Tres Cantos cortará al tráfico un tramo de la Gran Vía para proteger la migración de sus anfibios
Este 21 de febrero, Tres Cantos dará un paso más en la protección de su biodiversidad local con una medida pionera en España mediante el corte temporal del tráfico para facilitar el paso seguro de anfibios en plena migración reproductora. El corte de tráfico se realizará por parte de la Policía Local en un tramo de la Gran Vía de Tres Cantos entre las 19:00 y las 22:00 horas. Es un lugar donde se han documentado durante cinco años numerosos atropellos de anfibios.
La iniciativa está impulsada por la Asociación Iberozoa, que lleva cinco años desarrollando el proyecto de seguimiento “Tres Cantos de Anfibios”, junto a la Concejalía de Gestión Ambiental del Ayuntamiento de Tres Cantos y en colaboración con la Policía Local.
Noches de lluvia, caminos llenos de vida
En las noches de primavera, coincidiendo con la época de lluvias, cientos de anfibios abandonan sus refugios terrestres para desplazarse hacia charcas temporales donde reproducirse. Es un movimiento natural imprescindible para completar su ciclo de vida, pero también uno de los momentos de mayor riesgo en entornos fragmentados por carreteras.
Entre las especies protagonistas de este fenómeno en Tres Cantos se encuentran el sapo corredor (Epidalea calamita), que realiza desplazamientos masivos hacia las charcas; el sapo de espuelas (Pelobates cultripes), más vulnerable y de hábitos discretos; y el singular gallipato (Pleurodeles waltl), también presente en estas zonas húmedas estacionales.
Los machos forman coros nocturnos que resuenan en las charcas para atraer a las hembras. Tras la puesta de huevos en el agua, los adultos regresan a sus refugios terrestres. Cuando en ese trayecto se interpone una carretera, el resultado puede ser dramático.
Cinco años de seguimiento… y datos preocupantes
El corte de tráfico se apoya en años de seguimiento científico. En el tramo que se va a cerrar, se han llegado a contabilizar más de 50 anfibios atropellados en una sola noche en apenas 300 metros, en temporadas como 2021 o 2023.
Estos datos reflejan el impacto directo que puede tener el tráfico rodado durante los picos migratorios.
Los anfibios son el grupo de vertebrados más amenazado a nivel mundial. La fragmentación del hábitat es una de sus principales amenazas, junto al cambio climático, las enfermedades emergentes y la alteración de las zonas húmedas. Necesitan conectividad entre el medio terrestre y el acuático para completar su ciclo de vida y mantener poblaciones viables.
Corte temporal y participación ciudadana
Durante el corte de tráfico de un tramo de la Gran Vía entre las 19:00 y las 22:00 horas voluntarios ayudarán a los sapos a cruzar de un lado a otro de la carretera, reduciendo el riesgo de atropello. Además, se desarrollará una actividad divulgativa abierta al público para dar a conocer la importancia ecológica de los anfibios y las amenazas a las que se enfrentan.
Este tipo de actuaciones se realiza desde hace años en distintos países europeos, donde los cortes temporales o dispositivos de voluntariado son relativamente habituales durante la migración de anfibios. En España, sin embargo, son experiencias todavía poco frecuentes.
Una ciudad que da ejemplo
La colaboración entre ciudadanía, administración y fuerzas de seguridad demuestra que la conservación también se construye desde el ámbito local. Iniciativas como esta evidencian que una ciudad puede implicarse activamente en la protección de su fauna y compatibilizar movilidad y biodiversidad.
Cortar el tráfico durante unas horas en noches concretas puede salvar cientos de vidas y contribuir a asegurar el futuro de especies fundamentales para el ecosistema, pero muy amenazadas y cada vez más escasas, aunque despierten una creciente curiosidad entre la ciudadanía.
Y que, a veces, detener los coches durante un breve periodo es la mejor manera de que la naturaleza siga avanzando.
Esta actividad no solo pretende reducir los atropellos y proteger a los anfibios de Tres Cantos, sino también abrir camino a una práctica que podría extenderse a otros puntos de España, donde los atropellos durante la migración reproductora siguen siendo una amenaza importante para muchas poblaciones.