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Tras las huellas de la sierra

Tras las huellas de la Sierra: el origen del nombre de Algete

Escrito hace

3 semanas

el

  • El topónimo de Algete se ha explicado generalmente como derivación de la palabra árabe «al-satt» (la orilla) aunque expertos estiman que más bien el nombre fue traído por repobladores procedentes de Gete (Burgos). El nombre estaría formado por el artículo árabe «Al» y «Gete».

  • El director del proyecto Tras las huellas de la Sierra, Guillermo Herrero, también ha hablado de las historias de las fuentes de agua de este municipio norteño.

En el espacio Tras las huellas de la Sierra, hoy nos acercamos a Algete para conocer la toponimia y las historias de fuentes de agua de este municipio norteño. Guillermo Herrero, director del proyecto Tras las Huellas de la Sierra, nos desvela curiosidades.

En el término municipal existe un yacimiento de la Edad del Bronce con cerámica campaniforme de tipo Ciempozuelos, y otro de la Edad del Hierro. Además, en el Arroyo Paeque se ha encontrado cerámica y tejas romanas del siglo II d.C, y en la zona de Los Llanos otros dos yacimientos: una villa romana de los siglos I al V d.C. y los restos de un asentamiento al aire libre medieval.

Debió tener un castillo, que se situaría en el Cerro del Castillo, 900 m al N-NE del centro histórico del pueblo, aunque este cerro está muy deteriorado por las roderas de las motos, y si no fue castillo, al menos había varias torres vigías ubicadas en el cerro de la Concepción y sus cercanías

El pueblo de Algete se cita con el nombre actual a finales del s. XV, aunque en 1763 se menciona como Argete.

El topónimo se ha explicado generalmente a partir del árabe al-satt, «la ribera», y esta versión ha tenido tanta aceptación que incluso ha dado nombre a uno de los institutos de Enseñanza Secundaria de Algete. Sin embargo, parece obvio que el pueblo no está en la ribera de los ríos Jarama y Guadalix, sino a 5,5 km de ella. Además, etimológicamente es bastante improbable la transformación del fonema a en e.

La palabra «Algete» no se refiere a una ribera, sino a repobladores de Gete

En opinión de Pedro Luis Siguero Llorente, el nombre no se refiere a una ribera, sino que fue traído seguramente por repobladores procedentes de Gete (Burgos). Su explicación es que, por un lado, es casi el único nombre coincidente en toda España; y por otro lado, porque el Gete burgalés está situado justamente entre Moncalvillo -de donde procedían los repobladores que fundaron la aldea desaparecida de Moncalvillo en término de Pedrezuela- y el monasterio benedictino de Santo Domingo de Silos, que debió dirigir la repoblación de esta zona media del río Jarama.

Nombre de procedencia árabe

Por lo tanto, Algete estaría formado por el artículo árabe al-, «el» y Gete. Gete deriva claramente del árabe sidi, «señor» y ha originado numerosos topónimos, ya que fue una de las palabras árabes que más calaron entre la población mozárabe, como alcalde, aldea, etc.

El Gete burgalés es una variante del nombre de su repoblador medieval, Cidi, que como se ha dicho deriva del árabe sidi, «señor». Del mismo origen era Cedillo de la Torre (Segovia), antiguamente llamado Quintana Cidiello, y el propio Getafe, ‘»sidi Hafi«; así como el apodo de Rodrigo Díaz de Vivar, «el Cid». En término de Escarabajosa de Cabezas (Segovia) existe el topónimo Las Getas, que significa «las tierras que son propiedad del cidi, del señor».

Por lo tanto, para Pedro Luis Siguero Llorente, el hecho de que el topónimo sea árabe no significa que su población lo fuera, sino que seguramente, se refiera al pueblo originario de sus repobladores burgaleses.

Fuentes con nombres curiosos de Algete

Existen varias fuentes con historias curiosas dentro del término de Algete, y José Valdezate, vecino querido y que lo conoce como pocos, nos lo explica. En el camino de las Virtudes, también sobre el arroyo de su mismo nombre, se encuentra su fuente de las Virtudes. Se cree que algún vecino debió conocer sus propiedades curativas, pero no por el agua, sino porque masticaría las hojas de sauce junto a la fuente, que contienen ácido acetilsalicílico (aspirina).

