La Comunidad convierte en ‘estaciones lunares’ las habitaciones de aislamiento de Hemato-Oncología Pediátrica del Hospital La Paz
En ellas, los menores disponen de elementos interactivos y gafas de realidad virtual y se proyectan estrellas en el techo. La remodelación de esta zona conjuga las necesidades médicas de aislamiento y las de juego de los niños. Este Servicio ha realizado más de 600 trasplantes de progenitores hematopoyéticos en sus casi 30 años
La Comunidad de Madrid ha remodelado de forma integral las cuatro habitaciones de aislamiento con las que cuenta el Servicio de Hemato-Oncología Pediátrica del Hospital La Paz, convirtiéndolas en ‘estaciones lunares’. Siguiendo la política de humanización de la atención sanitaria que desarrolla la Consejería de Sanidad, las nuevas habitaciones crean un entorno especial y lúdico para hacer más fácil la estancia de los niños que, por sus tratamientos, deben permanecer aislados durante varios días.
Así, las habitaciones simulan ser una estación situada en la luna y han sido decoradas con referencias galácticas. La Fundación Juegaterapia se ha encargado de la remodelación de estos espacios. Al introducir al menor en un entorno de juego y fantasía, se pretende facilitar la evasión del paciente pediátrico oncológico, cuyo periodo de hospitalización a menudo supera los ocho días consecutivos de media.
El objetivo del proyecto es humanizar la estancia, haciéndola más cómoda y cálida, ayudando así a que niños y familiares reduzcan los sentimientos que suelen aparecer durante el tiempo de ingreso, como angustia o frustración, y sientan una mayor comodidad y calidez.
Cada habitación está decorada con elementos futuristas que recrean el mundo imaginario de las estaciones lunares. Incorporan elementos físicos interactivos como la iluminación, que los niños pueden cambiar según sus gustos. También cuentan con una televisión que aparece detrás de un panel que se desplaza y una videoconsola con gafas de realidad virtual para que jueguen. Cada estancia está equipada con un proyector que convierte el techo en un cielo estrellado.
Las habitaciones están diseñadas para conjugar este entorno lúdico con el aislamiento que necesitan los menores receptores de trasplante de progenitores hematopoyéticos, contando con las medidas de contención necesarias, como barrera física que separa la zona del resto de la unidad de acceso restringido, y las correspondientes medidas de prevención de contacto.