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La Iberozona: ¡Hay mejillones en nuestros ríos!

Escrito hace

2 meses

el

Javier Sánchez, biólogo de Iberozoa- Hay alrededor de 10 especies diferentes de mejillones de río, o como se les llama coloquialmente “náyades”, en la península Ibérica. Este nombre proviene de las ninfas de la mitología greco-romana, que eran asociadas a los ríos y cursos de agua.

En concreto nos vamos a fijar en las dos especies del género margaretifera para ilustrar su modo de vida y los problemas de este grupo.

Estos animales son moluscos bivalvos al igual que sus parientes del mar, aunque son exclusivos de agua dulce. Son organismos filtradores llegando incluso a filtrar 50 litros de agua diarios. Teniendo en cuenta que pueden formar agregaciones por encima de los 500 individuos por metro cuadrado la cantidad de agua filtrada por estos animales es muy considerable. Aunque en España es raro encontrar densidades tan altas de estos animales (en Asturias, Galicia quizás).

Cuanto viven y como de grandes son? Estos animales llegan a vivir en la península alrededor de 60 años aproximadamente, aunque hay registros de algunos individuos de más de 150 años de vida en Rusia. Su tamaño es superior a los mejillones marinos siendo de alrededor de 10-20cm en estado adulto.

Su ciclo de vida es complejo porque requiere de otros animales para su desarrollo. Estos animales pueden ser hermafroditas o no. A la hora de reproducirse pueden soltar alrededor de 5-10 millones de larvas (Gloquidios) que se aferran a las branquias de peces para desarrollarse, pero el 99% espichan. Después de pasar el tiempo necesario para su desarrollo en las branquias de sus hospedadores se deprenden y caen al sustrato donde pasan enterradas alrededor de 5-10 años (dependiendo). Y después permanecen en ese lugar toda su vida adulta en el caso de margaretifera, lo que es perfecto para hacer estudios sobre su biología. En otros géneros se pueden desplazar algunos metros desde su lugar de origen.

Usos humanos: Como es un animal fácil de capturar se tienen registros de diversos usos humanos, el más detacable es el uso de la concha para ornamentar mangos de cuchillos y navajas en Aragón, además M. margaretifera es perlífera por lo que se recogían para extracción de perlas y también en algunos lugares se comían. Por lo visto son duras como una suela de zapato y saben a barro (50 años filtrando agua de río es lo que tiene…).

Este animal tan especialito también tiene muchos requisitos para su ecosistema en el que vive. Necesita agua corriente pero no muy rápida, bancos de arena limpia para poder enterrarse, aguas no muy profundas y limpias.

Las construcciones de presas, canalizaciones, azudes y demás; impiden que se den estos requisitos. Además, al tener esta relación con diferentes especies de peces (Salmón, trucha M. margaretifera – Esturión M. auricularia) la desaparición, sobrepesca o intrusión por invasoras les afecta indirectamente. Directamente compiten con una invasora: corvicula o almeja japonesa.

M. auricularia en peligro crítico M. margaritifera en peligro y Potomida littoralis y Unio delfinus vulnerables.

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La Iberozona

La Iberozona: ¿Auténticos monstruos de río en España?

Escrito hace

2 semanas

el

21/11/2022
Siluro

Jorge Lagranja Usán, biólogo de la Asociación Iberozoa.- Muchos de los peces más habituales de los ríos españoles, en contraposición al conocimiento de gran parte de la población, no son autóctonos de la península. La gran mayoría de las especies pesqueras continentales que aparecen en las cuencas hidrográficas ibéricas han sido introducidas artificialmente.

¿Qué ha supuesto que se hayan introducido especies foráneas?

La llegada de estas especies ha supuesto un gran impacto un gran impacto para las especies nativas de nuestros ríos, lagos y embalses. Las poblaciones de las especies autóctonas se han visto gravemente mermadas (barbo, trucha, esturión, anguila…), en gran medida, por la presión que ejercen estas especies, de las cuales vamos a hablar a continuación.

 ¿Cuáles son estas especies?

