Somos abrazo, la escultura de Ana Hernando, que simboliza la ciudad de Tres Cantos

La artista explica en Onda Cero Madrid Norte el origen, significado y materiales de la obra que ya forma parte del día a día de los vecinos

La programación del 35º aniversario de Tres Cantos tiene un símbolo claro: Somos Abrazo, una escultura que se ha integrado en el paisaje urbano y en la identidad colectiva del municipio. Su autora, la escultora Ana Hernando, ha pasado por los micrófonos de Onda Cero Madrid Norte (100.1fm) en un programa especial por el 35º aniversario de la ciudad, para compartir los detalles de una obra que ya es emblema de la ciudad.

Ubicada en la Plaza de la Familia del Parque Central, la pieza fue instalada el pasado año en este espacio clave de encuentro ciudadano. Desde entonces, su silueta se ha vuelto reconocible para los tricantinos, funcionando como un recordatorio visual de la historia compartida y de los valores que unen a la comunidad.

Una escultura para mirar… y tocar

Para quienes aún no la han visitado, Somos Abrazo destaca por su capacidad de transformarse según el punto de vista. La obra, compuesta por dos figuras que se abrazan, invita a rodearla, a descubrir nuevas formas y lecturas desde distintos ángulos. Además, está realizada con bronce pensada no solo para su durabilidad en el espacio público, sino también para la interacción: su superficie permite apreciar el tacto, reforzando la conexión emocional con el espectador. "A través del abrazo compartimos los buenos y malos momentos y por eso quise hacer esta pieza en la que cada figura tiene una postura diferente, no es simétrico, porque no todos abrazamos de la misma forma" explica la autora.

Aunque la artista no se limita a una única interpretación, el concepto de “abrazo” atraviesa toda la pieza: un gesto universal que simboliza unión, cercanía y convivencia.

Inspiración y significado

Durante la entrevista, Ana Hernando explicó que la escultura surge de una reflexión sobre la identidad colectiva y la importancia de los vínculos humanos en una ciudad joven como Tres Cantos. La obra busca representar ese “nosotros” que se construye día a día entre vecinos.

“El abrazo es una forma de reconocernos, de sostenernos y de celebrar lo que somos juntos”, vino a expresar la artista, subrayando el carácter emocional de la pieza. "Es una escultura que te hace sentir muy bien. Aunque al principio parece áspera porque es rugosa, pero cuando la acaricias es muy suave. Las cosas que son rotundas no tienen porqué ser inaccesibles, sino que también tienen ese punto cálido cuando se permite la caricia".

Un reconocimiento especial

Ser elegida como símbolo del 35º aniversario del municipio ha supuesto un reconocimiento significativo para la escultora. Aunque Hernando cuenta con experiencia en la instalación de obras en espacios públicos, asegura que cada proyecto tiene un valor único, especialmente cuando conecta de forma tan directa con la ciudadanía.

La artista destacó la emoción de saber que su obra acompañará durante todo el año las celebraciones oficiales y la vida cotidiana del municipio.

El arte en la calle, clave para la convivencia

Acostumbrada a sacar sus esculturas fuera de los circuitos tradicionales, Ana Hernando defendió la importancia de acercar el arte al espacio público. Para ella, la calle es un lugar donde las obras cobran una dimensión diferente: dejan de ser objetos contemplativos para convertirse en experiencias compartidas.

En este sentido, Somos Abrazo no es solo una escultura, sino un punto de encuentro, un símbolo vivo que refleja el espíritu de Tres Cantos en su 35º aniversario.

Con esta obra, el municipio no solo celebra su historia, sino también su presente y su futuro, reforzando la idea de comunidad a través del arte.

La escultura ‘Somos abrazo’, de Ana Hernando, inaugurada en junio del pasado año en La Rosaleda y amablemente cedida para este aniversario, se ha convertido desde el pasado 1 de enero en el símbolo oficial que estará presente en todos los elementos de la identidad visual. La autora, invitada al acto de presentación de la programación, he querido recordar que “la obra representa la esencia de lo que mejor nos define como seres humanos: el arte como expresión de emociones, de unión y de la fortaleza contenida en un acto tan poderoso como un abrazo. Es para mí un honor que la escultura forme parte de este año tan especial.”