La Parroquia San Pablo VI de Tres Cantos busca mil suscripciones para hacer realidad su iglesia
La parroquia San Pablo VI de Tres Cantos comienza una campaña de suscripciones para construir su templo y así sustituir los módulos prefabricados que actualmente acogen el culto y las actividades de los feligreses
La Parroquia San Pablo VI de Tres Cantos ha comenzado una campaña de suscripciones con el fin de construir su templo que sustituya los módulos prefabricados que actualmente acogen el culto y las actividades de la iglesia. El diácono, Pablo Vidal, y una de las feligresas, Cristina Astray, han hablado en Onda Cero Madrid Norte (100.1FM) de dicho fin.
La Parroquia San Pablo VI está situada en la calle Letonia, 10, del Nuevo Tres Cantos, enla zona de crecimiento urbanístico de la ciudad. Comenzó en el año 2018, con el fin de atender las necesidades espirituales de la creciente población en esta zona. La parroquia se ubica en unos módulos prefabricados y que han ido ampliándose a medida que han aumentado el número de fieles.
Iglesia en un barrio en crecimiento
El diácono Pablo Vidal señala que “es un barrio que está creciendo muchísimo. De hecho, se espera a corto plazo que tenga 20.000 personas y que llegue hasta los 30.000. Y la iglesia está donde hay un cristiano y donde hay alguien para anunciar el evangelio”.
Por su parte, Cristina Astray, añade que “al principio eramos pocos feligreses pero ya eramos toda una familia en 2018. Desde entonces, las familias que acuden al lugar ha aumentado considerablemente. “El pasado fin de semana tuvimos que sacar sillas de las salas porque no había suficiente asientos para todos”, dice Astray.
Los responsables de la parroquia se han marcado como objetivo tener el nuevo templo en verano de 2028. “Es un objetivo muy ambicioso pero creo que la gente lo necesitamos. Estamos muy ilusionados, con muchas ganas y al final un templo en un barrio es un sitio de encuentro de todos los ciudadanos. No solo tenemos misas,sino que es un sitio donde hay encuentro social, comunitario...”, dice Vidal.
Por el momento, ya tienen un estudio geotécnico que junto con el estudio de alcantarillado y topográfico, permitirá elaborar un pliego para hacer los estudios de arquitectura y la posterior licitación.
Eso si, para que sea una realidad es necesario dinero y la implicación de los vecinos. Al respecto, Cristina Astray dice que no sabía que “las parroquias financian a través de las aportaciones de los feligreses la construcción de las iglesias. Y que al Arzobispado puede avalar a las parroquias pero cada una tiene que responder de lo suyo”.
Objetivo: mil suscripciones
La parroquia se ha marcado como objetivo conseguir mil suscripciones para poder conseguir el suficiente dinero para construir el templo. Ahora mismo tiene algo más de un centenar. “Mil suscripciones a una media de 15 euros al mes nos daría una base para poder pagar una letra. Porque las construcciones, las parroquias que se han construido últimamente están en torno a los 3 o cuatro millones de euros. Y necesitamos pagar una letra de por lo menos unos 10.000 euros al mes”.
Los interesados en colaborar pueden hacer dicha suscripción o bien donativos en la página web de la parroquia San Pablo VI de Tres Cantos. También tiene perfil en instagram.
Por otro lado, la parroquia tiene en marcha una campaña de información titulada “Una Historia por Construir” que incluye testimonios de feligreses. Y uno de esos mensajes alude a que “muchos pequeños granitos de arena hacen una parroquia”.
“La parroquia la hace la comunidad, los fieles, los bautizados. Y estamos deseando poder contactar, encontrarnos y desde luego estamos deseando tomar un café, una cerveza o vernos en misa”, dice el diácono Pablo Vidal.
Tercera parroquia de Tres Cantos
Además de la Parroquia San Pablo VI, Tres Cantos tiene otras dos parroquias, por un lado, Santa Teresa de Jesús y Santa María Madre de Dios. La primera en implantarse fue Santa Teresa de Jesús en los años ochenta del siglo pasado, cuando la ciudad comenzó a habitarse. Hasta que consiguieron tener su iglesia, los feligreses se reunían en un local comercial cedido por un feligrés, Leancho, y ubicado en el sector Descubridores. Allí tenían lugar las misas, las catequesis y otras actividades religiosas.
