Así se preparan los corredores de encierro de Sanse que mantienen una tradición centenaria
Uno de los corredores más conocidos de los encierros de San Sebastián de los Reyes, Cristobal Palomo, explica cómo viven estas fiestas y dichos festejos taurinos
Uno de los colectivos protagonistas de las fiestas de San Sebastián de los Reyes en honor al Santísimo Cristo de los Remedios son los corredores del encierro. Cada mañana se ponen delante del toro, acompañando a la manada desde los corrales de suelta hasta la plaza, en un trayecto lleno de adrenalina, peligro y emoción. Uno de los corredores de dichos encierros, Cristobal Palomo, ha explicado en Onda Cero Madrid Norte (100.1FM) cómo viven estos festejos taurinos.
Palomo corre encierros desde hace más de 20 años no solo en San Sebastián de los Reyes sino también otros municipios. Señala que lleva unido al mundo del todo toda su vida. “Mi padre era un grandísimo aficionado, y de hecho mi hermano y yo estuvimos en la Escuela Taurina de Madrid. Mi hermano llegó a ser novillero”, dice este corredor que por otro lado ha sufrido, según explica, “bastantes percances en esta pasión por el toro”, entre caídas, revolcones y demás. Aunque también dice que estas situaciones no le ha impedido continuar. Eso si, reconoce que cuando ha tenido algún percance gordo en algún municipio, como Guadarrama, hace unos años, “volver a correr en ese municipio es muy duro psicológicamente”.
Momentos antes del encierro
Preguntado por cómo son los momentos previos al encierro, Cristobal Palomo señala que el peor día es el primero. El corredor que se suele situar desde hace años en la calle Estafeta, señala que suelen llegar bastante antes, nos relajamos saludándonos entre nosotros, nos vamos a calentar tranquilamente a una zona apartada del encierro, calentamos, hablamos sobre cómo hemos vistos los toros en corrales, cómo creemos que puede venir la carrera y demás. Eso te quita algo de nervios. Pero una vez que vuelves a la manga 10 minutos o 15 minutos antes, el miedo está ahí”.
Ahí comienza a dispararse las pulsaciones. El corredor cuenta que “además desde que suena el cohete que inicia el festejo hasta que llega la manada todavía hay un tramo. Ahí te empieza a subir las pulsaciones y empiezas a pensar cómo vendrá. Por la tele se ve de otra manera; estando ahí no deja de ser algo tremendamente brusco. Lo defiendo siempre como la brusquedad extrema. Es un animal enorme que te pasa al lado, que pasa por encima de la gente, la gente se cae. Estás mirando, ves que un compañero cae, tú sigues la carrera, ves el toro, te puedes acercar. Todo pasa muy rápido, pero parece que pasa lento”.
Sobre el cambio de hora
Igualmente, Palomo también ha valorado positivamente el cambio realizado hace unos años de trasladar el encierro de las 8 de la mañana a las 11 horas. “En la hora actual las familias con sus hijos pequeños pueden acercarse tranquilamente para seguir posteriormente disfrutando de todas las actividades que programa el Ayuntamiento en el centro del pueblo. Se ve un como más familiar, y es cierto que luego se aprovecha para que todas las calles de municipios se llenen de gente”, dice el corredor.

