La doctora Ángela Moreno de Tecnodental nos da las claves para tener una buena higiene dental

La salud bucodental comienza mucho antes de sentarse en el sillón del dentista. Los especialistas insisten en que la prevención y los hábitos diarios son la clave para evitar caries, enfermedades de las encías y otros problemas dentales. Sobre ello ha hablado la odontóloga Ángela Moreno, gerente de Tecnodental en una entrevista en Onda Cero Madrid Norte, donde ha repasado los hábitos imprescindibles de higiene dental y algunos de los mitos más frecuentes.

La experta recuerda que “la verdadera prevención empieza en casa” y depende en gran medida de una correcta rutina diaria de limpieza bucal.

Los tres hábitos imprescindibles para una buena higiene dental

Según explica la especialista, hay tres pilares fundamentales que no deberían faltar nunca en la rutina diaria de cuidado bucodental:

  • Cepillado dental tres veces al día, preferiblemente después de cada comida y durante al menos dos minutos.

  • Uso de hilo o seda dental, para limpiar las zonas entre los dientes donde el cepillo no llega.

  • Limpieza de la lengua, un paso que muchas personas olvidan y que ayuda a eliminar bacterias.

Moreno insiste en que estos tres hábitos son complementarios y no deben sustituirse entre sí. “No hay trato posible para eliminar ninguno”, subraya.

Cómo debe ser la higiene dental en niños

La higiene bucodental también debe adaptarse a cada etapa de la vida. En el caso de los bebés, cuando aún no han salido los dientes, la recomendación es limpiar las encías con una gasa húmeda.

Cuando aparecen los primeros dientes, ya es necesario utilizar cepillos pediátricos y pequeñas cantidades de pasta dental. En esta etapa la cantidad recomendada es similar a un grano de arroz.

Hasta los seis años, la higiene dental debe ser realizada o supervisada por los padres. Posteriormente, los niños pueden adquirir mayor autonomía, aunque siempre con control adulto.

A partir de los 12 años, con la dentición definitiva completa, se recomienda utilizar una cantidad de pasta dental equivalente al tamaño de un garbanzo.

¿Masticar chicle sustituye al cepillado?

Uno de los mitos más extendidos es pensar que masticar chicle puede sustituir al cepillado cuando no se dispone de un cepillo de dientes.

La respuesta de la odontóloga es clara: no.

Aunque un chicle sin azúcar y con xilitol puede ayudar puntualmente porque aumenta la producción de saliva —que tiene un efecto protector—, solo debe considerarse una solución excepcional, nunca un sustituto del cepillado.

Además, el chicle solo entra en contacto con algunas superficies dentales, por lo que no elimina la placa bacteriana de forma efectiva.

El colutorio no sustituye al cepillo

Otro error habitual es pensar que los enjuagues bucales pueden reemplazar la limpieza mecánica de los dientes.

La odontóloga lo descarta tajantemente. El colutorio no elimina la placa bacteriana por sí solo, ya que las bacterias se encuentran protegidas dentro de una capa que solo puede retirarse mediante el cepillado.

Por ello, los enjuagues deben utilizarse únicamente como complemento y siempre bajo recomendación profesional.

Cada cuánto cambiar el cepillo de dientes

Una de las dudas más habituales en higiene bucodental es cuándo renovar el cepillo.

La recomendación general es cambiarlo cada tres meses. Moreno propone una forma sencilla de recordarlo: hacerlo coincidir con cada cambio de estación.

No obstante, hay situaciones en las que conviene sustituirlo antes:

  • Después de haber padecido gripe o infecciones respiratorias.

  • Si se observa que las cerdas están abiertas o deformadas.

Este último caso suele indicar que se está ejerciendo demasiada presión al cepillarse, algo que puede dañar el esmalte dental y las encías.

Cepillo eléctrico o manual: cuál es mejor

En cuanto al tipo de cepillo, la odontóloga señala que el cepillo eléctrico es el “gold standard” o estándar de referencia en higiene dental.

La razón es que estos dispositivos realizan miles de movimientos por minuto, lo que facilita la eliminación de bacterias y la placa dental.

Mientras que un cepillado manual puede alcanzar unas 300 pasadas por minuto, los eléctricos multiplican esa cifra, lo que mejora la eficacia de la limpieza.

En cualquier caso, si se utiliza un cepillo manual, la recomendación es elegir uno de cabeza pequeña y cerdas suaves o medias, evitando las cerdas duras que pueden dañar el esmalte y las encías.

La importancia del hilo dental

Los dientes tienen cinco superficies, pero el cepillo solo limpia tres de ellas: la externa, la interna y la superficie de masticación.

Las zonas entre diente y diente quedan fuera del alcance del cepillo, por lo que es imprescindible utilizar hilo dental o cepillos interdentales para eliminar los restos de placa bacteriana.

Confiar únicamente en el colutorio para estas áreas es, según Moreno, “un error”.

Revisiones dentales: no esperar al dolor

Finalmente, la especialista recuerda la importancia de acudir periódicamente al dentista, incluso cuando no hay molestias.

La recomendación general es realizar revisiones cada seis meses. Muchas enfermedades bucodentales, como la caries o la gingivitis, no provocan dolor en sus fases iniciales, lo que retrasa el diagnóstico si no se realizan controles periódicos.

“De seis meses en seis meses es muy difícil que aparezca un problema que no se pueda solucionar de forma sencilla”, explica la odontóloga.

En ciudades como Colmenar Viejo, clínicas dentales como Tecnodental insisten en que mantener una correcta higiene diaria y realizar revisiones periódicas sigue siendo la mejor estrategia para preservar la salud bucodental a largo plazo.