A continuación, vamos a dar un repaso de algunas de las especies más abundantes y relevantes de los ríos españoles, así como algunos apuntes acerca de su biología y ecología, y sus consecuencias ambientales y sociales principales. Empezamos, como no puede ser de otra manera, con el siluro (Silurus glanis), que todos conoceremos. Esta especie de pez gato se encuentra en las cuencas del Ebro y del Tajo principalmente, y otras cuencas mediterráneas o la del Guadalquivir. Actualmente tiene una expansión constante. Se trata de una especie nativa del Danubio, y extendida por buena parte de Europa.

¿Cuál fue el origen de esta introducción?

Introducido en 1974 por un biólogo alemán, y posteriormente introducido por pescadores deportivos. Es una de las especies más devastadoras de nuestros ríos, debido al gran tamaño que puede alcanzar y su voraz apetito.

Ejemplar de siluro, en comparación de tamaño con el cuerpo de una persona adulta.

El lucio (Esox lucius) es otra de las especies ampliamente distribuidas en la península, lo encontramos principalmente en las cuencas del Ebro, Tajo, Duero, Guadiana, Guadalquivir y algunas otras cuencas pequeñas. Nativo de América del Norte y norte de Europa, introducido en numerosos países para fomentar la pesca. Es una de las especies más habituales en ríos y embalses madrileños, generando un importante impacto en los ecosistemas cambiando las redes tróficas naturales a causa de su naturaleza depredadora.

Ejemplar de lucio. Otra de las especies más conocidas es la carpa (Cyprinus carpio), cuya introducción se produjo anteriormente a las otras especies.

No se trata de un depredador, sino que es un pez de fondo que enturbia el agua y dificulta la vida de otras especies, cambiando notoriamente el medio. Será muy posiblemente la especie más extendida por la mano del hombre, desde hace mucho tiempo. Presente en numerosos embalses, ríos e incluso estanques artificiales, a modo de “ornamentación”

¿Estanques?¿De qué manera se utiliza para decorar este tipo de espacios?,

ya que se trata de un pez con unos rangos de condiciones de hábitat amplísimos, que casi con toda seguridad prosperará en cualquier tipo de ambiente.

Ejemplar de carpa barriendo el lecho del rio.

Para terminar con algunas de las especies más características, nos encontramos con el alburno (Alburnus alburnus). Al contrario que las otras especies mencionadas, es pez de pequeño tamaño, utilizado como cebo en algunas ocasiones, distribuido por la gran mayoría de las cuencas españolas. La rápida expansión es más que evidente. Alcanza densidades poblacionales muy altas, desplazando a otras especies de pequeño tamaño, como pez espinoso, madrillas o madrijas, estas últimas endémicas de los ríos Turia y Mijares.

Ejemplar de alburno en comparación con una mano humana.

Aún con todo, algo bueno tendrán que tener estas especies, ¿no?…

Aun con todo esto, la llegada de estas especies no supone una pérdida. A pesar de que han amenazado a muchas especies autóctonas, han supuesto una buena fuente de ingresos económicos para las comunidades autónomas. La pesca mueve grandes cantidades de dinero en forma de licencias y turismo pesquero. Quizás el embalse de Mequinenza es el ejemplo más icónico de esta actividad, donde llegan turistas de todo el mundo en busca de los siluros más grandes de Europa. En el caso de la Comunidad de Aragón, se estima que el turismo pesquero puede generar entre 30-35 millones de euros al año.

Si tan beneficionas son económicamente, ¿por qué no introducir más?

No obstante, es importante enfatizar en la educación ambiental de la población y la concienciación. Esto es debido a que, a pesar de los esfuerzos de gobiernos autonómicos y confederaciones hidrográficas, los planes de gestión y control son a menudo ineficaces debido al avanzado estado de estas invasiones. Y aunque no podamos hacer mucho por remediar el daño a los ecosistemas, sí que debemos hacer lo posible para parar y prevenir nuevas invasiones, para proteger nuestra fauna y nuestros ecosistemas.

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La Iberozona: ¿Por qué existen las plumas?