Más alejada estaba la Fuente del Noque, prácticamente en un barranco sus aguas sabían a raíces. Ya no existe, pero allí había un gran agujero donde curtían las pieles los vecinos. Y había que tener cuidado, pues muy cerca había una zona con ¡arenas movedizas!

También podemos hacer mención a la Fuente de las Gotas, que aún sigue ahí, pero es justo eso lo que mana de su caño, unas gotas. En sus muros todavía se encuentran varias piedras talladas en forma de lanza y puntas de flecha, algunas con 20.000 años, y están recogidas por los alrededores de nuestro pueblo.

Por último, por el camino de Covicha (una derivación del vocablo «cueva»), encontramos la Fuente del Burro. Hace años, cuando no había tantos médicos ni veterinarios como hoy, dicen que un burro enfermó y los dueños lo abandonaron a su suerte. El burro debió beber en esta fuente y regresó a su corral sano y contento. Desde entonces el nombre de la fuente le recuerda.

Cultura | Alcobendas

Tras las Huellas de la Sierra: Origen del nombre de Alcobendas

Escrito hace

5 días

el

12/01/2022
alcobendas antiguo def

Se menciona por primera vez como Alcovendas en el Fuero de Madrid de 1202. Como hemos ido estudiando durante estos meses, ya sabemos que es algo habitual el hecho de que existan al mismo tiempo distintas teorías acerca del origen de un topónimo, en este caso del nombre “Alcobendas”. La explicación del topónimo presenta enormes dificultades por su carácter único.

Respecto a su nombre, existen varios defensores de su origen árabe «Alccoba» (lugar de descanso), aunque más extendido está la teoría de que deriva de palabras celtas o prerromanas. En esta dirección se encuentran las interpretaciones de Ramón Menéndez Pidal, quién afirma que se trata de un derivado de «Alcovindos», colina o colina blanca, y más recientemente el catedrático Francisco Villar Liébana cree que el nombre es un derivado de «Alcebindos», cerro del corzo o del ciervo.
Esta última teoría es reafirmada por Jairo García Sánchez, integrante del CVC (Centro Virtual Cervantes). En su opinión Alcobendas se trata de uno de los topónimos con origen indoeuropeo más antiguos de la Comunidad de Madrid, siendo lo más probable que se trate de un compuesto alce y de benda ‘colina’. Por lo que su valor podría ser ‘colina de ciervos’.

Para el etimólogo Pedro Luis Siguero Llorente en primer lugar, el comienzo del topónimo es el artículo árabe al, «el». En la zona de Madrid, casi siempre acompaña a una palabra posterior de origen latino, no árabe, como es este el caso.

La segunda parte del topónimo, -co- deriva claramente de ço, variante de la preposición so, «por bajo de». Esta preposición aparece en otros topónimos madrileños, como Cobeña, «bajo la peña»; y Malsobaco (Paracuellos), «el valle por bajo del palacio»

La tercera parte es -vendas, que deriva de ventas, «casas para hospedaje de viajeros’.

Por tanto, podemos estimar que el nombre original, seguramente anterior a la invasión árabe, era So Ventas, «por bajo de las ventas*, y que después se añadio el artículo al-. La mejor demostración de que esta interpretación es la correcta es que efectivamente Alcobendas está en una vega que queda por bajo y a 4 km del despoblado de Mesones, palabra que indica que en época romana había allí al menos dos mansio, ventas o posadas.

Evolución y transformación de los Topónimos de Alcobendas

El origen del nombre de las calles y de los barrios de la villa de Alcobendas siempre ha suscitado cierto interés entre los vecinos. Somos aún en la actualidad, testigos de los cambios en esta ciudad, antes villa, que han afectado tanto a su distribución como a su reorganización.

A lo largo de los años se aprecia en planos y mapas antiguos como se han ido agrupando las casas del centro histórico que nos muestra su origen señorial. El casco histórico si nos situamos en el año 1875 tenía treinta y dos calles. La vida popular se concentraba en torno a dos plazas, la del Pueblo conocida en esa época como Plaza de la Constitución, y la de la Iglesia.

