Vecinos de Tres Cantos reclaman un plan forestal anti incendios a raíz del siniestro de agosto
Cuando se cumple casi un mes del incendio en Tres Cantos ocurrido el 11 de agosto, la Mancomunidad de propietarios de Soto de Viñuelas, la zona más afectada directamente por el siniestro, ha reclamado un plan de actuación ante incendios. También ha realizado otra serie de propuestas para evitar las consecuencias negativas que se vieron en el incendio de agosto en el caso de que se vuelva a producir en el futuro. Hoy hemos escuchado en Onda Cero Madrid Norte al presidente de la Mancomunidad, Fernando Maristany, las respuestas de la concejal de Desarrollo urbano, María del Mar Sánchez.
El barrio más afectado por el incendio en Tres Cantos fue Soto de Viñuelas, una urbanización situada entre el casco urbano y el Monte de Viñuelas con unos 3.000 vecinos. El 11 de agosto por la tarde, y debido a que las llamas se extendían rápidamente por la zona de pastos que está al lado de Soto de Viñuelas, el barrio tuvo que ser desalojado por las fuerzas de seguridad. Tanto agentes de la Benemérita como Policía local y concejales del ayuntamiento fueron avisando calle por calle a los vecinos para que salieran de sus casas.
El presidente de la Mancomunidad de Propietarios de Soto de Viñuelas, Fernando Maristany ha contado como se vivió esa tarde en el barrio y también la honda huella que ha dejado en sus vecinos, especialmente los más afectados por la destrucción del fuego. Se estima que un total de 14 casas fueron afectadas en diferentes grados, y cuatro de ellas totalmente destruidas.
Sistema de aviso a la población
Al respecto, el presidente de la Mancomunidad de propietarios de Soto de Viñuelas ha dicho que “ese día faltó un sistema de aviso mediante SMS o alerta en teléfono móvil a la población que ayudará a informar rápidamente de lo que estaba sucediendo”.
“Es un hecho gravísimo que los habitantes de la zona o todos los que estuvieran geolocalizados en esta zona no recibieran un solo aviso del incendio, del desalojo o del albergue habilitado para acoger a los desplazados, por ejemplo”, dice Maristany.
Al respecto la concejal de Desarrollo Urbano de Tres Cantos, María del Mar Sánchez ha afirmado que “el consistorio no es el que marca ese envío de mensajería instantánea, que es más bien de Protección Civil del estado español, que tiene el sistema S-Alert y del cual nosotros como ayuntamiento no tenemos competencia”. La edil recordó igualmente que “si hay un whatsapp municipal pero con él no se tiene garantizado que sus mensajes lleguen a toda la población” puesto que es un canal al que uno se apunta voluntariamente. No obstante defiende que se fue informando a la población a través de otros canales municipales como por ejemplo redes sociales.
Plan de incendio forestal
Así mismo, la mancomunidad que representa a los vecinos de este barrio incide en que el municipio debería tener un plan forestal de incendios. Y argumenta que “Tres Cantos se encuentra en un enclave estratégico entre zonas forestales y por lo tanto puede vivir esta situación en el futuro”.
Maristany relata que el fuego "se inició en unos pastizales pero se extendió rápidamente, entró en el Monte de Viñuelas y desde ahí corrió a través de encinas hasta la carretera de Colmenar Viejo. Le faltó muy poco para saltar al Monte del Pardo. Tres Cantos está situado entre dos enclaves forestales de los mayores y más protegidos de Madrid, pero no tiene un plan forestal de incendios”.
Sobre esta cuestión, María del Mar Sánchez reconoció que "Tres Cantos no está declarado como zona de alto riesgo forestal, pero tras el incendio, la Comunidad de Madrid a través de la Agencia de Seguridad y Emergencias, trabaja para actualizar ese listado e incluir al municipio”. Además aseguró que “el hecho de haber sufrido dos años seguidos incendios hace que se cuente con las instituciones para poder hacer labores más intensivas de las que ya hace el ayuntamiento”.
No ha habido desbroce
Así mismo la Mancomunidad denuncia que “no ha habido desbroce en zonas clave de la zona como el arroyo Bodonal que pasa por al lado de viviendas, ni de otros espacios que podrían haber actuado como cortafuegos de haber estado limpios”.
Y sobre este asunto, la edil de Desarrollo Urbano manifiesta que “el Arroyo Bodonal no es competencia del ayuntamiento, ni siquiera es de su propiedad sino de la Confederación Hidrográfica del Tajo”. Y ha afirmado que “para poder hacer limpieza de cualquier arroyo, tenemos que pedir autorización, y en este caso más, porque es competencia de otro organismo”.
María del Mar Sánchez añadió que “por parte del ayuntamiento se ha actuado en algunos pero siempre bajo la autorización competente y después de mandar una memoria exhaustiva de lo que se va a hacer”.
Sobre tasas cobradas
Por otro lado, la mancomunidad de propietarios de Soto de Viñuelas también quiso denunciar el cobro por parte del ayuntamiento a afectados por el incendio de una tasa por cortar árboles aunque estos se hubiesen visto afectados por el fuego y estuvieran quemados.
Al respecto, la edil tricantina señala que entiende la petición pero añade que "las tasas están reguladas por unas ordenanzas fiscales que tramitarlas o modificarlas es un trabajo arduo y largo". Afirmó que "en las ayudas aprobadas este miércoles en Junta de Gobierno Local, de entre 500 y 5.000 euros para damnificados por el incendio, lo que pretende es aliviar esos gastos que rondan los 250 euros de media".
“Las tasas hay que pagarlas porque al final es un procedimiento que está establecido y que está por normativa, que además no entiende de excepciones a menos que se hubiese llevado a pleno con correspondientes informes para su aprobación”, dice la concejal tricantina.
Medidas para evitar estos sucesos
Además Maristany ha señalado que "hay que evitar que esto se vuelva a producir y si algo parecido se produce, minimizar su impacto". En este sentido ha querido aludir a la situación de colapso que se produce en la salida y entrada de vehículos del centro educativo privado King College, situado en uno de los extremos del barrio. "Imaginemos lo que hubiera sido si el incendio se produce en un día lectivo", señala Maristany para contar que "en un día normal en el horario de entrada y salida de alumnos hay decenas de coches y autobuses por una calle en una zona residencial absolutamente inapropiada para este tráfico".