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Opinión | Eduardo Andradas

A Alcobendas le faltan calles y plazas

Escrito hace

1 año

el

Eduardo Andradas, portavoz de Podemos Alcobendas, explica la moción sobre el Punto de Observaciones Astronómicas

Eduardo Andradas.- En octubre del 2018, con la abstención del PP se aprobó colocar una plazoleta en el pleno del Ayuntamiento de Alcobendas con el nombre del comisario Jesús Merino de la Hoz (En la película la Isla Mínima, el personaje de Pedro Suárez está fundamentado en él). Responsable de policía nacional en 1979 destituido por su enfrentamiento con el General Milans del Bosch y con el Ministro del Interior de entonces, ex miembro de FET-JONS y divisionario Azul,  Antonio Ibáñez Freire. Merino de la Hoz fue despedido como un” héroe de la Ilíada” por el pueblo de esta ciudad que le dio un homenaje y recogió firmas en su apoyo. Un demócrata que intentó investigar el GAL y le costó su puesto como comisario general de seguridad ciudadana el 4 de junio de 1983 por José Barrionuevo y  el gobierno de Felipe González  que le cesó como Director General de Policía el 16 de febrero de 1984.

En cambio, te puedes encontrar una calle Marqués de la Valdavia (Mariano Ossorio Arévalo), diputado  por Palencia durante el reinado de Alfonso XIII y procurador a cortes en la dictadura de Francisco Franco.

La derecha nunca reivindica figuras como Miguel Maura, líder del partido Conservador Republicano e hijo de Antonio Maura, ni de Pórtela Valladares presidente del Partido de Centro Democrático y ministro con Alfonso XIII, obvio que por su apoyo al gobierno del Frente Popular durante la guerra, pero tampoco la de Alcalá Zamora enfrentado con este, pero leal al ideal republicano y anti-golpista. En Europa por su antifascismo desde posiciones de derechas serían héroes. Casos de Max Manus combatiente contra el ejército soviético en Finlandia en 1940 pero que organizó una guerrilla urbana contra el ocupante alemán y los nazis colaboracionistas noruegos, o el de Jan Kubiá, quien dirigió la eliminación del nazi  Reinhard Heydrich en Praga, había pertenecido a  la organización Orel, próximo al Partido Social Cristiano de Checoslovaquia, antes de la ocupación del ejército alemán. La capital del río Moldava está llena de su recuerdo en el callejero.

Desde Alcaldes casi eternos como el General Gómez Oria, hasta Pepe Caballero, pasando por los regidores del franquismo detentan calle en esta población con la excepción de tres; Enrique López Silva, Antonio Vázquez y Víctor Muñoz Galán. Su “delito”, ser de izquierdas y mantener las estructuras legales democráticas de la II República en este municipio. Curioso que Fernando Baena Valdemoro posea el nombre de una vía, siendo puesto como alcalde por el gobierno de la CEDA y el Partido Republicano Radical de Lerroux tras los sucesos de octubre de 1934 y que conste que merece esa calle como servidor público en democracia, aunque no pasara por urnas o por votación de los ediles y fuera decisión del gobernador civil, sustentado en la autoridad del voto de las elecciones de 1933.

El callejero en Alcobendas es dialéctico y representa a hechos físicos, mitos, leyendas y a la vez al momento jurídico, político y de memoria del país y él representa un ideario a expresar. La II República, como antes los regímenes anteriores o el Franquismo a finales de 1939 pusieron su eco en las arterias urbanas de este pueblo. Amputar el recuerdo de los que defendieron la democracia es dejar vivo resquicios de la anterior dictadura y moldear esta vieja villa con una evocación engañosa que pudre la raíz de la democracia.

Por último, fue el mismo PCE en 1942, quién mediante la Unión Nacional Española quiso reconciliar a quién luchó en la guerra de 1936-39 en distintos bandos con el antifascista como en el resto de Europa. Se dice que contactaron con el ex de la CEDA Manuel Giménez Fernández y con José María Gil Robles. Y en junio de 1956 el Partido Comunista propuso la reconciliación nacional y terminar con la división abierta. Pero quien defendió el franquismo hasta su último aliento no merece el recuerdo democrático y si quien edificó y protegió la voluntad popular contra la fuerza bruta del fascismo.

PD: En octubre aprobamos en pleno dotar de una plaza a la Sanidad Pública en Alcobendas y ya van tres meses sin ella.

