La UAM impulsa proyectos de aprendizaje-servicio dentro de las aulas que contribuyen a la mejora de la sociedad

La Universidad Autónoma de Madrid (UAM) ha reforzado su apuesta por una universidad comprometida con su entorno tras la firma de un convenio con el Ayuntamiento de Madrid para el desarrollo de proyectos de aprendizaje-servicio, una metodología educativa que combina la formación académica con la prestación de un servicio útil a la comunidad. La UAM participa en esta iniciativa junto a otras 11 universidades, ocho públicas y cuatro privadas, consolidando una red de cooperación entre el ámbito universitario y la administración local.

¿Qué es el aprendizaje-servicio y por qué es clave en la universidad pública?

El aprendizaje-servicio es una metodología educativa que integra los contenidos curriculares con la intervención directa en necesidades reales de la sociedad. Así lo explica María Luisa Santos, colaboradora del Vicerrectorado de Estudios de Grado de la UAM para Aprendizaje-Servicio, quien subraya que se trata de “una alianza sólida y estable entre la universidad pública y la ciudad, basada en la cooperación, la corresponsabilidad y la vocación de servicio público”.

Según Santos, el objetivo es claro: que el conocimiento universitario “alcance plenamente su sentido cuando se pone al servicio de la sociedad”. De este modo, el estudiantado no solo adquiere competencias académicas, sino que desarrolla una conciencia cívica y una implicación activa con su entorno.

Del aula a la ciudad: aprender resolviendo problemas reales

A través de esta metodología, los estudiantes de la UAM salen del aula para conectar su aprendizaje con recursos y necesidades municipales concretas. Los proyectos abarcan un amplio abanico de ámbitos, desde la mejora de hábitos de salud en usuarios de centros municipales hasta la optimización de la ubicación de equipos de emergencia de uso público.

“El alumnado descubre que formarse también implica asumir una responsabilidad con la comunidad”, destaca María Luisa Santos, quien pone el acento en el valor transformador de estas experiencias tanto para los estudiantes como para las personas beneficiarias de los proyectos y remarca que no se trata de prácticas ni voluntariado, sino que se imparte dentro de las propias asignaturas.

Una experiencia consolidada desde 2008 en la UAM

La Universidad Autónoma de Madrid no parte de cero. Lleva aplicando el aprendizaje-servicio desde 2008, lo que le ha permitido acumular una amplia experiencia y consolidar esta metodología dentro de su oferta formativa. A lo largo de estos años, la UAM ha comprobado que este enfoque mejora la motivación del alumnado y refuerza el vínculo entre la universidad y la sociedad.

Educación, salud y sostenibilidad: las áreas con mayor participación

Entre las áreas más demandadas por los estudiantes destacan, en primer lugar, las titulaciones de Educación, donde se desarrollan programas de refuerzo educativo y apoyo a la inclusión social. También tiene un peso relevante el ámbito del bienestar y la atención a las personas, con estudiantes de Psicología y Ciencias de la Salud implicados en iniciativas de promoción del bienestar emocional dirigidas a colectivos vulnerables.

La sostenibilidad urbana es otro de los ejes clave del aprendizaje-servicio en la UAM. En este campo, estudiantes de Ciencias Ambientales e Ingeniería trabajan en proyectos de educación ambiental y en la mejora de la eficiencia energética de centros municipales y organizaciones sociales.

Una universidad comprometida con su entorno

Con la firma de este convenio y el impulso continuado del aprendizaje-servicio, la Universidad Autónoma de Madrid refuerza su papel como agente activo de transformación social, apostando por una formación integral que une excelencia académica, compromiso cívico y servicio público. Una forma de entender la educación superior que sitúa al alumnado como protagonista del cambio y a la universidad como motor de desarrollo social.