Tras las huellas de la Sierra: topónimos curiosos de Mataelpino

Hoy en Tras las huellas de la Sierra, sección dedicada a la toponimia, Guillermo Herrero nos habla de topónimos curiosos de la localidad serrana de Mataelpino

También del origen de la denominación de picos como La Maliciosa o de parajes como Piedra Arrastraculos

Comenzamos el repaso a los topónimos de Mataelpino con el origen de su denominación de la que existen dos versiones. En documentos del siglo XX se dice que deriva de 'Mata de pinos', expresión con la que los primeros habitantes de la localidad se referían al pequeño pinar existente junto a sus viviendas. Los topónimos de cada una de las tres localidades aluden, precisamente, al paisaje natural o a la cubierta vegetal-arbórea de sus respectivos entornos.

Sin embargo, otros autores sostienen que Mataelpino fue antes Mataelespino, pero las ganas de sincopar y el prestigio del árbol frente al arbusto borraron la memoria de este último de la toponimia, a mayor gloria de una conífera perennemente ver de que siempre gozó de muy buena prensa entre los veraneantes de la capital.

De dónde viene el nombre de La Maliciosa

Uno de los parajes más espectaculares de Mataelpino es la Maliciosa. Con 2.227 metros de altitud es la gran señora retratada por el pintor de reyes, don Diego Velázquez. Su nombre, formado ya en el siglo XIV, tiene siempre el significado de tierra difícil, árida. Conocida por muchos como la `montaña maldecida´, por la dificultad que imprimen sus angulosas vertientes durante la subida a la cima, cuenta con una leyenda por muchos conocida en la sierra.

Relata el escritor Fernando Acaso en su obra de 1991, “Leyendas de la Sierra de Guadarrama”, cómo hace mucho tiempo esta roca, vivía una bruja que moraba en el pueblo de Cercedilla apodada la “Maligna”, que se servía de las artes oscuras.

Un día sintiéndose la bruja perseguida, condujo a los incautos que la seguían a una zona elevada, donde, invocando un hechizo, provocó un enorme fuego que no dejó más superviviente que a la propia anciana que huyó del lugar.

Piedra Arrastraculos

Piedra Arrastraculos es otro de los curiosos topónimos de Mataelpino. Hace algunas décadas, los niños de Mataelpino iban a tirarse por estas curiosas piedras con forma de tobogán. Pero no se tiraban de cualquier forma, si no que utilizaban un cartón para protegerse de la piedra, y evitar así la 'riña' de sus padres por volver a casa con los pantalones descosidos.

Cueva de los Maquis

En las laderas de la Sierra de los Porrones este emplazamiento, este escondite, está cargado de historias que han llegado hasta nuestros días. Durante los años de la posguerra estuvo presente por la zona una partida del “maquis” (organización clandestina antifranquista), especialmente activa en los alrededores de Mataelpino, concretamente en una cueva situada entre los montes y cerros de la zona que llegó a ser de gran importancia para la infraestructura del maquis.

En la misma cueva, además, llegaron a tener una pequeña imprenta donde elaboraban la propaganda que luego distribuían clandestinamente en la capital. Las visitas a Mataelpino de este grupo de guerrilleros fueron frecuentes; pedían comida y tabaco, además de tener especialmente vigilado el hotelito que pertenecía a Ramón Serrano Súñer, cuñado del propio Franco y uno de los hombres fuertes del régimen durante la posguerra. El maquis estuvo activo en Mataelpino hasta 1947, año en el que huyeron de la zona. Por su colaboración con la guerrilla, siete mataelpinenses fueron juzgados y condenados a varios años de cárcel.