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La Iberozona

La Iberozona: ¿Por qué el número de salamanquesas marcaba el precio de una posada?

Escrito hace

5 meses

el

Asociación Iberozoa.- Hoy vamos a hablar de los geckos, una de las familias de reptiles más primitivas de la península. Aunque más conocidos por esto lo son por sus capacidades de superhéroe: trepar por las paredes, camuflaje, visión nocturna… Cuando hablamos de ellos nos vienen a la cabeza especies exóticas como el gecko cola de hoja, el gecko leopardo o incluso rarezas del mundo animal como una especie capaz de soltar sus escamas para defenderse. En otros continentes viven en la arena de los desiertos, en la selva… pero aquí en las Penínsulas los tenemos en nuestras casas.

En Canarias hay varias especies y allí las llaman perenquenes, pero en la Península tenemos dos especies y las llamamos salamanquesas, que no salamandras. Muy importante distinguirlas, ya que las salamandras son anfibios de piel húmeda y colores vistosos negros y amarillos, dependen del agua para sobrevivir y viven en los arroyos de los bosques, algo que difiere mucho de nuestros amigos escamosos trepaparedes. Así que si os queréis hacer los listos, ya sabéis: salamandra y salamanquesa son dos animales distintos.

Salamanquesas ibéricas

Si veraneáis por la costa mediterránea veréis a la salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus), aunque allí convive con la salamanquesa común (Tarentola mauritanica) que está repartida por todo el territorio. Esta última es mucho más grande y tiene escamas pronunciadas que le dan una textura parecida a un cocodrilo, la salamanquesa rosada presenta ese color y tiene una piel traslúcida que incluso permite que visualicemos sus órganos. Pero la diferencia fundamental radica en las almohadillas que les ayudan a trepar de esa forma tan única: la salamanquesa rosada, Hemidactylus turcicus, hace honor a su nombre, ya que tiene las almohadillas divididas (hemi = mitad, dactylys = dedo), además presenta uñas en todos sus dedos; la salamanquesa común tiene las almohadillas enteras y uñas únicamente en su tercer y cuarto dedo. Esta diferencia se puede apreciar en el esquema de la imagen.

Supervisión

Ya hemos aclarado el tema de las ventosas pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué algunos geckos tienen esos ojos tan peculiares? Lo primero que vemos es la pupila vertical con múltiples agujeros. Esta forma no es casualidad: la disposición de los agujeros y la poca superficie que ocupa una pupila vertical permite una expansión bestial en condiciones de poca luz, aumentando su área hasta 150 veces (frente a 16 en humanos) por lo que entra mucha más luz al ojo. Además está capacidad de cambio de área pupilar otorga una adaptabilidad espectacular a variaciones en la intensidad de luz.

Lo segundo es que su ojo, además de ser más adaptable, es más sensible, concretamente 350 veces más sensible que el ser humano. ¿Cómo es eso? En primer lugar porque el ojo es multifocal, es decir, es capaz de enfocar con el mismo ojo a varios puntos distintos: su globo ocular tiene una mayor capacidad de refracción, dirigiendo y concentrando la luz hacia los puntos de la retina que tienen mayor sensibilidad. Así pues, esta capacidad de captación de luz compensa una carencia que comparten todos los reptiles: no tienen bastones. Repaso: los bastones son más sensibles a la luz que los conos pero solo distinguen blanco y negro, mientras que los conos son menos sensibles pero distinguen los colores. Compensando la sensibilidad de la que carecen los reptiles con estas adaptaciones… ¡Los geckos pueden ver en color por la noche!

Antimosquitos natural

Todas estas habilidades hacen de este animal un formidable cazador de insectos, uno de los mejores antimosquitos naturales, hasta el punto de que antiguamente algunas posadas aumentaban su precio en función del número de salamanquesas que corrían por sus paredes.

La Iberozona

La Iberozona: Ni los ciempiés tienen cien pies, ni los milpiés tienen mil pies

Escrito hace

2 días

el

24/01/2022
Milpies

  • Los miriápodos son uno de los grupos de artrópodos más desconocidos, pero a la vez más interesantes.

La repetición como principal característica

Su principal característica también nos habla de el origen en general de los artrópodos (arañas, moscas, escorpiones, hormigas, mariposas…). Esta característica es la forma en la cual se construye su cuerpo. Los miriápodos son conocidos comúnmente como ciempiés o milpiés. Imaginemos a uno de estos animales ¿Cómo lo describiríamos? Es como la repetición de una pieza muchas veces, por eso comúnmente los llamamos ciempiés, por que parecen 100 piezas todas iguales de las que salen dos patitas. El nombre técnico para este proceso se llama metamería ¡Y es muy importante!

100% personalizados

Esto parece una tontería, pero nos habla del origen de los artrópodos y de porque han tenido tanto éxito hasta el punto de ser ahora mismo el grupo de animales más dominantes de todo el planeta. Entre sus características esta por un lado sus apéndices o patitas articuladas como su propio nombre indica, y por otro lado justamente esta metamería. Al final todos los insectos arácnidos etc, son la repetición de una misma pieza varias veces, solo que en algunos casos, esas patas se han transformado en alas, o en piezas masticadoras o en aguijones etc… podríamos decir que los artrópodos son tan exitosos por que son prácticamente como un lego, son 100% personalizables.

