El drama de los refugiados, en un cuento creado por Pedriza Refugia de Manzanares el Real

La ONG Pedriza Refugia ha elaborado un cuento para hablar del drama de los refugiados y de las causas que les impulsan a salir de sus países.

Ocho artistas de Manzanares El Real han participado en la ilustración de dicho cuento. Entre ellos una refugiada ucraniana que llegó al pueblo serrano huyendo de la guerra.

La ONG Pedriza Refugia ha elaborado un cuento para hablar del drama de los refugiados y de las causas que les impulsan a salir de sus países. La historia nos habla de las causas que provoca el éxodo de personas. Desde la guerra, y otros conflictos armados, al hambre, pasando por los desastres naturales o la persecución a la que son sometidos.

El cuento también habla de las consecuencias de la huida: el desarraigo al llegar a un país que desconocen, la soledad, pero también la vulnerabilidad económica y social.

Ohiana Casas es miembro de Pedriza Refugia, y ha escrito la historia en base a las aportaciones de compañeros que han hecho voluntariado con refugiados. Algunos de ellos han estado en campos de refugiados en islas griegas.

Casas destaca que es una iniciativa solidaria que une el arte con la sensibilización sobre el drama de los refugiados. Y que tiene un componente local muy acusado al encomendar la ilustración del cuento a ocho artistas de Manzanares el Real.

Ocho ilustradores de Manzanares el Real

Ocho son los artistas participantes en este cuento sobre el drama de los refugiados. Participan Elena Villamor, Ivanchu Gruñiverso (aka Iván Jaén), Dhemo (instagram dhemotly), Lola del Olmo Díaz, GorrióN!, Marichka Lypska, Chesco y Ana Mazoy.

Una de las participantes, Elena Villamayor cuenta que su ilustración, dividida en dos cuadros, pretende mostrar la cara y cruz de un mismo fenómeno. En una ilustración se ven a dos personas, dos políticos, manejados como marionetas que discuten en un despacho financiero. En otro, un niño en mitad de una ciudad destruida por la guerra, una contienda que se habrá gestado a buen seguro en un despacho de otro país.

Villamayor quiso incluir este elemento. Considera que "muchas veces no sabemos quién mueve los hilos que provocan un conflicto, aunque el poder y el dinero siempre está ahí. De cualquier manera, quien sufre las consecuencias de la guerra son los ciudadanos de a pie".

Por su parte, Chesco es otro ilustrador de Manzanares el Real participante en el cuento de Pedriza Refugia. Su obra aparece en la página 7 del cuento. Muestra a unos niños en la frontera mejicana, y una niña pregunta a sus padres si volverán a tener una casa donde vivir.

Una de las participantes más especiales del cuento sobre el drama de los refugiados elaborado por Pedriza Refugia es Marichka. Esta refugiada ucraniana llegó hace unos meses desde el citado país huyendo de la invasión de Rusia. Señala que no ha vivido la situación que sufren refugiados sirios obligados a vivir hacinados en campos en Grecia. No obstante ha querido aportar su grano de arena a esta visión sobre la pobreza a la que se enfrentan los refugiados. Su imagen muestra a gente viviendo en tiendas de campaña temporalmente. "El objetivo era trasladar mediante un dibujo la idea de que muchos refugiados terminan en campos de refugiados en condiciones infrahumanas" .

También participa en la iniciativa Lola, otra ilustradora de Manzanares el Real, que ha alabado la idea de sensibilizar sobre los refugiados, una realidad ajena para muchos ciudadanos pero que está ahí.

Cuento que no se vende

El cuento sobre los refugiados de Pedriza Refugia no se ha editado y no se vende, aunque el volumen se muestra en las actividades que organiza esta asociación. Además el día que lo mostraron en Manzanares el Real hicieron un cuentacuentos infantil titulado "Vidas en movimiento".

Por otro lado, Pedriza Refugia tienen una página de facebook y un perfil en Instagram donde informan de sus iniciativas. Desde recogidas de alimentos y otro tipo de objetos de primera necesidad (como zapatos) que luego entregan a ongs y asociaciones que trabajan en el terreno. También conciertos para recaudar fondos (el último en favor de los damnificados por la guerra de Ucrania) o charlas.