Una termometrada en Alcobendas arroja datos sobre la importancia de espacios naturales ante el calentamiento global

Este pasado fin de semana ha tenido lugar una “termometrada” a nivel estatal en la que se ha medido la temperatura en decenas de ciudades en diferentes momentos del día, tanto en entornos urbanos como en zonas verdes naturales. Tras ver los datos, la conclusión principal es que los espacios verdes tienen una temperatura inferior a la de un entorno con cemento y asfalto. Y que esto permite tener un colchón a la hora de enfrentarse a olas de calor. José Luis Rivas, miembro de la Plataforma Salvemos los Carriles y de Ecologistas en Acción Alcobendas- San Sebastián de los Reyes, ha explicado en Onda Cero Madrid Norte (100.1FM) los principales datos y las conclusiones.

Medición

La medición de temperatura se hizo el 20 de septiembre en tres puntos diferentes de Alcobendas: en la Plaza del Pueblo, en el Parque de Andalucía y en el entorno natural de los Carriles. Específicamente se hicieron mediciones durante cinco minutos en tres momentos del día: a las 8, a las 17 y a las 23 horas.

Los lugares elegidos era para ver la diferencia de temperatura en un mismo momento en tres sitios diferentes de la ciudad. En un entorno urbano con suelo de asfalto y cemento y poca sombra; en un parque donde hubiera algo de arbolado, y por último en una zona natural verde.  

Resultados "incontestables"

Los organizadores de la iniciativa en Alcobendas han señalado que los resultados son "incontestables". A las 8 de la mañana, la temperatura de la Plaza del Pueblo era de 21 grados mientras que en Los Carriles era de 14. Es decir, 7 grados más en zona urbana que en los Carriles, a pesar de estar a menos de dos kilómetros en línea recta de ese punto. Lo mismo ocurrió, aunque con menos diferencia, a las 17hs: 32,5 grados centígrados en la Plaza del Pueblo; 33 en el Parque de Andalucía y 31 en Los Carriles. Finalmente, a las 23 horas, había 27 grados en la Plaza del Pueblo, 26 en el parque de Andalucía y 20,5 en Los Carriles.

"Esta constatación de la diferencia de temperatura demuestra que en las zonas verdes naturales hay una menor temperatura. Y que actúan como colchón en relación a las ciudades. Por lo que la solución ante el cambio climático no son los búnkeres de calor sino respetar las zonas naturales", dice Rivas.