Informática:SSD, benditos SSD

Desde su llegada hace unos años hasta estos días los SSD se han convertido en uno de los componentes esenciales para un ordenador, sea del tipo que sea, añadiendo una buena dosis de velocidad a nuestro equipo.

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La mejor actualización para tu ordenador

Durante varias décadas hemos estado atados a los discos duros magnéticos, los tradicionalesHDD. Grandes y pesados, han terminado pasando a mejor vida una vez que los SSD empezaron a llegar al mercado.

Los SSD o unidades de estado sólido son el almacenamiento de presente y futuro. Su principal cualidad es ofrecer unas velocidades de transferencia de información muy superiores a las de un HDD, del orden de cuatro o cinco veces, y en ciertos casos incluso más.

Estas velocidades afectan a varios ámbitos de la experiencia de usuario. No proporcionarán más fps(imágenes por segundo) en un videojuego, pero sí harán que los juegos carguen más rápido. Los juegos... y mucho más: el principal valor de los SSD es que 'todo' carga más rápido.

Por ejemplo, el mismo sistema operativo: de un minuto a unos pocos segundos. Y no sólo el sistema, también las aplicaciones instaladas, las operaciones sobre ficheros (copiar, pegar, etc.) o la carga de datos. Un SSD proporciona una experiencia mucho más rápida que la de un HDD.

¿A qué se debe esta mejora en el rendimiento? Principalmente porque un SSD carece de piezas móviles, el cuello de botella más importante de los HDD. Toda la información se transmite a partir electricidad y no debe esperar a que una aguja se sitúe sobre ningún disco. Esto marca diferencias muy significativas, tal y como plasmamos en la siguiente tabla comparativa con valores aproximados basados en nuestro histórico de análisis:

Las ventajas son claras y el que prueba un SSD no quiere volver a un HDD. Pero hay puntos débiles, claro: además del precio, continúan siendo dispositivos bastante limitados en cuanto a la capacidad proporcionada. Mientras ya hay discos duros de varios terabytes, los SSD suelen tener 128, 256 o 512 GB de almacenamiento en los modelos más comunes. Si por la razón que sea necesitas más, también los hay aunque más caros, como por ejemplo este de 1 TB por más de 400 euros.

La realidad es que ahora mismo, sea cual sea tu perfil de usuario, merece la pena que te pases a un SSD. O, al menos, utilizarlo como dispositivo de almacenamiento principal para aprovechar todo su valor. ¿Te he convencido? En este caso, continuemos.
Lo que debes tener en cuenta

Hay muchos modelos diferentes, sí, aunque todos tienen la misma finalidad y se basan en los mismos estándares.

Si bien es cierto que desde el punto de vista técnico hay muchas diferencias entre los diferentes modelos, la realidad es que, en la actualidad, la mayoría tienen un funcionamiento y comportamiento muy similar desde el punto de vista del usuario. Todos los modelos actuales enfrentados con un HDD son como la noche y el día, y demuestran el poder de los SSD y el por qué merecen tanto la pena.