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La Iberozona: El origen de endemismos de Sierra Nevada

Escrito hace

1 año

el

Asociación Iberozoa.– Quien conozca este paraje sabrá que su inmensidad no te deja indiferente, ya sea atravesando  terrenos dignos de la superficie lunar o un manto de nieve de varios metros de espesor. Un  lugar inhóspito y magnífico, que lejos de ser un desierto a 3000 metros de altura, es el punto  más biodiverso de la Península Ibérica, más que los humedales de Doñana o los bosques de la  Cordillera Cantábrica. Este título se lo dan, por ejemplo, las más de 2100 especies de plantas  repartidas en distintos pisos por la falda de las montañas. Más del 25 % de la biodiversidad  española y el 20% de la europea está recogida en unas decenas de kilómetros en la provincia  de Granada, el 0,4% de todo el territorio. Esto sin contar por supuesto los vertebrados y otros  animales. Sierra Nevada es básicamente un registro vertical de la mayoría de ambientes que  tenemos en toda la Península, incluso cuando llegamos a las cumbres, donde entre mares de  roca aparentemente yermos empezamos a ver prados, pastizales, borreguiles, brezales, agua  por todas partes, plantas y criaturas extrañas saliendo de debajo de las rocas o que incluso se  mueven con ellas. En este tipo de ambientes es donde vemos los endemismos, especies  exclusivas de las sierras béticas e incluso de la propia cordillera, es decir que no se pueden  encuentrar en ningún otro lugar del mundo. Busca en internet como muchas de las especies  aquí presentes llevan el apellido “nevadensis”. 

Pero antes de seguir tenemos que entender el por qué de estas cifras tan abrumadoras. Hace  15 millones de años, todas las cordilleras béticas se encontraban sumergidas, pero el esfuerzo  tectónico entre la placa ibérica y la placa norteafricana originó su levantamiento,  produciéndose un gran esfuerzo en Sierra Nevada. Se produjo un plegamiento desde el lecho  marino, por lo que en primer lugar quedaron una serie de islas que conectaban Europa con el  Norte de África hasta que todo se quedó de una pieza. Es por esta conexión del Sur con el  Norte de África por lo que en España (y en Sierra Nevada) tenemos especies típicas de allí,  estando algunas tan arraigadas en nuestra cultura como, por ejemplo, el esparto. Otro ejemplo  de especie que lleva el apellido nevadensis es el lagarto bético, que precisamente se diferenció  del lagarto ocelado en estos paleoecosistemas insulares evolucionando aislado del resto del  mundo. Para cuando las islas se juntaron con la Península, el fenómeno de especiación ya  había actuado. Pero ese sólo fue el primer aislamiento que experimentaron las especies  nevadenses. El segundo fue durante la época glacial, cuando el hielo bajó desde el norte de  Europa a latitudes insospechadas. Por suerte luego este hielo desapareció y pasamos a ser el  país del sol en Europa, pero el frío se quedó eternamente en la cordillera y con él todas las  especies europeas que arrastró con él: de islas en el mar las cumbres pasaron a ser islas de  hielo en un mar de calor. En definitiva: el motivo de tanta biodiversidad en Sierra Nevada y en  España es en gran parte por la mezcla de especies entre el Norte de África y Europa y eventos  de aislamiento.  

Todo esto es lo que se pierde cuando ampliamos una pista de esquí, descuidamos una  hoguera, subimos en masa al Mulhacén o lanzamos basura al campo. Quizás Sierra Nevada sea  el ejemplo más claro, pero todas las cordilleras del segundo país más montañoso de Europa  cumplen en mayor o menor medida características similares. Del mismo modo que  conservamos y lucimos orgullosos catedrales y edificios históricos de cientos de años,  debemos procurar la integridad de criaturas únicas que tienen millones de años de evolución corriendo por sus venas y xilemas.

Después de tantos elogios os preguntaréis de qué especies estamos hablando, pero eso os lo  mandamos de deberes para el próximo programa, ya que en él iremos especie por especie  hablando de su biología y de cómo la estrella de las nieves, la niña de Sierra Nevada o la víbora  hocicuda sobreviven año tras año a ser sepultados por el hielo. De hecho si nos mandas a  iberozoa@gmail.com tres endemismos… ¡te mencionaremos y contaremos sus historias  evolutivas el lunes que viene! 

 www.iberozoa.com

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La Iberozona

La Iberozona: ¡Hay mejillones en nuestros ríos!

