Una joven de Tres cantos crea jardines en altura para los mayores de la ciudad

Una iniciativa nacida desde el compromiso juvenil y el espíritu de servicio está a punto de hacerse realidad en Tres Cantos. Detrás de ella está Angélica Dennison, una joven de 16 años, vecina del municipio y miembro de los Boy Scouts, que ha impulsado un proyecto solidario destinado a mejorar la calidad de vida de las personas mayores con movilidad reducida.

Una joven scout de Tres Cantos impulsa huertos accesibles para mayores

Aunque el movimiento scout no siempre tiene una gran visibilidad en España, su labor sigue muy presente a través de jóvenes comprometidos con su entorno. Es el caso de Angélica Dennison, que ha desarrollado un proyecto que permitirá instalar jardines y huertos accesibles en el Centro Municipal de Mayores Antonio Somalo de Tres Cantos.

En una entrevista con Onda Cero Madrid Norte (100.1fm), Angélica explica que la iniciativa forma parte del programa Eagle Scout, el nivel más alto dentro de Scouts BSA, y que consiste en la creación de camas de cultivo elevadas, pensadas específicamente para personas con movilidad reducida o usuarias de silla de ruedas.

Un proyecto para eliminar barreras y fomentar el contacto con la naturaleza

“El objetivo es que cualquier persona, independientemente de sus limitaciones físicas, pueda participar en el cultivo de un huerto, aprender y disfrutar del contacto con la naturaleza”, señala la joven scout. Estas estructuras elevadas permiten trabajar cómodamente sin necesidad de agacharse, facilitando así la participación activa de los mayores.

El proyecto, denominado Accessible Raised Garden, busca crear un espacio verde inclusivo que fomente el envejecimiento activo, la socialización y el bienestar emocional, algo que desde la Concejalía de Mayores del Ayuntamiento de Tres Cantos han valorado muy positivamente, prestando apoyo a Angélica y a sus compañeros durante el proceso.

Financiación del proyecto

Para poder llevar a cabo la iniciativa, Angélica necesitaba reunir un presupuesto total de 1.000 euros. Los primeros 200 euros los consiguió vendiendo galletas en su propio centro educativo, una acción sencilla pero clave para arrancar el proyecto. El resto, 800 euros, llegaron a través de una campaña de crowdfunding que superó todas las expectativas: en menos de una semana se alcanzó la cuantía necesaria.

Los fondos se han destinado a la compra de madera, tierra, plantas, herramientas de jardinería y materiales de sellado, necesarios para garantizar la durabilidad de las estructuras frente a las condiciones climáticas.

Construcción artesanal y próxima instalación en el centro de mayores

Aunque inicialmente se valoró encargar la fabricación, finalmente fue la propia Angélica quien construyó los jardines elevados siguiendo el modelo básico de una mesa de trabajo, adaptándolo a las necesidades del proyecto. En los próximos días, estas estructuras se instalarán en el Centro de Mayores Antonio Somalo, donde podrán comenzar a ser utilizadas por los usuarios.

El programa Eagle Scout, un compromiso con la comunidad

El proyecto forma parte de los requisitos del rango Eagle Scout, creado en 1912 y considerado el mayor reconocimiento dentro de Scouts BSA. Para alcanzarlo, los jóvenes deben demostrar años de dedicación, liderazgo y servicio comunitario, además de planificar y ejecutar un proyecto con un impacto real en su entorno.

Angélica no es nueva en este tipo de iniciativas. Según explica, ya ha participado anteriormente en acciones de voluntariado y proyectos sociales, aunque reconoce que este ha sido el más ambicioso hasta la fecha por su alcance y responsabilidad.