¿Por qué se llama Colmenar Viejo? El origen del nombre y sus despoblados en este pueblo de la Sierra de Madrid
Colmenar Viejo no solo es uno de los municipios más conocidos del norte de Madrid por su riqueza natural y su cercanía a la Sierra de Guadarrama, también lo es por una historia que hunde sus raíces en la Edad Media. Una historia que empieza, literalmente, con un colmenar y un viejo.
El origen del nombre de Colmenar Viejo: entre abejas, caminos y leyendas
La primera vez que aparece documentado el nombre de “Colmenar Biejo” es en el año 1287. Pero fue en las famosas Relaciones Topográficas de Felipe II de 1579 donde los propios vecinos explicaron el porqué de este nombre. Según sus testimonios, el núcleo original del pueblo se formó alrededor de un colmenar —una agrupación de colmenas de abejas— y la vivienda de un anciano que las cuidaba. Su casa, situada cerca de un importante camino entre Alcalá de Henares y Segovia, ofrecía refugio a viajeros y comerciantes, lo que propició el asentamiento.
Con el paso del tiempo, ese asentamiento se consolidó como un pueblo al que empezaron a llamar “el Colmenar del Viejo”, en contraposición a otro núcleo posiblemente más moderno: Colmenar Nuevo.
Colmenar Nuevo y otros despoblados: pueblos que desaparecieron pero dejaron huella
El hecho de que Colmenar Viejo lleve el adjetivo "viejo" ha alimentado la hipótesis —con base histórica— de la existencia de un Colmenar Nuevo, hoy desaparecido. Algunos estudiosos relacionan este posible despoblado con el nombre de El Colmenarejo, citado en documentos antiguos como el Libro de la Montería de Alfonso XI. Este enclave podría coincidir con una zona baja entre los arroyos de La Fresneda y de Colmenarejo. Incluso se baraja que de ahí provenga el apellido "Colmenarejo", tan frecuente en la zona.
Pero Colmenar Viejo guarda otros secretos enterrados bajo sus paisajes:
● Almoheda o Albofeta
Este asentamiento estaría junto a la actual Ermita de Nuestra Señora de los Remedios, patrona del municipio. En sus alrededores se han encontrado tumbas visigodas. Su nombre tiene origen árabe (al-moheda), y el término podría hacer referencia a un “monte alto con jarales y maleza”.
● La Calzadilla
Situado cerca de la actual Fuente del Moro, este pequeño núcleo parece haber sido habitado en época visigoda. En la zona hay restos de una calzada romana, lo que refuerza su importancia estratégica en tiempos antiguos. “Moro”, en este contexto, no hace referencia a un origen étnico, sino a la idea de “pueblo” o “habitantes”.
● El Grajal
Antiguamente llamado “El Graxal”, su nombre deriva del latín graculus (grajo). Aún hoy, el apellido Grajal persiste entre algunas familias colmenareñas que podrían tener raíces en este desaparecido núcleo. En su honor se erigió la Cruz del Carril, situada en el camino entre Colmenar Viejo y este despoblado. Por ese mismo trayecto discurre un puente romano, lo que apunta a un pasado de gran valor logístico y comercial.
Una ruta histórica a través de la toponimia
Explorar el pasado de Colmenar Viejo es recorrer una geografía que ha evolucionado desde asentamientos visigodos, núcleos medievales y caminos romanos, hasta convertirse en el municipio que hoy conocemos. La toponimia —el estudio de los nombres de lugar— nos ayuda a redescubrir estos orígenes y a comprender cómo las palabras, los apellidos y los paisajes están íntimamente conectados con la memoria colectiva.
¿Sabías que...?
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El camino Alcalá–Segovia que mencionan los vecinos en 1579 podría coincidir con una calzada romana histórica.
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Algunos de los despoblados están aún por localizar completamente, lo que ofrece un campo abierto para futuras investigaciones arqueológicas.