Deepfakes porno, sextorsión... La violencia contra la mujer toma nuevas formas en el ámbito digital
La violencia de género toma nuevas formas con el uso masivo de las redes sociales y los delincuentes amparados en el anonimato de las mismas puede utilizar estas para llegar a las víctimas, engatusarlas y luego violentarlas. Justamente sobre este tema gira la charla que tiene lugar en Tres Cantos sobre violencias de género digitales este jueves 4 de diciembre en Factoría Cultural. Las ponentes de la ONG Diaconía María Cristina Puigdengolas y Camila Belén Navarrete reflexionarán sobre cómo las violencias digitales son una extensión de las violencias presenciales que históricamente han afectado a las mujeres. En Onda Cero Madrid Norte (100.1FM) Natalia Colmenar, coordinadora de formación y sensibilización del área de Mujer y Lucha contra la Trata de la ONG Diaconía ha dado algunas claves sobre esta nueva situación generada por las nuevas tecnologías e internet.
El acto está organizado por la Universidad Popular Carmen de Michelena de Tres Cantos, dentro de su programa de conferencias mensuales. Tiene lugar a las 19 horas. Y es de entrada libre hasta completar aforo. La charla es en el salón de actos de Factoría Cultural.
El centro de la charla girará en torno a que la violencia contra la mujer toma diferentes formas en Internet. ¿Cuáles serían? El ciberacoso, la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento, los deepfakes pornográficos o la sextorsión son algunos de los modos de violencia hacia la mujer u otros colectivos vulnerables. “Nuevas formas de control y explotación ya que también son utilizadas por los delincuentes para que sus víctimas caigan en sus redes”, dice Natalia Colmenar.
En la charla también se van a analizar otros aspectos de la violencia de género. Por ejemplo el hecho de que las redes sociales se han convertido ahora en el principal canal de captación en la actualidad de jóvenes para las redes de trata de seres humanos con fines sexuales. Engaños emocionales, promesas económicas o discursos de falso empoderamiento pueden arrastrar a mujeres y adolescentes hacia circuitos de prostitución y trata, según Colmenar.