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Opinión | Eduardo Andradas

La Represión Franquista en Alcobendas 1939-76

Escrito hace

2 semanas

el

21/06/2022
Eduardo Andradas, portavoz de Podemos Alcobendas

Eduardo Andradas.- 86 años del inicio de la guerra de España y 45 del fin de la dictadura, que la memoria aunque sea limitada por falta de datos no se pierda. Sabemos que estas líneas no le van a gustar a Vox de Alcobendas, por lo que manifiesta en los plenos, pero la justicia siempre se eleva de los adentros de la tierra.

El 19 de julio de 1936, Alcobendas amaneció en estado de guerra ante el golpe de estado faccioso, que en esta zona de España fracasó, incluido en nuestra  población. El 28 de marzo  de 1939 a las 13.00h fue tomado por la Quinta Columna armada de Falange el Ayuntamiento.

El primer detenido por las nuevas autoridades,  fue el último alcalde democrático Víctor Muñoz Galán en el mediodía del 1 de abril, se presentó la Guardia Civil en su domicilio de la Calle de Peligros (Luego Fermín Galán y hoy de Navarra) a proceder a su detención. Recordar que hubo otros Guardias Civiles que se mantuvieron leales al gobierno de Manuel Azaña y que pasarían a llamarse Guardia Nacional Republicana y después asumidos como Guardia de Asalto, permanecieron hasta el 28 de marzo en dependencias del consistorio custodiándole y en la Iglesia local acantonados.

En mayo de ese año, el nuevo Ayuntamiento de FET de las JONS, procedió a la sanción y (con despidos inclusive)  de seis funcionarios locales del consistorio, por su lealtad durante la guerra al gobierno de la República.

Mínimo dos vecinos de Alcobendas, se tuvieron que exiliar a Francia, buscados en España por la policía franquista por su lealtad a la Constitución de 1931, uno de ellos fue juzgado en rebeldía. Dos más asesinados confirmados tras sentencia judicial y otro más nacido en Alcobendas, Manuel Mateo López, que fue Alcalde de San Sebastián de Madrid (Hoy de los Reyes). La cifra se estima que ronda la docena de represaliados fusilados. Y dos desterrados (confirmados), que no pudieron regresar a Alcobendas hasta 1948.

43 vecinos y vecinas Alcobendanos y Alcobendanas son procesados por el tribunal nacional de responsabilidades políticas Franquista. 14 años pasó Hernán Aguado en los penales de la dictadura, por participar en una huelga de panaderos y en una posterior fuga del presidio durante la guerra. Era militante anarquista.

Se tiene confirmación de dos agresiones por parte de miembros de Falange local a ciudadanos de Alcobendas, tras regresar del frente por su pertenencia al Ejercito Republicano. Uno de ellos el Cabo Rodríguez García, fue golpeado en la Plaza del Pueblo.  A la vez un miembro de la JSU de la localidad de 16 años denunció que le dieron de tomar aceite de ricino, en la sede de FET-JONS en la plaza del pueblo en lo que hoy está ubicado el Banco Santander.

Fueron incautadas por parte de la dictadura, los locales y bienes del PSOE y de la UGT, de la Unión de Muchachas de la Juventudes Socialistas Unificadas, de Unión Republicana y de la CNT.

Pero la represión no terminó en los años cuarenta, Antonio Hidalgo, militante del PSOE alias “Ho Chi Minh” contaba que en 1975 fue golpeado en las dependencias de la Guardia Civil en la Calle Zaragoza del municipio, por repartir propaganda del partido. En 1970 fueron detenidos 4 militantes  de Comisiones Obreras por actividades sindicales ilegales y en 1971 uno más por ser integrante de la rama juvenil de CCOO.

También los militantes del Partido Socialista Obrero Español-Sector Histórico, recibieron la visita en 1975 de la Guardia Civil por supuestas reuniones clandestinas.

Pero el caso más sangrante es el de Francisco Madrigal, acribillado a balazos por la espalda a la salida del salón de baile “Villaluz”, por negarse a identificarse (Se dice que uno de los motivos fue porque llevaba el pelo largo)  ya que en ese momento no llevaba su DNI, salió corriendo y fue muerto en el acto.

En 1976 en la Iglesia de San Lesmes en una reunión clandestina, tras una redada policial fueron detenidos dos militantes del PCE. Y el que fuera edil de ese partido en la localidad, Artemio Fernández en 1979, pasó seis meses en la cárcel en 1974 por ser parte del comité de Huelga de Correos.

