Camerata Musicalis descubre en Sanse las claves de las variaciones de Brahms sobre Haydn

Camerata Musicalis vuelve a San Sebastián de los Reyes (Sanse) con una nueva entrega de los conciertos didácticos ‘Mucho más que un concierto’; en esta ocasión con Brahms y Haydn

La orquesta dirigida por Edgar Martín tocará el domingo 6 de octubre las variaciones de Brahms sobre un tema de Haydn en el Teatro Adolfo Marsillach

El público podrá disfrutar de una entretenida explicación de la obra y descubrir qué tiene de especial

La orquesta sinfónica Camerata Musicalis regresa al Teatro Adolfo Marsillach (TAM) de San Sebastián de los Reyes (Sanse) con un concierto sobre las variaciones de Brahms sobre una composición de Haydn. Será este domingo 6 de octubre, a las 12.00 horas, en una nueva temporada de ‘Mucho más que un concierto’. En esta ocasión vamos a aprender por qué es especial Brahms y sus variaciones sobre un tema de Haydn.  Edgar Martín, director de la orquesta sinfónica Camerata Musicalis, ha adelantado en Onda Cero Madrid Norte (100.1FM) en qué consistirá el recital didáctico.

Por qué es importante Brahms

Este concierto une en Sanse y con los músicos de Camerata Musicalis a dos compositores excepcionales, Brahms y Haydn, que vivieron en dos siglos diferentes: el siglo XVIII y el XIX. Las Variaciones sobre un tema de Haydn es una obra musical en forma de tema y variaciones compuesta por Johannes Brahms en el verano de 1873, a partir de un tema entonces atribuido a Franz Joseph Haydn.

Brahms compuso y publicó dos versiones de la obra: una para dos pianos, compuesta en primer lugar pero designada como Opus 56b, y otra para orquesta sinfónica, mucho más conocida e interpretada en nuestros días, señalada en el catálogo brahmsiano como Opus 56a. Ambas versiones consisten en el tema, ocho variaciones y un finale; pero entre ambas hay sutiles variaciones de tempo en varios movimientos, que, junto con el diferente timbre y sonoridad, cambian por completo el carácter de la composición.​

Según ha recordado Edgar Martín, el propio Brahms guardó siempre un cariño especial a esta composición . Y así se refería a ella, en una carta a Clara Schumann, diciendo que “con respecto a esta obra siento una especie de debilidad y me aporta más satisfacción y placer que muchas otras”.