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La Iberozona: Cómo pierden la cola las lagartijas

Escrito hace

9 meses

el

  • Un tópico de la infancia es el de atrapar lagartijas en el muro del colegio. En alguna de estas capturas, es frecuente que ocurra algo que todos conocemos: que el animal pierda la cola. Pero, aunque lo hayas vivido, ¿de verdad conoces todo que este fenómeno conlleva?

Antonio Martín, Iberozoa Para empezar, la autotomía caudal, es decir la pérdida voluntaria de la cola, no es algo exclusivo de las lagartijas. De nuestra fauna, los lagartos de mayor porte también lo realizan, e incluso otros reptiles como las salamanquesas, el lución, los eslizones o la culebrilla ciega. De hecho, uno de nuestros anfibios más peculiares, la salamandra rabilarga, también lo lleva a cabo. Sin embargo vamos a hablar únicamente de reptiles, ya que la regeneración de tejidos en los anfibios está A otro nivel. Con lo primero que tenemos que quedarnos es que es un proceso programado, es decir, perder la cola es una decisión voluntaria.

¿Cómo se produce el corte?

Si queremos comprender este proceso, tenemos que fijarnos en la anatomía interna de la cola. Para ello en las imágenes os mostraremos los escáneres de unos ejemplares de eslizones que utilicé en un estudio en la Universidad de Bristol hace unos años. Y para los oyentes, os la describo: las vértebras de la cola de las lagartijas están divididas en dos, como si fueran una clavija. En el momento del corte, la clavija salta y no sólo se separa el hueso, también se separan todos los tejidos (la piel, los músculos…) que, lo creáis o no, están ubicados también en segmentos, como si la cola entera fuera un conjunto de paquetes uno tras de otro. Así, la lagartija elije por qué segmento cortar. La pérdida de sangre se reduce gracias a que los músculos cercanos a la zona de corte se contraen, cerrando los vasos sanguíneos.

¿Cómo es la regeneración?

Igual de fascinante que la pérdida es la regeneración. A grosso modo, un reptil tarda entre 30 y 60 días en regenerar la cola de nuevo, pero esta no vuelve a ser la misma, ni por fuera ni por dentro. Donde antes había vértebras, crece un tubo de cartílago. La musculatura también cambia: en lugar de haber paquetes musculares acompañando a las vértebras, crece un único haz de fibras. Y en algunas especies ni siquiera las escamas vuelven a ser las mismas. La cola pasa de ser una serie de segmentos repetidos, todos aptos para desprenderse, a ser un tubo unificado, sin planos ni huesos donde la cola se pueda volver a dividir. La única opción de que el lagarto vuelva a perder la cola es que el desprendimiento se produzca en una vértebra anterior. Este proceso es posible gracias a las células madre presentes en la cola y al igual que todos los que ocurren en el organismo, está regulado por genes muy concretos. Genes que, de ser capaces de activar en humanos, pudieran permitirnos regenerar nuestras extremidades. Esto también se aplica a tratamientos más realistas, como defectos de nacimiento o artritis. Algunas veces se producen anomalías y podemos ver individuos con dos y hasta tres colas.

¿Qué gana si pierde la cola?

Lo más llamativo de que la cola se suelte son los movimientos que realiza. Las señales nerviosas para su realización provienen de la médula espinal, concretamente de un centro nervioso ubicado en la punta, que transmite la señal al resto de la médula seccionada. ¡Es como si la cola tuviera su propio cerebro, que se activa al desconectarse del cerebro normal! Es más, se piensa que realiza un movimiento u otro según lo que capta del entorno… ¡y todo esto una vez cortada! Todo esto es para distraer a los depredadores, ya que es un objetivo muy impredecible. Una de las formas de evitar convertirse en comida más conocidas pero más sorprendentes y eficaces. 

¿Y que pierde, a parte de la cola?

Pero perderla tiene también consecuencias a largo plazo: no pueden volver a perder la cola regenerada, por lo que para sobrevivir a un segundo ataque el reptil modifica su comportamiento y huye antes. Y es que la decisión de desprenderse de la cola no es tan fácil e influyen muchas variables como el sexo, la distancia al refugio… es una baza que solo puede jugar una vez, la regeneración es muy costosa energéticamente y la cola cumple otras funciones muy importantes, como interacciones sociales, locomoción y sobre todo como reserva de nutrientes, algo especialmente importante antes de la hibernación o para las hembras al ser las que desarrollan a la siguiente generación. 

