| La sexualidad es una vertiente de nuestra vida que va variando junto con otros aspectos de nuestras etapas vitales, desde la adolescencia, temática recogida en una charla anterior, hasta la vejez en la que, a pesar de la creencia general, la sexualidad también puede existir. La doctora Marta Schuffelman, encargada de impartir la charla recuerda que “La sexualidad es quizá la relación más profunda y emocional que tenemos. A pesar de su importancia, también es la que más recelo nos genera a la hora de compartir nuestras dudas” | "La sexualidad es a veces la única actividad física a ciertas edades, por eso es tan saludable practicarla" Marta Schuffelman, médico de familia Centro de Salud Oficios de Tres Cantos | A partir de los 40 o 50 años, lo que se considera etapa plenamente madura, aparecen aspectos relacionados con la sexualidad como mitos que hablan de una desaparición del deseo sexual o la incapacidad física para desarrollar plenamente los encuentros sexuales. La doctora Marta Schuffelman se encarga de desmentir estos mitos con afirmaciones como que “Las mujeres, al contrario de lo que se piensa, mantienen más la lívido que los hombres a partir de ciertas edades. Por otro lado, es verdad que somos más vulnerables a nivel psicológico y por tanto, nos afecta más el desgaste de la pareja”.
La charla también recogerá patologías que pueden aparecer en esta fase de la vida, como las físicas relacionadas con la próstata en el caso de los hombres o las psicológicas, responsables en la mayoría de los casos de los problemas de impotencia. Patologías, que la doctora Schuffelman nos recuerda “pueden ser tratadas y se debe acudir al especialista para hacerlo”. El punto en el que la conferencia hace mayor hincapié es en el aspecto de los beneficios de una buena vida sexual. El sexo supone un ejercicio físico, de vital importancia a ciertas edades en las que el resto de nuestra rutina es sedentaria, positivo para la salud cardiovascular, mejora la postura y las defensas, “Es un buen deporte, se mueven todos los músculos” según la doctora Schuffelman. |