Quejas generalizadas por la comida en la residencia pública de Colmenar Viejo
"No hay quien se coma esa comida", "el pescado nos lo dan congelado", "ni los cerdos se la comerían". Estos son algunos de los testimonios de los mayores de la residencia pública de Colmenar Viejo
Estas quejas no son algo puntual pero hoy llaman más la atención a raíz de la multa que se ha impuesto a la empresa que hace de catering para el centro
La empresa que suministra la comida a la residencia de mayores de Colmenar Viejo ha sido multada con 10.000 euros por entregar comida en mal estado durante este verano.
Huevos con mal olor y moscas, piñas negras, sandía y melones en mal estado son algunos de los alimentos que la plataforma Femar habría suministrado a la residencia pública de la localidad. Unos hechos que ocurrieron el pasado verano y que han implicado una sanción de 10.415,26 euros a la empresa.
"Finalmente la comida no se le dio a los residentes"
Aunque desde la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales subrayan que la comida no llegó a servirse porque se detectó al recibirse los alimentos en los controles habituales y que entonces se retiraron y se abrió el expediente de penalización.
El PSOE de Madrid ha denunciado el hecho de que se puedan seguir presentando al concurso y ganándolo para continuar ofreciendo este servicio a las residencias de mayores e infantiles de la región.
"Insisten en el departamento que dirige Ana Dávila en que la Ley de contratos del sector público no impide que se pueda volver a contratar con una empresa sancionada".
Una queja histórica
No es la primera vez que esta residencia alza la voz por el estado de la comida que se sirve a los residentes.
Los propios residentes de este centro han expuesto sus quejas acerca de la comida. En general los mayores aseguran que en la residencia viven muy bien pero que el problema es la comida.
Hablan de pescado crudo o congelado, que suele estar duro e imposible de comer para gente con la dentadura deteriorada por la edad. Mencionan coliflor con moho, hamburguesas pastosas bañadas en salsa para camuflar la textura etc.
Alternativas a la cocina de la residencia
Son muchos los que buscan alternativas alimentarias para evitar comer lo que se sirve en la residencia de Colmenar Viejo. Algunos de ellos comentan que tienen suerte de poder ir a casa de familiares a por comida o que se la traigan. Otros van a diario al supermercado -teniendo en cuenta que el más cercano está a 6 kilómetros- a comprarse la comida del día y otros prefieren comer el menú del día que se ofrece en el Centro Social Municipal que se encuentra a escasos metros de la residencia.
María, una de las residentes que ha atendido los micrófonos de Onda Cero Madrid Norte (100.1FM) lleva tres años en la residencia y asegura que "la cocina es fatal. Para un día acabar un poco satisfecha con la comida un día, se ve eclipsado por el resto de días que sales pensando qué creen que somos para darnos esa comida". Nos habla de una hamburguesa con bechamel por encima "supuestamente de pollo pero yo no veía el pollo por ningún lado. No se veía la carne, ahí no ves más que una masa".
Otro caso es el de Conchi, una residente que lleva 9 años en este centro y que asegura que el cambio desde que la comida la sirve una empresa privada es abismal.
Se justifican en la sequía
La Plataforma Femar achacó el estado de los productos a las malas cosechas que se dieron este verano a raíz de la sequía y que el mal olor y la presencia de moscas no afectaban al consumo humano.
Esta empresa es la encargada de suministrar comida a varias residencias de la Comunidad de Madrid además de ofrecer el servicio de catering a residencias infantiles.