Por eso es muy importante que no fuerces a ninguno de estos animales a realizar la autotomía caudal, ya que alteras su vida en todos los sentidos. ¡Y esto se aplica también a tus mascotas! Por ejemplo, los gatos son una verdadera amenaza para reptiles y otros animales, y esto es un  problema que está en tus manos, no en sus zarpas.

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La Iberozona

La Iberozona: ¡Hay mejillones en nuestros ríos!

Escrito hace

2 días

el

26/09/2022

Javier Sánchez, biólogo de Iberozoa- Hay alrededor de 10 especies diferentes de mejillones de río, o como se les llama coloquialmente “náyades”, en la península Ibérica. Este nombre proviene de las ninfas de la mitología greco-romana, que eran asociadas a los ríos y cursos de agua.

En concreto nos vamos a fijar en las dos especies del género margaretifera para ilustrar su modo de vida y los problemas de este grupo.

Estos animales son moluscos bivalvos al igual que sus parientes del mar, aunque son exclusivos de agua dulce. Son organismos filtradores llegando incluso a filtrar 50 litros de agua diarios. Teniendo en cuenta que pueden formar agregaciones por encima de los 500 individuos por metro cuadrado la cantidad de agua filtrada por estos animales es muy considerable. Aunque en España es raro encontrar densidades tan altas de estos animales (en Asturias, Galicia quizás).

Cuanto viven y como de grandes son? Estos animales llegan a vivir en la península alrededor de 60 años aproximadamente, aunque hay registros de algunos individuos de más de 150 años de vida en Rusia. Su tamaño es superior a los mejillones marinos siendo de alrededor de 10-20cm en estado adulto.

Su ciclo de vida es complejo porque requiere de otros animales para su desarrollo. Estos animales pueden ser hermafroditas o no. A la hora de reproducirse pueden soltar alrededor de 5-10 millones de larvas (Gloquidios) que se aferran a las branquias de peces para desarrollarse, pero el 99% espichan. Después de pasar el tiempo necesario para su desarrollo en las branquias de sus hospedadores se deprenden y caen al sustrato donde pasan enterradas alrededor de 5-10 años (dependiendo). Y después permanecen en ese lugar toda su vida adulta en el caso de margaretifera, lo que es perfecto para hacer estudios sobre su biología. En otros géneros se pueden desplazar algunos metros desde su lugar de origen.

Usos humanos: Como es un animal fácil de capturar se tienen registros de diversos usos humanos, el más detacable es el uso de la concha para ornamentar mangos de cuchillos y navajas en Aragón, además M. margaretifera es perlífera por lo que se recogían para extracción de perlas y también en algunos lugares se comían. Por lo visto son duras como una suela de zapato y saben a barro (50 años filtrando agua de río es lo que tiene…).

Este animal tan especialito también tiene muchos requisitos para su ecosistema en el que vive. Necesita agua corriente pero no muy rápida, bancos de arena limpia para poder enterrarse, aguas no muy profundas y limpias.

Las construcciones de presas, canalizaciones, azudes y demás; impiden que se den estos requisitos. Además, al tener esta relación con diferentes especies de peces (Salmón, trucha M. margaretifera – Esturión M. auricularia) la desaparición, sobrepesca o intrusión por invasoras les afecta indirectamente. Directamente compiten con una invasora: corvicula o almeja japonesa.

M. auricularia en peligro crítico M. margaritifera en peligro y Potomida littoralis y Unio delfinus vulnerables.

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La Iberozona: aprende a reconocer a la víbora hocicuda, también en la Sierra de Guadarrama

Escrito hace

1 semana

el

19/09/2022
Vibora hocicuda. Fuente: Antonio Martín, asociación Iberozoa

Antonio Martín, Asociación Iberozoa.-Hoy vamos a hablar de uno de los animales más incomprendidos y misteriosos de nuestra fauna, origen de mitos, leyendas y un temor extendido tanto en personas de campo como de ciudad, entre aquellos que han tenido la suerte de verla como quienes ni siquiera son conscientes de que esta especie habita en la Sierra de Guadarrama: la víbora hocicuda.

Por ello en este programa vamos a acabar con este miedo y misticismo irracional, ya que vamos a analizar a esta joya de nuestra fauna como lo que verdaderamente es: un animal salvaje con su biología y sus curiosidades.

