Los organizadores del Maratón Alpino Madrileño toman medidas para limitar el impacto de la carrera en el Parque Nacional Sierra de Guadarrama
La prueba deportiva tiene lugar el 8 de junio en el entorno del parque natural de la Sierra de Guadarrama, y sus organizadores han puesto en marcha medidas para minimizar la cantidad de residuos o las aglomeraciones.
La prueba deportiva tiene lugar el 8 de junio en el entorno del parque natural de la Sierra de Guadarrama, y sus organizadores han puesto en marcha medidas para minimizar la cantidad de residuos o las aglomeraciones.
Debido a que las carreras por montaña pueden alimentar la polémica entre uso y protección de la naturaleza, el Maratón Alpino Madrileño ha tomado medidas para limitar el impacto de la carrera.
Entre ellas, la salida y meta está en zona urbana, el casco urbano de Cercedilla. Además, los primeros 3 kilómetros el itinerario discurre en sus comienzos por pista forestal y camino ancho.
Tampoco se entregan en la carrera vasos en los avituallamientos (excepto en el primero), para evitar grandes aglomeraciones, minimizar la cantidad de residuos y evitamos la tentación de tirar vasos al suelo.
Asimismo, todos los residuos de meta se procuran separar en distintos contenedores para poder reciclar adecuadamente estas materias: plásticos, cajas o cartones, basura orgánica... cada cosa va a su contenedor y esta separación es más fácil en un entorno urbano.
Señalización y zonas sensibles
El marcaje del recorrido se realiza con elementos no agresivos: se utilizan trozos de cinta de plástico atadas a elementos del terreno y se evitan aerosoles o marcas de pintura permanentes o difíciles de quitar. Además la organización se compromete a retirarlas según van pasando los últimos corredores. No obstante, a la semana siguiente se hace un repaso general.
Recorrido diseñado para evitar aglomeraciones
De esta manera, las zonas más sensibles, que suelen ser las más altas es la que menos densidad de corredores registran. El recorrido está diseñado para que, a las zonas de mayor valor y protección natural, los corredores lleguen muy separados y no haya aglomeraciones en esas zonas. El kilometraje y el desnivel de la carrera están diseñados para que Peñalara o Cabezas, y su entorno tengan una densidad de corredores inferior o cercana a los 20 corredores por minuto.
"Lanzamos mensajes conservacionistas durante toda la carrera"
Por otro lado, la organización señala: "No nos cansamos de difundir entre los corredores mensajes conservacionistas para recordar a todos los participantes la delicadeza, importancia y peculiaridad del entorno por el que van a correr. Atletas y organización toman conciencia así de la excepcionalidad del entorno y de la importancia de mantenerlo así".
Así mismo, la organización está en permanente contacto con las administraciones encargadas del cuidado del Medio Ambiente atendiendo sus requerimientos. Los organizadores del Maratón piensan que solo tomando medidas de este tipo se garantiza tanto la conservación de la montaña como la posibilidad de seguir corriendo por ella.