“Vergüenza”, el libro sobre las causas de la alta mortandad en residencias de mayores en Madrid

El periodista Manuel Rico detalla en “Vergüenza, el escándalo de las residencias” las causas que originaron la mayor mortandad en residencias de ancianos en España durante los dos primeros meses de la pandemia

Además de la propia singularidad del virus de la Covid19, el autor señala una baja ratio de personal por residente en las residencias

El autor alude además a que “la Comunidad de Madrid implantó protocolos por los que personas con dependencia física alta o deterioro cognitivo avanzado no eran trasladados a los hospitales”

El periodista Manuel Rico detalla en el libro “Vergüenza, el escándalo de las residencias” (editado por Planeta de Libros) la investigación realizada sobre lo que ocurrió en las residencias de mayores en Madrid durante los primeros meses de la pandemia, en marzo y abril de 2020. Con datos y análisis que arrojan luz sobre medidas que fueron positivas y otras que fueron negativas. Recientemente Rico ofreció en Colmenar Viejo una charla  invitado por Verdad y Justicia, Marea de Residencias, y dos entidades locales. Por un lado, la Plataforma por las Urgencias de los Pueblos de Colmenar Viejo y por otro, la asociación humanitaria y ecologista Acacia, Paloma y Azabache.

En una entrevista en Onda Cero Madrid Norte (100.1FM), Manuel Rico explica la combinación de causas que originó que Madrid tuviera la mayor mortandad en residencias de ancianos en España durante la primera fase de la pandemia. Y de decisiones tomadas que Rico califica de “violación de los derechos humanos”.

7.291 muertos sin asistencia sanitaria

Madrid fue la comunidad autónoma de España con mayor número de muertes en residencias en marzo y abril de 2020. Rico explica que unos “9.470 mayores de los que 7.291 no recibieron atención hospitalaria, fallecieron en el propio centro; la mayor parte sin atención médica ni cuidados paliativos”.  Dicha región, junto con Cataluña, Castilla La Mancha y Castilla y León, fueron las comunidades autónomas con mayor mortandad de toda España por covid19.

Rico defiende que el impacto brutal de la pandemia en los primeros meses se produjo por varias causas. “Es obvio que en el impacto brutal, la muerte de 20.000 personas en España, no se puede resumir en una sola causa”, dice.

La primera causa objetiva es el propio virus en si, para el que no había vacuna y del que se desconocía todo: por ejemplo, el modo de contagio. “Debemos recordar que entonces se desconocía que personas asintomáticas podía transmitirlo. Además era un virus que atacaba especialmente a persona mayores”, ha dicho Rico.

Modelo de residencias con poco personal

El periodista también explica en "Vergüenza" causas estructurales previas a la pandemia del modelo de residencias de ancianos y que considera “tuvieron gran impacto”. Explica que por ejemplo, las residencias llegaron a ese momento “con poco personal. Cuando los trabajadores empiezan a contagiarse, hay residencias donde hasta el 50% del personal llega  a estar de baja. Obviamente si tu llegas a la pandemia en una situación mejor, el impacto habría sido menor. Hay residencias donde apenas podían dar de comer o de beber a los residentes porque apenas había personal”.

Al respecto, Rico incide en que “hay un modelo residencial que en parte busca sobre todo la ganancia económica, y eso lleva a residencias masivas, con 300-400 plazas y muchas habitaciones dobles.  Y esta situación hace que el virus se expanda rápidamente”.

Protocolos de la Vergüenza

Rico alude a otra gran causa, las decisiones políticas tomadas al principio de la pandemia en determinadas comunidades “que favorecieron la expansión del virus, o el no cuidado de las personas mayores”.

Y señala en el libro "Vergüenza" que hay una característica propia de Madrid "que le confiere más gravedad", los conocidos como Protocolos de la Vergüenza aplicados en las residencias de mayores. “El gobierno autonómico tuvo hasta cuatro días para intentar ayudar a los residentes enfermos. Y luego sacó  el Protocolo de la vergüenza que establecía que personas con dependencia física alta, por ejemplo ir en sillas de ruedas, o deterioro cognitivo avanzado (por ejemplo alzheimer avanzado) no eran trasladados a los hospitales”.

Otra causa dada por el periodista es la no medicalización de  las residencias. “El consejero de Sanidad de entonces, Alberto Reyero, lo dijo en una comparecencia en la Asamblea de Madrid. Si el residente no podía ir a hospital, el hospital debía ir al residencia, medicalizando las residencias. Pero esto no se hizo”, explica.

Medicalizar residencias

En el libro Vergüenza se puede leer que había 621 médicos y 800 enfermeras que antes del estado de alarma estaban trabajando en urgencias extrahospitalarias, en atención primaria. Y añade que “el gobierno de Madrid decidió no medicalizar las residencias con ellos y decidió enviarlos al hospital de campaña de IFEMA. Podríamos pensar que puesto que los médicos estaban en este hospital, se pudo enviar a los residentes a este sitio, pero tampoco ocurrió. A este hospital llegaron solo 23 residentes con síntomas leves y ninguno de los más de 5.000 que fallecieron en residencias sin atención sanitaria durante las seis semanas que estuvo abierto este hospital de campaña”.

Por otro lado, Manuel Rico alude en Vergüenza sobre la alta mortandad en residencias de mayores a lo que ocurrió con la posible derivación a hospitales privados. “El gobierno regional hizo algo muy bien, que fue muy correcto, que fue un mando único sobre hospitales públicos y privados, que todos pasaban todos a depender de la consejería de Sanidad. Pero ningún residente que no tuviera seguro privado fue derivado a hospitales privados”, denuncia Rico.

Sobre la competencia en las residencias durante la pandemia

Igualmente, Manuel Rico responde al mantra escuchado en medios de comunicación y redes sociales, acusando al gobierno central de ser culpable de esta situación. “Las competencias se mantuvieron en todo momento en los gobiernos autonómicos. Así lo decía el decreto del estado de alarma. Y la prueba de ello es que todas las comunidades autónomas tomaron múltiples decisiones sobre las residencias, por ejemplo, normativas.

¿Eso significa que todo lo que hizo el gobierno central en relación a las residencias fue correcto? En mi opinión no. Las comunidades autónomas fueron responsables para lo bueno y para lo malo de lo que hicieron, y en este sentido la gestión de loso gobiernos de la comunidad de Madrid y Cataluña fue catastrófica. Pero hay una crítica legítima que se puede hacer por omisión al ministerio de derechos sociales que es que no concediese a las residencias la misma relevancia que a los hospitales a la hora de considerarlos medios críticos. Por ejemplo para llevar material”.

Combinación de factores

Por último, Rico señala en Vergüenza que la combinación de estos factores concede una “especial gravedad” a los que ocurrió en las residencias de mayores de la Comunidad de Madrid. Aunque amplía la petición de investigación a otras comunidades donde también hubo alta mortandad en residencias de mayores.  Además de Madrid, Castilla La Mancha, Castilla y León y Cataluña.

“Si uno se fija en el color político de estas comunidades autónomas, vemos que están gobernadas por el PP, el PSOE y los independentistas catalanes. Por lo tanto esto no es una cuestión política. Aunque si hay algunos políticos interesados en politizar el tema, y dividirnos de acuerdo a nuestro pensamiento y nuestra ideología”, dice Rico.

Como ha defendido Verdad y Justicia, Manuel Rico defiende que "hay que investigar, conocer la verdad, hacer justicia, y también aprender de las cosas que se han hecho bien, para reforzarlas, y de las que se han hecho mal, para cambiarlas".