¿Está muriendo la lista de la compra o sólo mutando? Así está cambiando la rutina de hacer la compra
Los hábitos de consumo entre los usuarios de mercados y supermercados son tan diversos como las necesidades de cada uno. Lo que es común es que, a la hora de comprar, se busca un equilibrio entre la calidad y el precio. Los expertos coinciden en que, para hacer de la compra algo más eficiente, conviene planificar lo que vamos a adquirir —y, a ser posible, no ir con hambre— para evitar llenar la cesta más de lo necesario.
Y si hablamos de planificar, obligatoriamente tenemos que hacer referencia a la lista de la compra: Una compañera fiel que recorre los pasillos y secciones de los mercados y grandes superficies junto al comprador. La que guía, evita olvidos y, de forma silenciosa, también gastos innecesarios.
Sin embargo, algo está cambiando en la rutina de llenar la despensa. Durante años, las personas que iban a hacer la compra llevaban en una mano el carro y en la otra un papel, o libreta, con todo lo necesario para las recetas y necesidades habituales. Pero cada vez es menos habitual ver esa hoja arrancada de un cuaderno o ese trozo de papel reciclado del reverso de un ticket. Las manos de los compradores han sustituido el papel por el teléfono.
Cientos de aplicaciones móviles que se encuentran disponibles que ayudan al usuario a crear una lista de la compra eficiente, que se habitúe a su rutina, que aconseja con el fin de mejorar los hábitos, que remienda unos productos frente a otros. Incluso, las que recogen los ingredientes necesarios para hacer una serie de recetas y los agrupan en una lista con la posibilidad de tachar las que ya han entrado en la cesta o las que te recuerdan los productos recurrentes.
Por tanto ¿Está muriendo la lista de la compra o sólo mutando?
En la sección 'Mercados Con Alma' de Onda Cero Madrid Norte, preguntamos a los visitantes del mercadillo municipal de San Sebastián de los Reyes por este hábito: si siguen usando la lista o se dejan llevar por las ofertas y los impulsos.
Cuando se trata de reponer productos del hogar como bolsas de basura, papel higiénico, pan de molde, detergente o aceite, la lista es de lo más útil para volver a casa sin olvidar nada. Sin embargo, cuando se trata de acudir al mercado de abastos o mercadillo con productos frescos, a la vista y, muchas veces, de oferta, pueden surgir las ideas e impulsos. <<Las berenjenas están a buen precio, podría hacerlas rellenas>> podría pasar por la mente de cualquier comprador, a pesar de que ese producto no estuviera en sus planes de compra.
Quienes paseaban por el mercadillo de San Sebastián de los Reyes con la lista en mano argumentaban que estaban haciéndole el recado a una persona mayor o, especialmente hombres acudían a los recados y no querían olvidarse de nada "que luego, si no, en casa...". También los hay que argumentan que "la cabeza ya no me da para acordarme de todo y a veces la traigo en papel". Las personas jóvenes que acudían el miércoles al mercado semanal mantienen la lista de la compra pero en versión digital.
