UPA pide medidas de apoyo a explotaciones agrícolas familiares, el 80% del total en el país
En España hay 914.000 explotaciones agrícolas y ganaderas de las que alrededor de 750.000, más del 80%, son de carácter familiar
La Unión de Pequeños Ganaderos y Agricultores UPA destaca que debe valorarse y apoyarse este tipo de explotaciones debido a su compromiso con el medio rural y la conservación de recursos naturales
La entidad reclama una Ley de Agricultura Familiar que revierta el sistema actual cuyos beneficiarios son las grandes explotaciones planteando mas apoyos a territorios con mayores dificultades
La Unión de Pequeños Ganaderos y Agricultores UPA ha reclamado medidas de apoyo a las explotaciones agrícolas familiares, que suponen el 80% del total en nuestro país. En una entrevista en Onda Cero Madrid Norte (100.1FM), su secretatario general en Madrid, Jesús Anchuelo, ha destacado la importancia de la agricultura familiar en la producción de alimentos en España.
Según los datos publicados en el Anuario de la Agricultura y Ganadería Familiar en España editado por la Fundación de Estudios Rurales de UPA, en España hay 914.000 explotaciones agrícolas y ganaderas. Y alrededor de 750.000, más del 80%, son de carácter familiar.
Qué se entiende como explotación agrícola familiar
En UPA entienden como explotación agrícola familiar aquella que da empleo al titular o titulares de la explotación, pudiendo tener o no trabajadores contratados. En ellas trabajan principalmente su titular o titulares y su familia, aunque a menudo sea necesaria tener contratados a otras personas.
En cuanto a su producción, pueden venderla al consumidor por sí mismos, o bien a la industria o superficies comerciales.
“Por otro lado, se trata de una explotación implicada en el territorio donde está ubicada y, por tanto, sus propietarios o arrendadores la gestionan de manera sostenible, invierten en ella y trabaja por ella”, dice Anchuelo.
Importancia de la Explotación agrícola familiar
El secretario general de UPA en Madrid, Jesús Anchuelo, señala que el valor de las explotaciones agrícolas familiares no sólo es económico sino también a nivel social, medioambiental. “Es necesario no solo valorar su labor productora de alimentos. Agricultores y ganaderos enriquecemos el territorio, defendermos el medio rural y conservamos los recursos naturales de la zona”, señala Anchuelo..
UPA destaca que estas explotaciones constituyen en sí mismas un sector productivo “de enorme importancia” para la economía española. Y añade que además ocupan “un papel fundamental en el mantenimiento de la vida en las zonas rurales y en la conservación del medio ambiente”. Por otro lado, ayudan a vertebrar el mundo rural y a mantener la población en esas zonas.
Anchuelo explica que “además del servicio social que hacemos, está la sostenibilidad del territorio. Aquí en Madrid unos pocos agricultores y ganaderos, no somos más de 2.000, hacemos la gestión del 62% de territorio. Y eso ya tiene un valor ambiental y un coste que la administración se ahorra”.
A qué peligros se enfrenta la agricultura familiar en el día a día
UPA defiende el establecimiento de una preferencia y prioridad en los diferentes tipos de apoyos de carácter público que otorguen las administraciones hacia las explotaciones familiares cuyos titulares sean calificados como agricultores a título principal o agricultores profesionales.
“Tenemos que ofrecer oportunidades a los jóvenes para que puedan ejercer la profesión que quieren hacer”, ha asegurado. En este sentido, Anchuelo alude a la dificultad para que un joven que no tiene tierras propias pueda conseguirlas para tener una explotación agraria”.
Así mismo, Anchuelo alude a otro de tipo de agricultura que está apareciendo que solo mira por la rentabilidad pero no por el territorio y la sostenibilidad. “Ahora desgraciadamente estamos viendo que los fondos de inversión están invirtiendo en el campo porque ven un nicho de rentabilidad. Pero no actuan desde la sostenibilidad, sino por el dinero que pueden sacar. Cuando no haya rentabilidad, desaparecerán. Y cuando se haya perdido la infraestructura de todo lo que había en los pueblos, eso no se va a recuperar”, explica.
Piden una Ley de Agricultura Familiar
UPA reclama una Ley de Agricultura Familiar que incluye medidas para apoyar a este tipo de explotaciones. Una ley con menos burocracia, que según comentó el sector en las movilizaciones del pasado invierno, impide llegar a las ayudas europeas y estatales. Una ley que considere que “la agricultura y la ganadería deben ser declaradas como un sector estratégico, sector que produce alimentos a unos precios razonables y con unos exigentes requisitos de calidad y seguridad alimentaria”.
Así mismo reclama una distribución de las ayudas que revierta el sistema actual cuyos beneficiarios son sobre todo las grandes explotaciones y propietarios que no trabajan directamente la tierra. Además plantea que esos apoyos vayan dirigidos a los territorios con mayores dificultades (ya sean de índole física, como las zonas de montaña; por cuestiones demográficas, como las zonas más despobladas, o por aplicación de criterios restrictivos de carácter medioambiental, como los espacios protegidos). Y sobre todo a los colectivos agrarios con mayores necesidades para poder seguir manteniendo su actividad.