El invierno, la mejor época para comenzar la fotodepilación de cara al verano

Si están pensando en eliminar el vello no deseado de forma duradera pueden hacerse un tratamiento de fotodepilación, pero antes de iniciar el proceso surgen dudas. ¿Qué método de los existentes utilizar? ¿Depende este del tipo de piel o si el vello es muy fuerte o fino? Es necesario tomar algún tipo de precauciones antes de hacerlo? La gerente del Centro de Estética Avanzada De Piel a Piel con sede en Colmenar Viejo, Mar de Gregorio, nos solventa dudas en Onda Cero Madrid Norte (100.1FM).

Con local en el Centro Comercial El Portachuelo, acaba de cumplir 18 años en el sector ofreciendo tratamientos faciales y corporales de bienestar no sólo para cuidarnos y mimarnos sino para sentirnos mejor con nosotros mismos. Y además en estos días, hasta finales de enero, ofrece un 10% de descuento para los oyentes de Onda Cero Madrid Norte en tratamientos de fotodepilación.

De Gregorio señala que “el invierno es un buen momento para hacerse la fotodepilación porque hay una menor exposición solar y por otro lado estamos mucho más cubiertos. En realidad es una  medida bastante preventiva para  que el tratamiento sea más efectivo”.

Diferencias entre fotodepilación y depilación con láser

Muchos tienen dudas entre fotodepilación y depilación con láser. La gerente de De PIel a piel aclara que  “a nivel coloquial se entiende como fotodepilación  el tratamiento con la luz pulsada, la IPL. Y por láser se entiende  la que se realiza  mediante láser de diodo u otro tipo de láseres.  De cualquier manera, la fotodepilación es depilación a través de fotones. Y los fotones son las partículas de luz que emiten tanto el láser como la luz pulsada con el fin de debilitar el folículo piloso impidiendo o reduciendo su crecimiento futuro. Deja la piel más suave y mejora problemas como la foliculitis.

Mar de Gregorio, gerente de Centro de Estética Avanzada De piel a piel
Mar de Gregorio, gerente de Centro de Estética Avanzada De piel a piel

En De piel a piel trabajan con dos equipos, uno de láser y otro de luz pulsada. Y a la hora de decidir qué equipo utilizar, se tienen en cuenta varios factores: el pelo, la fuerza que tiene ese pelo, la zona del cuerpo en la que se va a trabajar así como la piel de la zona. “Todo esto va a determinar, además de la época del año, con qué equipo vamos a trabajar. A veces nos gusta combinar ambos sistemas”, dice Mar de Gregorio.

La experta en el área estética señala que son métodos definitivos aunque con algunas particularidades. El vello que ha desaparecido puede volver a aparecer por alteraciones nerviosas o temas hormonales. Así mismo en algunas zonas del cuerpo no es un método definitivo, como es la zona de la espalda del hombre porque genera vello nuevo hasta los 50 años.

¿Es necesario preparar la piel?

A la pregunta de si es necesario preparar la piel para este proceso, Mar de Gregorio es tajante. “Siempre es importante la hidratación, que la piel esté hidratada porque va  a estar más equilibrada y mucho más receptiva al tratamiento y se resiente menos. También es bueno hacerse un peeling  antes; una exfoliación para eliminar esa  capa de células muertas que están  sobre la piel y que van a impedir que el láser llegue a los folículos.

A la pregunta de si influye el tipo de piel o de vello a la hora de decidirse por un método u otro, Mar de Gregorio explica que “siempre hay que tener en cuenta la piel, el pelo y por supuesto el equipo. No todos los pelos nacen en la misma profundidad dentro de la piel.  En el caso de la luz pulsada, por ejemplo, la profundidad de disparo es más superficial, entonces puede ser más indicado para determinadas zonas del cuerpo. Mientras que el láser  se emite a una profundidad  más profunda y es más indicado para un tipo de piel  o si el pelo está más profundo”.