2024: Un año de abandono y despilfarro en Alcobendas

Se acaba 2024 y, como vecino y representante político de Alcobendas, no puedo evitar mirar atrás con preocupación. Este año ha sido un claro ejemplo de cómo la gestión del equipo de gobierno del Partido Popular, liderado por la alcaldesa, ha estado marcada por el desinterés hacia nuestra ciudad y el enfoque en su propia promoción personal, dejando a los vecinos de lado.

Lo que debería haber sido un año para mejorar Alcobendas y afrontar los problemas reales de nuestros barrios, se ha convertido en un espectáculo de abandono de los servicios públicos y despilfarro. En lugar de centrarse en las necesidades de los ciudadanos, la alcaldesa parece estar más ocupada en preparar su próximo salto político, utilizando nuestro municipio como un trampolín personal.

El deterioro de los servicios públicos es innegable. Los servicios sociales, que son el soporte para muchas familias vulnerables, están desbordados y con menos recursos que nunca. Nuestros centros de salud siguen sufriendo una preocupante falta de medios, algo que la alcaldesa parece ignorar mientras se dedica a subir fotos a redes sociales presumiendo de un nuevo servicio de emergencias, que deja mucho que desear y que nos cuesta casi un millón de euros al año. Por otro lado, algunas áreas importantes del Ayuntamiento también se han visto afectadas por esta falta de medios y de gestión, como el departamento de licencias, vital para el tejido empresarial de la ciudad, que se encuentra saturado, paralizando proyectos y perjudicando la actividad económica.

Lo más preocupante, sin embargo, es la gestión irresponsable de los recursos públicos. El dinero de los vecinos se ha malgastado en iniciativas cuya única finalidad es promocionar la imagen de la alcaldesa. Ejemplos sobran: medio millón de euros destinados a comprar el título de ciudad europea del deporte, la contratación de pseudo-medios como el dirigido por Javier Negre, o la celebración de una gala empresarial —poco transparente y claramente enfocada a contentar a Isabel Díaz Ayuso— que ha costado a los contribuyentes 50.000 euros.

A esto se añade la desigualdad creciente entre los distritos. La mayor parte de las inversiones municipales parecen dirigirse siempre hacia la misma dirección: el Distrito de Urbanizaciones. Más luces de Navidad en La Moraleja, un programa exclusivo de recogida de vidrio o un asfaltado prioritario en esa zona son solo algunos ejemplos de una política que deja de lado las necesidades de otros barrios y, con ello, a una gran parte de los vecinos de Alcobendas.

Alcobendas necesita un gobierno que piense en los vecinos, no en el currículum de su alcaldesa. Que se preocupe por nuestros servicios públicos, por la igualdad entre distritos y por construir una ciudad para todos, no para unos pocos. En 2025, desde el PSOE de Alcobendas seguiremos luchando por los intereses de todos los vecinos y vecinas de nuestra ciudad, sin distinciones. Alcobendas merece un gobierno valiente, igualitario y con compromiso real con su gente. No podemos seguir siendo un escaparate para intereses personales.