Así es vivir de la ganadería bovina extensiva en la zona norte de Madrid

"El campo es dónde realmente soy feliz, a pesar de todas las horas que se trabaja y no tener días libres"

Carlos Colmenarejo es un joven de 38 años que se dedica a la ganadería bovina extensiva en Colmenar Viejo. Este joven viene de familia de ganaderos por lo que el trabajo del campo "lo ha mamado". Y aunque en un principio dirigió su carrera profesional fuera del sector primario, estudiando automoción, trabajando en importantes empresas y viviendo en la ciudad, hizo caso a su corazón para volver a dedicarse a las vacas que pasan de generación en generación.

¿Cómo se vive del campo en 2025? ¿Qué futuro tiene el mundo de la ganadería extensiva? ¿De qué gana dinero un ganadero? Son cuestiones que Carlos responde en este capítulo de 'Gente que hace' de Onda Cero Madrid Norte.

La importancia de la ganadería en la zona norte de Madrid

La ganadería bovina es la crianza de vacunos, como vacas, toros y bueyes, principalmente para la producción de carne, leche y cuero. Una actividad muy importante en la zona norte de Madrid, donde se encuentra la carne con denominación de origen IGP Sierra de Guadarrama.

Carlos asegura que le encanta estar en campo. "Las satisfacciones que te dan los animales, muchas veces no te la dan las personas" y se siente especialmente orgulloso de haber sido el relevo generacional de su familia y de "cuidar y mantener el campo colmenareño".

Rutina de un ganadero

El sector primario, dedicado a la agricultura y a la ganadería es el encargado de producir los alimentos que llegan a las tiendas y de ahí a las neveras de todo el mundo. Sin embargo, las profesiones dedicadas al campo están en declive por ser trabajos duros, en los que se trabaja muchas horas y se dispone de poco tiempo libre. Otro punto en contra del campo es la rentabilidad económica.

Carlos Colmenarejo explica que su rutina es levantarse a las 4am para abrir a sus vacas, limpiar el pesebre, sacar agua del pozo para dar de beber a sus bovinas y sacarlas a pastar. "Mi rutina se basa en cuidar animales todo el día. Dedicar todo tu tiempo y tu cariño en que los animales estén bien y puedan producir y ganar dinero". Pero estar pendiente de sus animales no es su única labor. "Me siento en el coche y estoy atendiendo el teléfono todo el rato, a las 12h me voy a la oficina a hacer papeleo para presentar en las administraciones". "Somos ganaderos y a su vez somos administrativos, contables, mecánicos..."

La doma de vacas es otra de las especialidades de Carlos, quien, además de llevarse varios golpes y cornadas en el proceso, sabe que cuanto más manejable sea una vaca más fácil será atajar cualquier problema y no necesitará llamar a un veterinario ante cualquier complicación. Este ganadero sabe que "la forma de ganar dinero en el campo es no gastarlo".

¿Cómo gana dinero un ganadero?

Esta pregunta hizo saltar la risa de Carlos pues, como dice "un ganadero gana dinero no gastándolo" aunque confiesa que su principal ingreso es la venta de chotos para carne. "Antes cebaba los chotos, ahora ya no prefiero que se alimenten de forma natural, pastando libremente". Este modelo de negocio se sustenta preñando cada una de las vacas que le dan un ternero al año y una vez cebado pasa al matadero donde posteriormente se distribuye en tiendas.

"De las subvenciones no se vive, por mucho que lo piense la gente" apunta el ganadero. "Lo que nos dan por eco-régimentes y pastoreos son limosnas que no llevan a ningún lado". Al menos ese es su modelo de negocio y de vida ya que prefiere dedicar su tiempo a atender y sacar a sus vacas por diferentes espacios en vez de soltarles balas de paja en una finca cerrada. 

De esta manera, Carlos apunta que cumple la función de alimentar y pasear a sus vacas, con lo que ahorra en paja y pienso, y de limpiar el campo colmenareño. "Estas son vacas bomberas. Venimos, pastamos junto a la carretera y así evitamos posibles incendios en el futuro".

Romantización del campo

En los últimos años ha habido un auge de personas que deciden o se plantean abandonar las grandes ciudades para irse al campo y vivir de lo que dan la tierra y los animales o "desconectar en el campo". Carlos asegura orgulloso que, aunque el no puede desconectar en ese sentido, vive en el campo y eso le hace feliz y que en la medida de lo posible no pisa la ciudad.

Futuro de la ganadería extensiva

Carlos ve con preocupación el futuro de la ganadería porque "la sociedad no quiere dedicar todo el tiempo y esfuerzo que requiere el campo" a lo que añade que "todo el mundo quiere echar sus 8 horas en la oficina, volver a casa y desentenderse y disfrutar de vacaciones y fines de semana y eso el campo no lo permite". 

Este ganadero habla también de los sacrificios que implica el campo, no solo a nivel económico y de esfuerzo. Las relaciones interpersonales se complican cuando el 90% de tu tiempo es para tu trabajo "o lo mamas y encuentras una persona que lo entienda o es difícil mantener una relación". Quien lo consigue pasa a plantearse el futuro familiar, pues la falta de tiempo aumenta el riesgo de convertirse en un padre ausente.

Por otro lado, Carlos habla de su experiencia formándose en otras áreas como el esquileo que atrae a muchos extranjeros, principalmente de Bulgaria y de Uruguay y otros países de sudamérica.