Familias de alumnos de El Boalo reclaman que se impida el cierre de un colegio privado

Familias de alumnos del colegio privado Senbazuru situado en El Boalo han reclamado al gobierno municipal que garantice la continuidad de dicho centro, ya que su licencia de actividad quedará suspendida el 20 de agosto.

El gobierno local sostiene que dicha licencia “estaba ya caducada hace dos años y que se tiene que cumplir la ley”. Y que “desde la administración local se ha agilizar los trámites facilitar que la empresa pudiera hacer la obra o las mejoras y se mantenga abierto”

Padres y madres de alumnos del  centro escolar privado Senbazuru llevan desde junio de este año movilizándose para detener el cierre de dicho centro escolar. Han hecho en este tiempo varias acciones reivindicativas, entre las que hubo una manifestación y también se personaron en un pleno municipal para preguntar por la situación del centro y su pervivencia. 

La Asociación de Familias de Alumnos pide que el gobierno municipal garantice la continuidad del centro. Su  licencia de actividad termina el 20 de agosto. Señalan la preocupación de las familias por la situación que se generaría a partir de ese día y de cara al próximo curso escolar.

Proyecto pedagógico

María Rodríguez, madre de una alumna de 1º de educación Primaria en Senbazuru, dice que “el cierre del centro escolar para sus hijos e hijas no sólo supone buscar otro centro donde escolarizar a sus hijos”. Explica que “el proyecto pedagógico del Senbazuru es el que les interesa y el elegido libremente para poder educar a sus hijos”.

Afirman que el centro es el primer y único Agile Learning Center de España. Y que basa su propuesta en "el aprendizaje profundo de competencias como la creatividad, la ciudadanía o el pensamiento crítico", entre otras cuestiones.  El proyecto educativo incluye aprendizaje vivencial, integración de áreas temáticas y contacto con la naturaleza. Su propuesta pedagógica se apoya en principios como la atención a la individualidad, la interacción con el entorno y el desarrollo integral de competencias vinculadas a proyectos de transformación social y ambiental.

Por otro lado, tiene la reconocida acreditación NEASC por las características de su propuesta educativa.

Así mismo, Rodríguez afirma que el centro ha presentado un proyecto de adecuación de las construcciones conforme a la normativa urbanística para poder mantener la licencia de actividad. 

Por último, la Asociación de Familias de Senbazuru también afirma que ha puesto un contencioso administrativo para intentar paralizar el cierre previsto para el 20 de agosto. Argumentan que “se tiene que tener en cuenta el interés superior del menor”.

Respuesta del Gobierno

Mientras tanto, el concejal de Educación del Ayuntamiento de El Boalo, Cerceda y Mataelpino, Álvaro González explica que “la licencia provisional que tenía el centro  ya había caducado y llevaban dos años trabajando sin licencia”. El edil defiende que desde la administración local “se ha intentado por todos los medios facilitar” que se mantenga abierto.

Y explica lo siguiente: “Cuando se vió que la licencia estaba caducada, nos reunimos con la empresa y en primer lugar se intentó tirar para adelante con el proyecto que tenían  para empezar a construir un edificio. Pero al ver que económicamente ellos no podían hacer el nuevo edificio, volvimos a tener reunión, y la idea era  mantener la idea de segregar la parcela y presentar un nuevo proyecto para construir un nuevo centro  más adaptado a la situación, a la parcela ya segregada”, dice el edil.

El concejal serrano señala que “viendo que tampoco era viable por temas de tiempo y económicos, la empresa intentó ya en último lugar legalizar la situación de los barracones.  Proponían  mejorar los barracones,  asentarlos  de alguna manera, cubrirlos,...  El problema es que el técnico  no ve viable esa legalización definitiva para  el desarrollo de la actividad del centro”.

González añade que desde la administración local han intentado “agilizar  los trámites y que los técnicos informaran lo más rápido posible para que ellos tuvieran  un poco más de maniobra”.

El edil añade que “las reclamaciones de las familias deberían ir dirigidas a la empresa que gestiona el centro”.

González añade que “es muy complicado sacar este proyecto adelante, más que nada por los tiempos. Ahora mismo es inviable que en dos meses, antes del inicio de curso, puedan afrontar una construcción de un centro o unas obras para cumplir los requerimientos por parte de los técnicos municipales”.

Matriculación asegurada

Por otro lado, el edil manifiesta que han facilitado a las familias “poder matricular a sus hijos en cualquiera de los centros educativos que hay en el municipio, tanto públicos como el concertado”.