Escrito hace

2 días

el

26/09/2022

Javier Sánchez, biólogo de Iberozoa- Hay alrededor de 10 especies diferentes de mejillones de río, o como se les llama coloquialmente “náyades”, en la península Ibérica. Este nombre proviene de las ninfas de la mitología greco-romana, que eran asociadas a los ríos y cursos de agua.

En concreto nos vamos a fijar en las dos especies del género margaretifera para ilustrar su modo de vida y los problemas de este grupo.

Estos animales son moluscos bivalvos al igual que sus parientes del mar, aunque son exclusivos de agua dulce. Son organismos filtradores llegando incluso a filtrar 50 litros de agua diarios. Teniendo en cuenta que pueden formar agregaciones por encima de los 500 individuos por metro cuadrado la cantidad de agua filtrada por estos animales es muy considerable. Aunque en España es raro encontrar densidades tan altas de estos animales (en Asturias, Galicia quizás).

Cuanto viven y como de grandes son? Estos animales llegan a vivir en la península alrededor de 60 años aproximadamente, aunque hay registros de algunos individuos de más de 150 años de vida en Rusia. Su tamaño es superior a los mejillones marinos siendo de alrededor de 10-20cm en estado adulto.

Su ciclo de vida es complejo porque requiere de otros animales para su desarrollo. Estos animales pueden ser hermafroditas o no. A la hora de reproducirse pueden soltar alrededor de 5-10 millones de larvas (Gloquidios) que se aferran a las branquias de peces para desarrollarse, pero el 99% espichan. Después de pasar el tiempo necesario para su desarrollo en las branquias de sus hospedadores se deprenden y caen al sustrato donde pasan enterradas alrededor de 5-10 años (dependiendo). Y después permanecen en ese lugar toda su vida adulta en el caso de margaretifera, lo que es perfecto para hacer estudios sobre su biología. En otros géneros se pueden desplazar algunos metros desde su lugar de origen.

Usos humanos: Como es un animal fácil de capturar se tienen registros de diversos usos humanos, el más detacable es el uso de la concha para ornamentar mangos de cuchillos y navajas en Aragón, además M. margaretifera es perlífera por lo que se recogían para extracción de perlas y también en algunos lugares se comían. Por lo visto son duras como una suela de zapato y saben a barro (50 años filtrando agua de río es lo que tiene…).

Este animal tan especialito también tiene muchos requisitos para su ecosistema en el que vive. Necesita agua corriente pero no muy rápida, bancos de arena limpia para poder enterrarse, aguas no muy profundas y limpias.

Las construcciones de presas, canalizaciones, azudes y demás; impiden que se den estos requisitos. Además, al tener esta relación con diferentes especies de peces (Salmón, trucha M. margaretifera – Esturión M. auricularia) la desaparición, sobrepesca o intrusión por invasoras les afecta indirectamente. Directamente compiten con una invasora: corvicula o almeja japonesa.

M. auricularia en peligro crítico M. margaritifera en peligro y Potomida littoralis y Unio delfinus vulnerables.

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La Iberozona

La Iberozona: aprende a reconocer a la víbora hocicuda, también en la Sierra de Guadarrama

Escrito hace

1 semana

el

19/09/2022
Vibora hocicuda. Fuente: Antonio Martín, asociación Iberozoa

Antonio Martín, Asociación Iberozoa.-Hoy vamos a hablar de uno de los animales más incomprendidos y misteriosos de nuestra fauna, origen de mitos, leyendas y un temor extendido tanto en personas de campo como de ciudad, entre aquellos que han tenido la suerte de verla como quienes ni siquiera son conscientes de que esta especie habita en la Sierra de Guadarrama: la víbora hocicuda.

Por ello en este programa vamos a acabar con este miedo y misticismo irracional, ya que vamos a analizar a esta joya de nuestra fauna como lo que verdaderamente es: un animal salvaje con su biología y sus curiosidades.