Los primeros colonos de la tierra

Cuando se habla de la conquista de la tierra normalmente los seres humanos que somos muy antropocéntricos tendemos a pensar en la conquista de los vertebrados. Nos imaginamos a una salamandra-pez gigante como ichtyostega arrastrándose desde el mar a la tierra y fortaleciendo sus extremidades hasta convertirse en una especie de lagarto. En realidad sabemos que había otros seres como los escorpiones que habían desarrollando la capacidad de respirar aire mucho antes y por tanto de hacer travesías por tierra firme millones de años antes que los peces. Pero lo que la gente no sabe, es que muchísimo antes de todo esto, los ciempiés ya habían conquistado la tierra, estos son los primeros animales de los que hay registro de que hayan pisado tierra firme, así que la próxima vez que veamos un ciempiés en vez de darnos asco, probablemente nuestra reacción debería ser la de quitarnos el sombrero.

Ni los ciempiés tienen cien pies, ni los milpiés tienen mil pies

Los dos principales grupos de miriápodos son los cienpies y milpiés. Técnicamente se conocen como quilópodos y diplópodos. Y va por adelantado que ni los ciempiés tienen cien pies ni los milpiés tienen mil pies, aunque en esta afirmación hay algo de verdad.

Los ciempiés son quilópodos, destacan mucho por que en el aparato masticador tienen unos `aguijones´ venenosos llamados forcípulas. Estas nos hablan de sus hábitos y de su peligrosidad. Los ciempiés en general son carnívoros, cazadores, normalmente nocturnos y con muy mala visión, el ejemplo más conocido de ellos, que tenemos en España y por su puesto en Madrid es la escolopendra.

Los milpiés por su parte son diplópodos, no son peligrosos, normalmente son detritívoros, son muy importante para los ecosistemas por que procesan y reciclan la madera muerta y otros restos orgánicos. Además, son totalmente pacíficos el único agravio que te pueden hacer es su estrategia de defensa. Los diplópodos tienen en sus segmentos unos poros conectados a unas glándulas con una sustancia maloliente, estos se activan cuando se sienten amenazados, entonces si coges a uno de estos animales lo mas normal es que te huela la mano a bomba fétida todo el día.

Más diferencias

Por lo demás los ciempiés en general son mucho mas grandes que los milpiés, y sobre todo, en relación a su nombre común hay una importante diferencia en las patas. Por un lado los ciempiés tienen un par de patas por cada segmento de su cuerpo, sin embargo los milpiés tienen 2 pares de patas, por eso siempre da la sensación de que tienen muchas mas patas y los llamamos milpiés, pero muy largo tendría que ser el bicho para alcanzar ese número de patas…

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Comunidad Madrid

La Iberozona: recuperar el patrimonio histórico y natural como atractivo turístico de la «España vaciada»

Escrito hace

1 semana

el

17/01/2022
Iberozona oveja y mano

  • Conocemos Vestal, el proyecto de dos jóvenes, parte de la Asociación Iberozoa, que busca revitalizar ‘La España Vaciada’, recuperando su patrimonio cultural y natural

Vestal es una consultora que nace en Cuenca y que fomenta el turismo rural a través de la puesta en valor del patrimonio etnográfico, histórico, cultural y natural de un municipio o lugar de interés.

Sus fundadores son Tirso Moreno (28) y Eduardo Bollo (27), biólogo e ingeniero aeronáutico, dos jóvenes conquenses que sueñan con un futuro que reverdezca la memoria y la tierra. Tirso, además es socio de la Asociación Iberozoa (Tres Cantos).

¿Por qué nace Vestal?

Vestal nace como consecuencia de la conjunción de varios motivos: el primero la extrema despoblación que sufre la provincia de Cuenca, pero que se extrapola a todo el país con lo que conocemos como la España Vaciada. La desaparición de estos pueblos, además trae como consecuencia la pérdida de la última generación que atesora unos conocimientos inmemoriales y necesarios. Son los conocimientos tradicionales que han ligado al ser humano con la naturaleza a lo largo de incontables generaciones. Conocimientos que pueden servir para conseguir una agricultura más sostenible, la conservación de hábitats y ecosistemas y una eficaz gestión de los recursos naturales. Saberes ancestrales para la lucha contra un futuro incierto con el acuciante cambio climático.

¿Cómo lo llevamos a cabo?

Vestal es un instrumento tanto para agentes públicos como privados. Realiza un diagnóstico del lugar y un estudio de este patrimonio a través de las herramientas que nos ofrece el presente para ofrecerlas al servicio de la población de una manera atractiva y poder servir de cimiento para la repoblación rural. Los productos obtenidos a partir del estudio son: una ruta audioguiada y personalizada; material audiovisual inédito; una publicación especial en la revista Los Ojos del Júcar (https://losojosdeljucar.com/); un programa en el podcast La Alforja (https://losojosdeljucar.com/podcast/); la divulgación con actividades presenciales y la difusión a través de nuestro portal web y RRSS.

¿Hay futuro?

Claro que sí. Vestal, se denomina como “la memoria de la tierra” y podría resumirse en “Conocer nuestro pasado y las herramientas que nos ofrece el presente para mejorar nuestro futuro”.  Tenemos las herramientas, tenemos el tiempo y tenemos las ganas.

Es el momento histórico de resistirnos a no perder la memoria que nos conecta con lo que somos. De concienciar, sensibilizar y dar a conocer los conocimientos que han ligado al ser humano con la naturaleza.  De difundir todos estos lugares y sus conocimientos que atesora a través de las herramientas digitales. De crear sinergias con otros agentes que quieran luchar por un futuro más local, más sostenible, más comunitario y más sensible a los problemas de hoy en día.

Vestal es un proyecto dedicado a todos nuestros antepasados para poder soñar que un mundo diferente para nuestros hijos e hijas es posible.

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