El núcleo de la villa estaba compuesto hasta bien entrado el siglo XX, por casas y egidos. Los egidos eran terrenos comunales cercanos, localizados en las afueras de la villa, recibían también con el nombre de “eras” y se denominaban según la zona del pueblo donde las mismas se ubicaban. Así sabemos que existieron las “eras de arriba”, las “eras de Triana”, las “eras de Pancorbo”, las “eras de Murga”.

Muchos topónimos actuales que aparecen en la denominación de barrios y vías de la ciudad tienen su origen en el nombre por el que se conocía a esa zona. Es el caso de Valdelasfuentes, Valdepalitos, Mesoncillos, el Olivar del Boticario, Vereda de la Paz, Vereda del Tiro, Hoyarrasa, Fuentidueña…

A lo largo de los años, los distintos alcaldes y concejales de Alcobendas que se reunían en Ayuntamiento para dar o cambiar el nombre de las calles, lo hicieron respetando los nombres antiguos de parajes, arroyos o caminos, por lo que es de agradecer y reconocer este cuidado que tuvieron para no perder la esencia y los orígenes de Alcobendas

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Gente | Tres Cantos

Tras las huellas de la Sierra: hoy, el origen del nombre de Tres Cantos

Escrito hace

2 semanas

el

05/01/2022

¿De dónde procede el nombre de Tres Cantos? ¿Alude a un aspecto de su geografía y geología? Hoy, Guillermo Herrero, del programa Tras las Huellas de la Sierra, recopila teorías sobre el origen de dicha palabra que da nombre al municipio más joven de la Comunidad de Madrid.

Guillermo Herrero – Sobre la toponimia del municipio de Tres Cantos no existen demasiados documentos escritos, lo que suele significar dos cosas: O bien que hay una teoría existente se cree como definitiva, es decir, que se cree haber dado con la clave o bien porque nadie indagó con ahínco sobre este asunto. En estas líneas trataremos de arrojar un poco de luz comentando las distintas teorías que se conocen popularmente respecto al origen del nombre del pueblo tricantino.

La teoría más extendida, la más popular, dice que el nombre del pueblo se debe a que, en el lugar, y antes de los primeros pobladores, había tres enormes peñascos (otros dicen que tres grandes piedras de granito) los cuales se divisaban desde bien lejos. Eso dicen. Pero si uno pasea por la ciudad no encontrará nada parecido a tres gigante piedras que destaquen especialmente sobre el skyline.

Don Tadeo Espinel y Galván nos cuenta varias teorías algo más disparatadas sobre su origen. Según él, algunos afirman que sí, que son tres cantos, pero no enormes, sino que había sido un regalo huellastresde un rey a un súbdito: te daré -dijo el rey- tanta tierra como seas capaz de abarcar con tres cantos. El noble tiró tres piedras, una detrás de otra, y la extensión entre las tres piedras fue el lugar donde nació el pueblo. Pero esto parece más una leyenda que una certeza.

Hay eruditos que afirman que el origen del nombre tiene que ver con los Tres Tenores, que anunciaron que cantarían en un campo yermo, un campo sin vegetación, dando la posición exacta en grados de latitud y longitud. La gente, ansiosa por escucharles cantar, fue reuniéndose en el lugar, pero como no llegaban pues se montaron unas tiendas de campaña, que luego fueron unas cabañas de madera, que luego fueron unas pequeñas construcciones de ladrillo, que acabaron por ser edificios y calles y parques… todo esto con el paso de los años. Y como el que espera no desespera, resultó que al final los Tres Tenores llegaron y echaron tres cantos y ya.

Pero por más que hemos buscado en las hemerotecas no hallo noticia ninguna sobre la presencia o ausencia de los tres tenores en el lugar.

La última de estás teorías, de estos cuentos, es que el lugar se llama así precisamente porque se tarda en recorrerlo andando lo que duran tres cuentos, desde una punta a la otra, caminando, son tres cuentos justos. De ahí el nombre: Tres Cuentos, que con el paso de los años acabó en Tres Cantos porque había gente que hacía los cuentos cantados. Si no lo creen no tienen más que ir al lugar y ponerse a andar y a contar.

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