Éxito del biomaratón de otoño con la participación de 2.900 personas
Se observaron más de 4.000 especies diferentes, en su mayoría, aves
En este biomaratón, ha destacado el alto número de especies observadas batiendo el récord
Se ha observado Falaropo Picogrueso en Manzanares el Real, una especie muy peculiar por su papel sexual invertido
El último Biomaratón, celebrado durante el otoño de 2023, con más de 2900 personas participando, concluyó con 60.981 observaciones de 4.097 especies diferentes.
Además, la gran mayoría de las observaciones son de aves, demostrando una vez más la afición naturalista de los aficionados a las aves, así como sus ganas de compartir sus hallazgos. Más allá de la significativa contribución de datos a la ciencia, este evento proporcionó a numerosos participantes la oportunidad de disfrutar y aprender acerca de la flora y fauna de su entorno natural.
Ampliación de la base de datos gracias a las fotografías y grabaciones aportados
Las fotografías y grabaciones recopiladas amplían las bases de datos utilizadas en estudios científicos sobre biogeografía (distribución de especies) o fenología (periodo de presencia de especies o fases de sus ciclos de vida), entre otros. Estas disciplinas son cruciales para comprender los cambios en los ecosistemas debido al cambio global, incluyendo el cambio climático, alteraciones en el uso del suelo o la fragmentación de hábitats.
Los eventos de Ciencia Ciudadana desempeñan un papel vital al impulsar las bases de biodiversidad en un corto período de tiempo. En este biomaratón, ha destacado el alto número de especies observadas batiendo el récord de los biomaratones que llevamos años organizando.
Los datos recopilados poseen un gran valor para todos los grupos de seres vivos, alcanzando una importancia aún mayor cuando nos esforzamos en fotografiar los grupos de fauna y flora menos conocidos, como artrópodos, musgos, helechos, pequeñas plantas silvestres y hongos.
Las curiosidades del Biomaratón de otoño 2023
En eventos de este tipo, ocasionalmente los participantes (sin saberlo) han fotografiado especies de animales y plantas que no estaban inventariados en sus entornos, o que llevaban muchísimos años sin haberse visto.
Algunas de las observaciones más destacadas (Figura 2) de esta edición han sido protagonizadas por aves y arañas.
Se ha observado Falaropo Picogrueso en Manzanares el Real (Madrid). Lo peculiar de esta especie es que el papel sexual está invertido: las hembras son de mayor tamaño y su plumaje es de color más vivo que en los machos.
Además, son las hembras las que cortejan a los machos y compiten por el territorio y defienden agresivamente a sus parejas y nidos. Cuando las hembras ponen sus huevos, migran hacia el sur, siendo los machos los que se quedan incubando los huevos y cuidando de la prole.
También se ha observado, un ejemplar de Ampelis europeo (Bombycilla garrulus) en Muxía (A Coruña), posiblemente debido a las pasadas tormentas y el clima extraño en el norte de Europa del último año que ha provocado su anómala migración, no vista desde 2013.
Desde Observation.org envían la fantástica observación de una Reinita estriada (Setophaga striata), vista en Fuerteventura.
Esta es un ave típica de Sudamérica que migra hacia el norte durante la época estival, sin embargo, a veces algún espécimen se pierde y acaba en otras partes.
En este caso sería la primera observación registrada en España.
Y por último, otra observación que podemos remarcar es la de otra araña, el linífido Pecado impudicus. Esta araña cuenta con muy pocas observaciones en las bases digitales de datos, siendo la observación de iNaturalist la primera en esta plataforma y la tercera en la península ibérica, según GBIF.