Claves para distinguir entre víbora y serpiente

Lo primero que vamos a hacer es sentar las bases para que tú también seas capaz de diferenciarla de otras serpientes, ya que es algo relativamente fácil pero es importante saber y por desgracia hay mucha desinformación: seguramente sepas más de serpientes tropicales que de las que tienes al lado de casa.

Las claves para distinguir una víbora de una culebra son las siguientes:

  • Las culebras tienen las pupilas circulares y las víboras verticales, como los gatos
  • La víbora es pequeña y rechoncha, como con forma de morcilla más que forma de látigo, muy rara vez puede superar los 60-70cm, por lo que cualquier serpiente que veas que mide más de 1 metro es una culebra inofensiva.
  • Las culebras tienen las escamss cefálicas (las de la cabeza) en forma de grandes placas con distintas formas encajadas como un puzzle, mientras que la víbora tiene muchas, muy pequeñas y de la misma forma, como si fuera un mosaico.

Estas dos características son las únicas con las que te puedes fiar al 100% de que lo que tienes delante es una víbora y no una culebra, ya que algunas serpientes inofensivas como la culebra viperina (la típica culebra de agua) pueden llegar a imitar a la perfección su cabeza triangular e incluso su zig-zag dorsal.

El zig-zag, camuflaje y alerta

Precisamente ese zig-zag es uno de los aspectos más curiosos de este animal. ¿Nunca os habéis preguntado el por qué de un patrón tan característico y complejo? Pues se debe a que puede estar cumpliendo dos funciones a la vez que pueden parecer contradictorias: en primer lugar, es uno de los motivos por los que es tan difícil de ver, ya que camufla al animal a la perfección.

Los contornos de las líneas desdibujan su silueta entre los contraluces de helechos, rocas y musgos, haciendo casi imposible percibirla.

Pero si por lo que sea tus ojos de detienen en ella… automáticamente un escalofrío recorrerá todo tu cuerpo, independientemente de que conozcas la especie o no, y pensarás: uy, ese zig-zag no puede significar nada bueno, vaya pinta más mala tiene este bicho.

Esta es la segunda función de este dibujo: aposematismo, cuando un animal indica mediante colores, formas y otros componentes visuales su peligrosidad para evitar a los depredadores. Por lo que el zig-zag le permite por una parte pasar desapercibida, pero por otra parte llamar tu atención.

El veneno y su incidencia

Por supuesto esta peligrosidad se debe al veneno, aquello que le ha hecho asumir esa mala fama. Pero esa peligrosidad es de nuevo muy relativa: por muy venenosa que sea, el primer instinto de cualquier serpiente es huir.

Es un animal tímido y esquivo, realmente no quiere gastar el veneno con nosotros, ya que al no poder realizar constricción como otras serpientes, es su única herramienta de caza. O sea que no quiere desperdiciarlo con animales que no se va a comer, ya que cuesta mucho producirlo. Pero si por lo que sea te muerde, el desenlace suele ser uno o dos días en el hospital, con mucho dolor eso sí, pero rara vez con consecuencias más graves.

Al año se producen entre 2000 y 5000 mordeduras de víbora en España, de las cuales solo dos o tres son fatales y suele ser a personas con salud frágil o alergia.

Dato curioso: según el Instituto Nacional de Estadística en 2016 murieron las mismas personas por mordedura de víbora que por chocarse andando en la calle: 1. Al año mueren más personas en España por picaduras de abeja o ataques de perro que por mordeduras de víbora, es decir que por muy peligrosa que pueda parecer, es algo anecdótico y de hecho muchas de esas mordeduras son por negligencia, no por accidente. Son tus acciones las que te ponen en peligro, no las de la serpiente, ya que ninguna es peligrosa si las dejas en paz.

Esto es solo una pequeña parte del fascinante mundo de esta especie y de las serpientes ibéricas. Un mundo que por desgracia perdemos  poco a poco vamos por la desaparición del hábitat y otras amenazas como el odio irracional hacia estos animales tan incomprendidos, que muchas veces motiva que de las persiga y se las mate. Esto no solo es un delito penado por ley, es un acto de crueldad y sadismo hacia un animal del mismo modo que lo sería hacia un gato o un perro. Te gusten o no las serpientes, ninguna especie es peligrosa si las dejas en paz, ellas harán lo mismo.

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