Dog Horse City, diez años buscando hogares para perros abandonados

Hoy conocemos a la protectora de animales Dog Horse City, fundada en 2010 y puesta en marcha por Ángel Félez, donde dan cobijo a una media de 350 perros abandonados, 200 de los cuales son de razas denominadas potencialmente peligrosas, fruto de abandonos. La protectora aboga por la rehabilitación psicológica y física del animal, con el fin de reinsertarlo en la vida familiar y encontrarle un hogar responsable. Además sobre la ley PPP (Perros Potencialmente Peligrosos) de 2002, afirman que "no se necesitan estas leyes que persiguen determinadas razas de perros", sino "leyes que protejan a todos los perros de los seres humanos peligrosos".

Félez ha explicado que la asociación (que tiene su sede en un pueblo de Toledo) no recibe ni ayudas estatales ni subvenciones para mantener las labores que realiza, entre las que se encuentra también el control de colinas felinas urbanas. La financiación del día a día proviene de sus ingresos y de los donativos de particulares: "Preferimos el donativo en especie, por ejemplo de pienso, antes que los donativos de dinero. Nos parece que es más claro". Según Felez, los perros consumen una media de 300 kilos de pienso al día, y unos 10.000 kilos al mes, unos 3.500 euros mensuales.

El estado de alarma no ha cambiado  el número de perros abandonados que llegan al mes al mes, una media de 40-50. En cambio si ha limitado la posibilidad de buscar adoptantes para los canes debido a las limitaciones de movimiento de la cuarentena. Por otro lado, no buscan nuevos dueños de cualquier manera. De hecho, al principio del estado de alarma notaron mayor interés por adoptar perros, tal vez debido a que tener un can permitía salir a la calle en tiempos en los que todos estábamos obligados a estar confinados. Se decidió establecer una clausula de penalización económica de manera que si el adoptante decidía después de la Fase 3 de desescalada no continuar con el perro adoptado, tuviera que pagar 500 euros a la protectora: "De esa manera se ha evitado a personas más interesadas en tener un animal como excusa para salir a la calle varias veces al día, que en darle cariño al can".