Escrito hace

4 semanas

el

07/11/2022
Iberozona Plumas aves funciones

Rosa González, bióloga de Iberozoa.- Es la principal característica de las aves, resultado evolutivo con múltiples funciones adaptativas. Todavía no hay consenso definitivo sobre si su primera función fue la de termorregular o capacitar para el vuelo.
Con la variedad de funciones también llegan los distintos tipos de plumas según su función:
Plumas de vuelo, corporales y plumón, filoplumas..
Constituye el plumaje de las aves: el vestido que las envuelve y protege, la estructura que
permite el vuelo y el medio más directo de comunicación.
El plumaje es el principal responsable de la figura, color y forma de las aves.
Por ello, con el se envían mensajes acerca de su condición física y estado de salud: si
presentan parásitos o enfermedades, su edad o sexo, habilidades de supervivencia, calidad
de la zona en la que habitan, su escala social: dominantes o subordinados, muy regulado
por hormonas. (El Whatsapp de las aves)
Mantener la temperatura (homeotermia) es esencial para aumentar el metabolismo que
pueda dar paso a una mayor independencia del ambiente y realizar actividades costosas
energéticamente como el vuelo.
Aumento de capa límite al erizar las plumas. Tipo de pluma principal: plumón: el primero en
salir en los pollos y el más importante, les proporciona independencia térmica.
Protección frente a otras radiaciones por medio del uso de plumajes ricos en melanina,
que absorben la radiación UV. Esto explica por qué los pájaros que viven en zonas abiertas
son de colores más oscuros. Por ejemplo El colirrojo.
Impermeabiliza el cuerpo del agua (permitiendo flotabilidad) en aves acuáticas como los
somormujos, los cuales tienen una densidad de plumas muy elevada. En las ardeidas como
las garzas, existe un tipo de pluma especializado en conseguir la impermeabilidad: las
plumas empolvadoras, las cuales se deshacen desprendiendo un polvillo que recubre las
plumas del cuerpo.
Produce sonido o captar vibraciones En el caso de la agachadiza común, cuando
despliega totalmente la cola durante el vuelo territorial, las plumas más externas, de
morfología especial, forman un ángulo cercano a los 90o con la
trayectoria del ave, y eso provoca una vibración rápida que se traduce
en un sonido característico, entre un zumzum y un aletear
Transportar agua como en las gangas. Este fenómeno sólo son capaces de llevarlo a cabo
los machos, cuando a la hora de llegar a los bebederos recogen agua en las plumas para
luego dar de beber a sus pollos. Las plumas especializadas para esta función se encuentran
en el vientre, las cuales antes de recoger el agua, han limpiado frotando su vientre contra el suelo con el fin de reducir la suciedad o aceite de las plumas y aumentar su captación.
Luego entran al agua, sumergen el vientre y ahuecan las plumas moviendo para
empaparlas.

Aumentar audición como en las rapaces nocturnas, en las cuales la forma redonda de su
cara y las plumas rígidas y pequeñas dispuestas en hileras en un disco facial redireccionan
el sonido, haciéndolo llegar mejor a los oídos.
Proporcionar soporte mecánico como en las colas de los picos y agateadores. En estas
aves es común encaramarse a los árboles en busca de alimento, y a la hora de apoyar su
cuerpo sobre el tronco, utilizan las plumas centrales de la cola para aliviar el peso. Estas
tienen el raquis (la parte central) engrosada y endurecida.
Aumentar sensibilidad a presiones proporcionando mayor capacidad táctil, predecir
tormentas con los cambios de presión atmosféricos. Ayuda en los procesos migratorios de
las aves y movimientos diarios.
Ayuda en la digestión de los alimentos en algunas especies de zampullines y en los
somormujos con dieta piscívora, donde se tragan las plumas para proteger al sistema
digestivo de las espinas de los peces. Los adultos no solo se tragan sus plumas,
principalmente durante su acicalado, sino que también se las dan a sus pollos, incluso el
mismo día de la eclosión. Estas plumas se deshacen en una masa amorfa parecida al
fieltro.

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