Descará, la Vaquilla exclusivamente femenina de Colmenar Viejo
Colmenar Viejo celebra el 27 de enero la fiesta de La Vaquilla, con la participación de Descará la única formada exclusivamente por mujeres
Alrededor de una veintena de jóvenes participa en esta vaquilla desde hace 11 años
Laura Fermosel, integrante del grupo, ha explicado como surgió la idea de participar en esta fiesta declarada de Interés Turístico Nacional
Colmenar Viejo celebra el sábado 27 de enero la fiesta de La Vaquilla, con la participación de 24 “vaquillas”, entre ellas, Descará, la única formada exclusivamente por mujeres. Hoy hemos hablado en Más de Uno Madrid Norte con Laura Fermosel, una de sus integrantes.
En qué consiste la Vaquilla
La Vaquilla es una fiesta que rememora la tarea del campo del traslado de reses de una finca a otra o del campo al pueblo. Dicha tradición se rememora mediante el baile de la “vaquilla” (un armazón de madre recubierto de mantones, pañuelos, flores y también adornado con cuernos y cola de toro) en la plaza del pueblo. Dicho armazón es llevado por uno de los vaquilleros. La rodean otros vaquilleros, el mayoral y el taleguero. Tradicionalmente, dicha tradición la han realizado varones, salvo la confección de la vaquilla que era realizada por las mujeres de la familia.
Aunqeu en los últimos años se ha visto a jóvenes y mujeres en las vaquillas, “Descará” es la primera que está formada exclusivamente por féminas. En este caso, un grupo de unas veinte chicas entre 15 y 30 años.
Cómo comenzó Descará a bailar en Colmenar
Fermosel explica que comenzaron a impulsar Descará hace 11 años cuando se preguntaron “¿por qué no hacer una vaquilla solo de chicas y disfrutar de esta fiesta típica de Colmenar?”. Laura Fermosel, que este año es vaquillera pero hace dos años fue mayoral, señala que ya contaban con recursos para montar la vaquilla. Y un grupo de amigas y sus familias comenzaron a realizarla.
Reconoce que al principio sufrieron las suspicacias y los comentarios negativos por parte de algún vecino, pero con el paso del tiempo se ha visto que la tradición no se rompe por la incorporación de la mujer a la Vaquilla.
Se da la circunstancia de que los varones protagonizan el baile de la vaquilla ante el público, pero la confección de la misma se encomienda generalmente a las mujeres de las familias.
Estas se reúnen en los días previos para montar el armazón y todos los objetos que van encima de la misma (mantones de Manila, pañuelos, rosquillas, flores y también joyas) y que le dan vistosidad al baile. Fermosel ha alabado especialmente esta parte más desconocida de esta fiesta de interés turístico nacional.