrado". Descansará unos días para volver el lunes y seguir con la protesta.