Un hotel de insectos y bancos comunitarios: Estos son los proyectos ambientales aportados por los Scouts para Tres Cantos
Los jóvenes scouts de Tres Cantos están demostrando que el compromiso con la comunidad y el medio ambiente puede traducirse en proyectos reales, útiles y con impacto social. A través de distintas iniciativas impulsadas y ejecutadas por ellos mismos, han contribuido a mejorar espacios municipales, fomentar la sostenibilidad y reforzar los lazos intergeneracionales en el municipio.
Huertos en altura accesibles para el Centro de Mayores de Tres Cantos
Uno de los proyectos más destacados es la instalación de huertos en altura en el Centro de Mayores Antonio Somalo. Esta iniciativa, inaugurada esta misma semana, ha estado liderada por la joven scout Angelica Dennison, que actuó como responsable del proyecto desde su concepción hasta su ejecución final.
Dennison se encargó de presentar la propuesta a las concejalías de Medio Ambiente y del Mayor, buscar financiación, coordinar la construcción de las jardineras y supervisar su instalación. El resultado son huertos elevados especialmente diseñados para facilitar el acceso a personas en silla de ruedas, pero también pensados para mayores con dificultades de movilidad o problemas para agacharse.
De este modo, los huertos no solo fomentan la actividad hortícola y el contacto con la naturaleza, sino que permiten a los usuarios del centro participar activamente sin barreras físicas, favoreciendo el bienestar, la socialización y el envejecimiento activo.
Una iniciativa scout con respaldo institucional
Durante la inauguración de los huertos, el concejal de Medio Ambiente de Tres Cantos, Jesús Ruiz, puso en valor el trabajo desarrollado por los jóvenes scouts y subrayó que este no es un proyecto aislado, sino parte de una colaboración continuada con la comunidad tricantina. Desde el Ayuntamiento se ha destacado especialmente la capacidad de estos jóvenes para detectar necesidades reales y transformarlas en soluciones prácticas.
Bancos de trabajo y mesas de madera para actividades ambientales
Además de los huertos accesibles, los scouts han desarrollado otros proyectos vinculados al Aula de Medio Ambiente de Las Vaquerizas. Ramón, uno de los jóvenes integrantes del grupo scout, ha liderado la construcción de bancos de trabajo y mesas grupales de madera, diseñados para facilitar la realización de talleres, actividades educativas y trabajos colectivos al aire libre. Estos bancos, instalados el pasado 3 de enero, se utilizarán en los talleres que tienen lugar durante los fines de semana en las instalaciones municipales.
Estas estructuras permiten mejorar la funcionalidad del aula ambiental y refuerzan su papel como espacio de encuentro, aprendizaje y concienciación ecológica para escolares, asociaciones y vecinos del municipio.
Un hotel de insectos para fomentar la biodiversidad local
La tercera de las iniciativas ha corrido a cargo de Natalia Fernández, también scout, responsable de la creación de un hotel de insectos instalado en el huerto urbano del aula de medio ambiente. Este insectario cuenta con distintos paneles y compartimentos elaborados con materiales naturales como heno, piedras, piñas y madera, pensados para atraer a diferentes especies de insectos habituales de la zona norte de Madrid.
El objetivo es favorecer la biodiversidad, ofrecer refugio a insectos beneficiosos para el ecosistema y servir como recurso educativo para explicar la importancia de estos animales en el equilibrio natural, especialmente en entornos urbanos.
Jóvenes comprometidos con el entorno y la comunidad
Los proyectos impulsados por los scouts de Tres Cantos ponen de relieve el valor del escultismo como herramienta educativa y social. A través del trabajo en equipo, el liderazgo juvenil y el servicio a los demás, estos jóvenes están dejando una huella positiva en su municipio, contribuyendo a una ciudad más inclusiva, sostenible y consciente de su entorno natural.
Iniciativas como los huertos en altura, los bancos de trabajo o el hotel de insectos demuestran que la implicación de la juventud en la vida local no solo es posible, sino también necesaria para construir comunidades más cohesionadas y responsables.