En qué consisten las plantas de biometano de última generación y las tecnologías para evitar olores

Las nuevas tecnologías utilizadas en plantas para la generación de biometano permiten dar un nuevo uso al residuo orgánico y además hacerlo con seguridad y sin malos olores. José Ignacio Linares, profesor de Ingeniería Energética de la Universidad Pontificia de Comillas, ha explicado en Onda Cero Madrid Norte (100.1FM) que la tecnología "ya está madura" desde hace años. 

Últimas tecnologías

¿Qué novedades hay en tecnología  las plantas de biometano de última generación?

Aunque se hable de última generación, la tecnología de producción de biometano es tremendamente madura. Lleva existiendo desde hace muchos años. En Europa son muy muy comunes aunque lamentablemente en España llevan un cierto retraso. Lo que pasa es que como toda tecnología,  evidentemente, cada vez se avanza más y se va mejorando en sus procesos.

¿Qué mejoras se han hecho en el proceso?

Hay varios aspectos en los que se ha mejorado.  Por un lado, desde el punto de vista de la mejora  en la producción, del aprovechamiento, de la eficiencia en la producción, podemos hablar de lo que se conoce como codigestión. Se trata de poder  tener una receta variada de sustratos, no solamente consumir purines o consumir residuos sólidos urbano,  sino poder tener ciertas mezclas, y eso mejora  por una parte la actuación de las bacterias. Por otra parte también mejora la gestionabilidad del recurso y disponer de varios.

Luego también es importante en una planta de biometano su objetivo de inyectar biometano en la red. Eso supone que debe tener un gasoducto cerca y que además de aguas abajo de ese punto haya consumo suficientes. En Francia ya se está trabajando con lo que se llaman dispositivos de flujo inverso que es poder inyectar aguas arriba con lo cual da un poco  igual dónde esté la planta respecto a la posición de la red. Es una tecnología que se está empezando a poner en Francia.  

Y una última tecnología más novedosa que ahora está en  nivel  de laboratorio, sería inyectar hidrógeno, hidrógeno verde, hidrógeno renovable, dentro del propio digestor  o en un reactor auxiliar,  con lo cual el CO2 que se nos forma y que es lo que llamamos biogás, la mezcla de CO2 y de metano, ese CO2 lo transformamos  en el propio proceso en más metano, con lo cual aumentamos la producción. A veces hasta en un 70%.

Sobre emisión de olores

En cuanto a mejoras para evitar emisión de olores, ¿qué tecnologías se utilizan?

Muchas veces un tema que se achaca  a las plantas de biometano es el de los olores. Para ese tema  se está mejorando desde hace tiempo y se utilizan diversos tipos de filtrado  para retener las partículas  que provocan mal olor.

Y  también en los últimos avances hay plantas que son prácticamente herméticas y que de alguna manera  prácticamente garantizan  la ausencia de olores y de esos gases que producen el olor.

Medidas de seguridad

En cuanto a  la seguridad, es una instalación que produce un gas combustible como otras tantas industriales. No deja de ser una instalación industrial aunque utilice residuos orgánicos que pueden venir del mundo agrícola o de otros. En ese sentido está sujeta a una reglamentación estricta de elementos de seguridad que debe mantener, de controles, etcétera. Eso está totalmente puesto al día y se puede decir que son seguras. Ya digo, a la vista incluso de toda la experiencia que hay en Europa.

Vital para fomentar la Economía circular

¿Qué beneficios aporta el biometano y sobre todo qué papel juega dentro de la economía circular?

La generación de biometano se integra totalmente en las líneas   de economía circular y descarbonización impulsadas por la UE y por el gobierno central español. En primer lugar,  en muchas actividades se generan residuos orgánicos  en el mundo agrario, tanto a nivel  de residuos forestales, de residuos agrícolas,  de industrias, incluso de transformación alimentaria, industrias conserveras, lácteas, etcétera.  Y esos residuos  hay que deshacerse de ellos.  Una vía es contar con los servicios de un gestor energético.  

En el caso de los residuos orgánicos que generan las granjas de animales, a veces los purines se mezclan con agua y se tiran al campo como fertilizante. Pero estas prácticas producen  liberaciones de metano al aire, que es peligroso.

Sobre emisiones de gas de efecto invernadero

Además recordemos que el metano es un gas de efecto invernadero 25 o 30 veces superior al CO2. Por lo tanto, esas fugas de metano que de manera natural se producían en las instalaciones agrícolas o ganaderas, las vamos a evitar en las plantas de biometano.

Además, el producto que nos queda es  metano  de origen biológico, que es indistinguible del gas natural. Con lo cual el biometano podemos utilizarlo en la red de gas natural hacia los consumidores finales.  El consumidor final no tiene que hacer cambios en su caldera o en su instalación de gas natural,  pero con la diferencia de que el CO2 que va a salir  por esos gases es un CO2 biológico y por tanto no emite, no contribuye al calentamiento global.

Además, hablando de este CO2 biológico o biogénico, es el nombre técnico que se le da, durante el proceso de producción de biometano también se captura CO2 biogénico que normalmente se suele liberar al ambiente porque al ser biogénico no produce calentamiento global pero tiene valor comercial es decir actualmente estamos oyendo hablar de que se van a producir FUEL, van a producir ESAPs para la aviación o para el transporte marítimo o para el transporte pesado bueno pues eso requiere CO2 biogénico estamos dando un doble recurso.