Las aplicaciones en datación de los aminoácidos protagonizan una charla el 8 de mayo en Tres Cantos
La Catedrático de Universidad, Trinidad de Torres Pérez-Hidalgo, habla de este tema a las 19 horas en el centro municipal 21 de marzo de Tres Cantos
Racemización de aminoácidos
La racemización de los aminoácidos permite datar huesos humanos y animales con una antigüedad de hasta 10.000 años. Se trata de uno de los métodos de datación utilizados en Arqueología.
El método se basa en los aminoácidos que contiene todo ser vivo. O mejor dicho, poseen levo-enantiómeros o L-aminoácidos, y tras la muerte se transforman en D-enantiómeros a un ritmo constante. Este proceso se llama racemización.
Proceso de los aminoácidos
La mayoría de aminoácidos tienen dos isómeros, la forma izquierda (L o levógira) y la forma derecha (D o dextrógira). La forma de identificar cada forma es someter una solución del aminoácido a un haz de luz polarizada, con lo cual las moléculas L harán rotar el haz emergente hacia la izquierda y las D hacia la derecha. En una solución de un aminoácido que tenga el mismo número de moléculas L que D, cada forma de molécula anula el efecto de la otra forma en el haz de la luz.
A una mezcla de las dos formas (levógira y dextrógira) de un mismo aminoácido en cantidades iguales se le denomina mezcla racémica; y racemización al proceso químico que consiste en la conversión de un compuesto L en D o de D en L.
En las plantas y animales vivos se forman aminoácidos (que después forman proteínas) mayoritariamente de la forma L y cuando estos seres vivos mueren empieza la racemización y la transformación de L-aminoácidos a D-aminoácidos hasta alcanzar la estabilidad, la mezcla racémica.
Se puede determinar la edad cronométrica de un resto orgánico si se conoce la tasa de racemización, es decir, la cantidad de forma L y D en la muestra de un aminoácido concreto.
Esta técnica de datación puede medir hasta el Paleolítico Medio.