Cuentos que fomentan la educación emocional (y no solo para menores)
La escritora y narradora oral Esperanza Clímaco nos habla de dos de sus creaciones literarias que fomentan la educación emocional y los valores de los menores
El cuento “Tripolín no quiere abrazos” muestra, según la autora, que cada uno puede mostrar su cariño de múltiples maneras aunque no todos sean abrazos
“Estamos a tiempo”, surgido de un taller de creación literaria con niños y niñas en Carmona (Sevilla), busca fomentar valores como, por ejemplo, la solidaridad, la empatía o el respeto
La escritora y narradora oral Esperanza Clímaco ha presentado en Madrid dos de sus creaciones literarias para fomentar la educación emocional y los valores a través del cuento. Los libros se titulan “Tripolín no quiere abrazos”, protagonizado por un duende, y “Estamos a tiempo”, más enfocado a fomentar valores y la educación emocional. La autora ha explicado en Más de Uno Madrid Norte los mensajes que quiere transmitir en cada libro a disposición de los lectores en librerías.
Un cuento para fomentar la educación emocional
El cuento “Tripolín no quiere abrazos” está editado mediante autoedición del año 2018 y en su génesis pretende fomentar la educación emocional. El protagonista es un duende al que no le gusta dar abrazos y que por otro lado se agobia con estas muestras de afecto por parte de otros. La autora relata su relación con su amiga la mariposa Mimosa en la que los niños se podrán encontrar con personas que muestran su cariño por otros cauces diferentes al convencional del abrazo.
Tripolín no quiere abrazos, que tiene traducción al inglés en el mismo volumen, es una de las lecturas más conocidas en los colegios de Carmona; entre otras cuestiones, por los cuentacuentos que ha organizado la propia Clímaco. De hecho, es tan conocido en el pueblo sevillano que sube a una de las carrozas de la Cabalgata de Reyes del municipio.
Estamos a tiempo, un libro para fomentar valores
El otro cuento de Esperanza Clímaco dedicado a la educación emocional se titula “Estamos a tiempo”, y está editado por Algorfa. Está más enfocado al aprendizaje de valores en clase, de hecho la obra surge del proyecto "Educando en Valores" de escritura creativa que Clímaco y otras dos compañeras (Manuela Bascón y Karin Pinter) realizaron en los colegios de Carmona. De las sesiones con los pequeños, surge esta obra. "En las sesiones les explicamos como se relata un texto narrativo, los elementos de los cuentos clásicos, pero también les explicamos cómo se solucionan los conflictos mediante el autoconocimiento o practicando la meditación", señala la autora.
En el cuento los protagonistas, Oli y su madre, tienen un diálogo en el que la progenitora intenta resolver conflictos que se originan en clase. "Sería el caso del bullying, discriminación o adicciones, por ejemplo. Son situaciones que se dan en los centros escolares", dice Clímaco.
El resultado es un libro con forma de álbum ilustrado, con relatos cortos trabajados colectivamente, que resaltará ciertos valores sobre la igualdad y temas sociales que ayuden a los niños a desarrollar su identidad de forma sana y co-existir con respeto en cualquier ámbito de la sociedad (colegio, familia, amistades, etc.).
“Fue un trabajo muy bonito porque se trabajó con los alumnos. Y se habló de emociones, sensaciones y situaciones que, de alguna manera, nos afectan a todos. El libro ayuda a aprender que todos tenemos virtudes para compartir. Y que estas nos ayudan a mejorar nuestro mundo”, ha dicho la escritora.
Un cuento, y no solo para niños
Por otro lado, Clímaco señala que aunque está dirigido especialmente a un público infantil, el libro también puede ser interesante para que lo lean los adultos.
Igualmente al final del libro hay una guía didáctica que explica los pasos del taller de escritura creativa y sobre cómo se maqueta un libro. También hay un índice de valores que aparecen en la historia: empatía, solidaridad, ecuanimidad, entre otros. Así mismo hay una valoración de profesorado, que destacaron por ejemplo que los niños con necesidades de educación especial participantes manifestaron avance en su relación con compañeros. Y también que niños se animaron a seguir escribiendo o a hacer ilustración".
Si bien “Tripolín no quiere abrazos” se tiene que pedir directamente a esperanzacuentos@gmail.com , en el caso de "Estamos a tiempo" se vende en librerías y superficies comerciales como FNAC o Casa del Libro.