La premiada obra 'Puños de harina' reflexiona sobre racismo, homofobia y masculinidad, esta tarde en el Pequeño Teatro de Sanse
Hoy viernes 22 de octubre a las 20h30 en el Pequeño Teatro de Sanse
Un monólogo que narra las vidas de dos hombres gitanos: el boxeador que desafió a Hitler y un joven homosexual.
El montaje ha obtenido el premio Premio Teatro 2019 AutorExpres Fundación SGAE
'Entradas agotadas' es el cartel que se ha colgado en la propuesta de este viernes a las 20h30 en el Pequeño Teatro de San Sebastián de los Reyes. “Puños de harina” es una obra que reflexiona sobre el racismo, la homofobia, la violencia y la masculinidad. ¿Qué es la violencia? ¿Qué significa ser hombre? ¿Qué significa comportarse “como un hombre de verdad”?. Nos lo cuenta su autor, director e intérprete, Jesús Torres.
Dos historias, diez asaltos
Siguiendo la estructura de un combate de boxeo, el monólogo enfrenta en diez asaltos dos historias de forma paralela. Por un lado, descubriremos la historia real de Rukeli, el boxeador alemán y gitano que desafió al mismísimo Hitler en la época de la Alemania nazi. El capítulo más oscuro de la historia de Europa contada desde los ojos de un joven que sólo quiso lo que tantos otros: sobrevivir. Por otro lado, conoceremos a Saúl, un gitano homosexual que, en la España rural de los 80, busca su identidad e intenta sobrevivir en el seno de una familia tradicional. Esta es la historia de cómo Rukeli, Saúl y otros gitanos, lucharon, resistieron, murieron y sobrevivieron al Holocausto y a la sociedad; pero también es la historia de cómo algunos hombres se esfuerzan por encajar en el concepto ideal de “ser hombres de verdad”, en un contexto que los rechaza por su raza u orientación sexual.
Rukeli, el boxeador que desafió a Hitler
Johann Trollmann Rukeli nace en Hannover en 1907, en el seno de una familia gitana. Comienza a boxear desde muy joven y pronto se convierte en uno de los mejores boxeadores de Alemania. Fue seleccionado para representar a su país en los Juegos Olímpicos de 1928 pero, finalmente, le fue prohibido participar por ser gitano. En 1933, el mismo año que Hitler alcanza el poder, Rukeli compite por el título alemán de semipesados. Rukeli gana los diez asaltos, pero el combate se declara nulo porque Rukeli “luchó como un gitano, y no como un hombre, y lloró al ganar como una mujer”. Se declara la Ley para la Lucha contra Gitanos y Maleantes y Rukeli es esterilizado, enviado al ejército y separado de su familia. En un último intento por encontrar en el boxeo su salvación, se presenta a un combate en Berlín, donde le prohiben mover los pies durante los diez asaltos, “por tener la piel manchada”. En un acto de rebeldía, Rukeli aparece en el ring con todo su cuerpo cubierto de harina y el pelo teñido de rubio con yemas de huevo. Rukeli, convertido en héroe y símbolo de la resistencia gitana, es enviado a diferentes campos de concentración. En 1943, es trasladado al campo de exterminio de Neuengamme, donde es obligado a boxear contra diferentes militares nazis que terminan asesinándolo. En 2003, la Federación Alemana de Boxeo decide devolverle el título de campeón a Rukeli, haciendo justicia a su nombre sesenta años después.
"Saúl, no es una historia real, es muchas historias reales"
Así ha presentado Jesús Torres, la otra historia, en este caso de ficción, con la que ha querido enlazar la verdadera historia de Rukeli. Saúl, un gitano homosexual que, en la España rural de los 80, busca su identidad e intenta sobrevivir en el seno de una familia tradicional. Su padre, intenta 'curarle' apuntándole a boxeo.