Claves para distinguir entre víbora y serpiente

Lo primero que vamos a hacer es sentar las bases para que tú también seas capaz de diferenciarla de otras serpientes, ya que es algo relativamente fácil pero es importante saber y por desgracia hay mucha desinformación: seguramente sepas más de serpientes tropicales que de las que tienes al lado de casa.

Las claves para distinguir una víbora de una culebra son las siguientes:

  • Las culebras tienen las pupilas circulares y las víboras verticales, como los gatos
  • La víbora es pequeña y rechoncha, como con forma de morcilla más que forma de látigo, muy rara vez puede superar los 60-70cm, por lo que cualquier serpiente que veas que mide más de 1 metro es una culebra inofensiva.
  • Las culebras tienen las escamss cefálicas (las de la cabeza) en forma de grandes placas con distintas formas encajadas como un puzzle, mientras que la víbora tiene muchas, muy pequeñas y de la misma forma, como si fuera un mosaico.

Estas dos características son las únicas con las que te puedes fiar al 100% de que lo que tienes delante es una víbora y no una culebra, ya que algunas serpientes inofensivas como la culebra viperina (la típica culebra de agua) pueden llegar a imitar a la perfección su cabeza triangular e incluso su zig-zag dorsal.

El zig-zag, camuflaje y alerta

Precisamente ese zig-zag es uno de los aspectos más curiosos de este animal. ¿Nunca os habéis preguntado el por qué de un patrón tan característico y complejo? Pues se debe a que puede estar cumpliendo dos funciones a la vez que pueden parecer contradictorias: en primer lugar, es uno de los motivos por los que es tan difícil de ver, ya que camufla al animal a la perfección.

Los contornos de las líneas desdibujan su silueta entre los contraluces de helechos, rocas y musgos, haciendo casi imposible percibirla.

Pero si por lo que sea tus ojos de detienen en ella… automáticamente un escalofrío recorrerá todo tu cuerpo, independientemente de que conozcas la especie o no, y pensarás: uy, ese zig-zag no puede significar nada bueno, vaya pinta más mala tiene este bicho.

Esta es la segunda función de este dibujo: aposematismo, cuando un animal indica mediante colores, formas y otros componentes visuales su peligrosidad para evitar a los depredadores. Por lo que el zig-zag le permite por una parte pasar desapercibida, pero por otra parte llamar tu atención.

El veneno y su incidencia

Por supuesto esta peligrosidad se debe al veneno, aquello que le ha hecho asumir esa mala fama. Pero esa peligrosidad es de nuevo muy relativa: por muy venenosa que sea, el primer instinto de cualquier serpiente es huir.

Es un animal tímido y esquivo, realmente no quiere gastar el veneno con nosotros, ya que al no poder realizar constricción como otras serpientes, es su única herramienta de caza. O sea que no quiere desperdiciarlo con animales que no se va a comer, ya que cuesta mucho producirlo. Pero si por lo que sea te muerde, el desenlace suele ser uno o dos días en el hospital, con mucho dolor eso sí, pero rara vez con consecuencias más graves.

Al año se producen entre 2000 y 5000 mordeduras de víbora en España, de las cuales solo dos o tres son fatales y suele ser a personas con salud frágil o alergia.

Dato curioso: según el Instituto Nacional de Estadística en 2016 murieron las mismas personas por mordedura de víbora que por chocarse andando en la calle: 1. Al año mueren más personas en España por picaduras de abeja o ataques de perro que por mordeduras de víbora, es decir que por muy peligrosa que pueda parecer, es algo anecdótico y de hecho muchas de esas mordeduras son por negligencia, no por accidente. Son tus acciones las que te ponen en peligro, no las de la serpiente, ya que ninguna es peligrosa si las dejas en paz.

Esto es solo una pequeña parte del fascinante mundo de esta especie y de las serpientes ibéricas. Un mundo que por desgracia perdemos  poco a poco vamos por la desaparición del hábitat y otras amenazas como el odio irracional hacia estos animales tan incomprendidos, que muchas veces motiva que de las persiga y se las mate. Esto no solo es un delito penado por ley, es un acto de crueldad y sadismo hacia un animal del mismo modo que lo sería hacia un gato o un perro. Te gusten o no las serpientes, ninguna especie es peligrosa si las dejas en paz, ellas harán lo mismo.

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