La represión de la dictadura sobre la oposición democrática es un pozo oscuro de olvido en nuestra ciudad. Habrá quien diga que esto es reabrir heridas y quien le responda que es mantener la memoria y la dignidad de las víctimas y que el recuerdo hace a las sociedades democráticas menos proclives a enfermar de dictaduras y de matones de estado.

PD: Pablo de Diego (Mi abuelo), desde 1939 al 44 preso, por auxilio a la rebelión. Teodoro De Diego (mi tío abuelo) 1939-41 detenido por auxilio a la rebelión. Joaquín Andradas (mi abuelo) de  abril de 1939 a julio de 1940 retenido sin juicio en diversos campos de concentración en Madrid, al ser capturado en la Casa de Campo al rendirse Madrid. Sebastián de Diego  (mi tío abuelo) desaparecido en el exilio en Francia, tras combatir en el ejercito Republicano. Aun así el Franquismo le juzgó y sentenció en ausencia.

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Opinión | Eduardo Andradas

Alcobendas y su campo de aviación de la República

Escrito hace

1 mes

el

24/05/2022
Eduardo Andradas, portavoz de Podemos Alcobendas

Eduardo Andradas.- En la primera región área de las Fuerzas Áreas de la República Española (F.A.R.E), se ubicaba un aeródromo  complementario al de Soto del Duque (Algete) a escasos kilómetros del término municipal de Alcobendas se emplazaba este. El de nuestra localidad se localizaba a la izquierda de la actual Carretera de Barajas, por el camino de los Escobares. En esa época se establecía un pinar más pequeño que el de San Isidro a unos tres kilómetros de éste. Todavía en los años noventa existía algún pinus pinea y se le denominaba “Pinar del miliciano” por parte de la gente.

En 2006, recogí dos testimonios de paisanos de este pueblo, que me dieron declaración oral de la existencia de esta “Base aérea”. Mezclados con la leyenda me contaron que una chica Alcobendana se emparejó con un piloto “Ruso” (Soviético)  que visitaba la población  y salió con él durante un tiempo y que un tal “Paquilón” un día se subió a un avión y se dio una vuelta por los cielos del municipio. Durante la batalla del Jarama se indica en algún documento que tuvo bastante movimiento de misiones de combate por parte de los aviones (I-15 Polikarpov)  que se encontraban en él. Sabemos que en él existían cuatro bidones de gasolina que marcaban al atardecer la visibilidad del campo área para aterrizaje.

En un escrito aparece citado el “camino de las milicias” en esa demarcación. En septiembre de 1822 se tiene constancia de una unidad de milicia Nacional (Liberal) que se encuentra en la localidad que la liberan de los partidarios de Fernando VII, con ellos iban tropas del regimiento Alcántara. Los primeros se establecerán en Alcobendas a las afueras de la urbe.  El 15 de marzo de 1823, una columna móvil  al mando del comandante Juan Palacín estacionada en Alcobendas, se enfrenta y desarticula  una cuadrilla  absolutista  de 50 hombres dirigida por un tal Juanillo. La refriega dejó dos muertos y cuatro heridos y el combate se dio a caballo, sable, trabuco, fusil y carabina. En el choque armado destacan los constitucionalistas (Miembros de la Milicia Nacional local) Ramón y Anselmo Perdiguero, vecinos de la localidad y labradores. Las operaciones continúan hasta el día 17 y son apresados los últimos Fernandinos en las proximidades de Buitrago del Lozoya. El 18 de marzo una unidad mandada por el General Espinosa se estaciona en el término municipal. La  Milicia Nacional, compuesta de ciudadanos comprometidos con la Constitución de 1812 fue restablecida en 1820 en España. Regresando en 1836 a existir y vuelta de nuevo, bajo el gobierno de Emilio Castelar en 1873. El 30 de mayo de ese año, esa milicia se enfrentó en esa zona a una partida Carlista que intentó tomar Alcobendas. Puede que como hipótesis, que esos terrenos ya tuviera una denominación “miliciana” por esos voluntarios liberales.

Como dato curioso, Alcobendas tuvo constancia de aviones en su cielo azul, en 1911, cuando los pilotos Herrera y Alonso el día 22 de junio surcaron el aire de nuestra ciudad a mandos de Nieuport Francés e hicieron vuelo rasante sobre las casas blancas de la villa.

Todo el patrimonio histórico y su crónica han desaparecido de Alcobendas y pocos son los restos de su pasado. Es el momento de poner en valor, nuestras glorias y tragedias y hacerlas cultura y memoria y enriquecer la ciudad con el valor y el eco de su historia. Ello está en nuestro programa.

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