Amnistía Internacional recoge en Tres Cantos firmas por los ciudadanos sirios afectados por la guerra civil
El grupo tricantino de Amnistía Internacional organizó el domingo 2 de noviembre un acto de calle para solicitar una mayor solidaridad del gobierno español ante las víctimas civiles sirias.
El acto de Amnistía Internacional Tres Cantos tuvo lugar en la Avenida de Viñuelas de Tres Cantos. Un acertijo con una serie de frases en la que faltaban algunas palabras permitió a los transeúntes darse cuenta de la magnitud de la tragedia siria.
Números para la vergüenza
En una población con 20 millones de habitantes, algo menos de la mitad se ha visto obligada a huir de su casa para evitar la sangrienta represión del régimen o de los grupos de la oposición. El cruce de ataques de unos y o otros ha acabado desembocando en un conflicto armado, que ha sumido al país en una terrible crisis humanitaria y de derechos humanos: 6,5 millones los desplazados internos, y 2,3 millones de personas refugiadas. Más de la mitad de los que se han visto forzados a abandonar sus hogares son niños. Según datos de Naciones Unidas, a finales de 2013, más de 130.000 personas habían muerto. Además, alrededor de 250.000 civiles viven actualmente en estado de sitio en todo el país, careciendo de alimentos, medicinas y combustibles.
Todo tipo de violación de derechos por ambos bandos
La población está sufriendo todos los tipos de violación de sus derechos por ambos bandos. Ambos bandos han cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad: han secuestrado, asesinado y torturado a prisioneros. Las fuerzas gubernamentales han recurrido a bombardeos indiscriminados y ataques de artillería contra zonas civiles densamente pobladas, mientras que los grupos armados de oposición han recurrido a la toma de rehenes, así como a la tortura y ejecución sumaria de soldados, combatientes de milicias afines al gobierno y civiles.
Medidas para proteger a la población civil
Amnistía Internacional señala que ante esta situación, la comunidad internacional debe emprender acciones para proteger a la población civil y prevenir que se cometan más crímenes de derecho internacional, incluidos crímenes de guerra y de lesa humanidad. Algunas de estas medidas pasan por un control efectivo de armas y asegurar que éstas no se utilizan para cometer violaciones graves de derechos humanos. Además, es necesario que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas remita la situación de Siria al fiscal del Tribunal Penal Internacional, para que todas las partes rindan cuentas de sus actos y ordene la congelación de activos del presidente Bashar Al-Asad y sus colaboradores cercanos.
La recogida de firmas fue doble: por un lado un escrito se enviará al gobierno español para pedir que no ponga obstáculos a los refugiados sirios que intentan llegar a España, y por otro lado, a la ONU, para exigirles que paren la guerra, hagan cumplir la declaración de Derechos Humanos y hagan llegar ayuda humanitaria a la zona en conflicto.
"Puesto que España acaba de ser elegido miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, este sería un buen tema para trasladar a la organización, y comenzar a trabajar para evitar el sufrimiento de miles de personas", señala Mínguez para añadir que "los dos bandos en disputa en Siria están actuando con total impunidad".
Las consecuencias de la guerra siria se han trasladado a países colindantes donde buscan refugio los desplazados. La gran mayoría de refugiados sirios se concentran en países vecinos y Líbano acoge al mayor número de ellos, más de 1,14 millones. Turquía alberga a 815.000 sirios y a Jordania han llegado 608.000 desde que comenzó el conflicto, hace más de tres años.
En cuanto a los que han huido del país, están hacinados en campos insalubres e inseguros en países vecinos o bien se enfrentan a toda clase de dificultades para conseguir refugio en las llamadas democracias occidentales.
"Como vemos por las noticias, Líbano, Turquía o Irak no son países que estén en la mejor situación social y económica para atender a los refugiados", explican los activistas de Amnistía Internacional. Añaden que mientras tanto, en países occidentales, como España, se pone dificultades para los que huyen de su país.
La Agencia para los Refugiados de la ONU ha manifestado que la comunidad donante ha aportado más de 4.100 millones de dólares a sucesivas peticiones de fondos que se han hecho desde 2012, pero enfatizó que se necesitará más dinero para atender las necesidades de toda la población afectada por la crisis.